Los partidos y sus cúpulas

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Por Mauricio Eduardo Colorado.-

En El Salvador, y suponemos que en el mundo, los partidos políticos se manejan por medio de ideologías, esto es una serie de pensamientos abstractos que trasladados a la vida real, se transforman en una forma particular de conducirse, a la cual los ciudadanos de un determinado estado, se acogen y le siguen si es que acaso esa forma de pensar, logra identificar al ciudadano con esa forma de ser, hasta que se identifica tanto, que la persona  se acerca tanto que ingresa al partido y le defiende, colabora, y lucha por esos ideales y hasta llega a colaborar según el grado de convencimiento, con cargos públicos con tal de que esa ideología que le ha convencido,  sea compartida con las grandes mayorías de la población.

En esa forma de pensar, los  políticos buscan identificar a sus partidos con todo tipo de de palabras que traten de ganar adeptos, y es así como tenemos partidos con simbología religiosa, tratando de explotar en las personas el sentido religioso o de clase social que consideren que más atrae a las personas, o que más votos pueda reflejar en una votación. Son variados los ejemplos, cuando vemos por ejemplo un partido DEMOCRATA CRISTIANO, que refleja  los conceptos de democracia y cristianismo, o partido de los trabajadores, o partido socialista, nacional socialista, etc. etc.

En los países grandes, los partidos políticos logran sobrevivir gracias a las cuotas de sus miembros, y a algunas actividades de los mismos partidos que promueven para hacerse de recursos, En los países pequeños, aunque no se descarta las colaboraciones de los miembros, es mucho más frecuente que sean algunos ciudadanos más privilegiados en sus fortunas los que mantengan a los partidos, lo cual no deja de distorsionar en alguna forma la ideología del partido, ya que como dicen en buen salvadoreño, quien paga el mariachi, pide la canción.

Con ese principio   en vigencia es fácil determinar quien o quienes toman las decisiones más importantes de los partidos. En nuestro país, la legislación ha buscado una peculiar forma de obtener financiamiento para los partidos, ya que el estado paga al partido una cantidad de dinero por voto recibido, aunque siempre resulta insuficiente, pero la verdad es que es una ayuda sustancial, especialmente para aquellos que no tienen grandes apoyos en personajes de grandes recursos.

Esa es una de las razones por las que vemos candidatos y líderes de grandes recursos económicos en partidos que anuncian ideologías comunitarias, enemigos de ideologías de libre mercado, o capitalistas, y que ofrecen cosas increíbles y contrarias a la oferta publicitaria del partido, pero que luchan por lo que aparentemente es contrario a lo que en verdad piensan, ofreciendo-para otros- lo que para ellos mismos rechazan. Es por eso que muchos no creen en las cúpulas de los partidos, ya que no reflejan a cabalidad  el verdadero concepto del o los líderes del partido.

Se ha visto, no una vez, sino repetidamente, que cuando el líder por alguna razón pierde el favor de sus votantes, le corta al partido la fuente de ingresos, y el partido se queda ahogado por falta de recursos, y entonces viene el drama de la sobrevivencia partidaria.

En El Salvador estamos curtidos por la repetición de ese fenómeno histórico; el partido que no accede a cargos remunerados, se vuelve candidato a desaparecer.

Es frecuente que estos partidos son presa fácil de personas poco escrupulosas que dejan atrás ideología, planes, y futuro, porque tienen vendido su futuro con políticos que van de partido en partido, sobreviviendo.

Estamos a cien años de salir adelante con la moral y la ética en alto. Este año, habrá cambios en las cúpulas y ya estamos observando lo que señalamos, con casos que funcionaran como lo hemos expresado. Muy bien dijo Quevedo:…..Poderoso Caballero es don Dinero!!!