El Salvador a la deriva

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Por Mauricio Eduardo Colorado.-

Es una realidad que el gobierno actual, propugna por cambiar el sistema político de gobernar El Salvador. Incluso desde el gobierno anterior, de Mauricio Funes, se anunciaba un cambio en el sistema Republicano, Democrático y Representativo. La intención de cambiar  el sistema de gobierno, viene desde que en la vieja Europa se implantó en la Rusia de los Zares, por medio de la Revolución Rusa que derrocó a los Zares e implementó el Socialismo, por medio de sus Bolcheviques y posteriormente por los Soviets.

Fue en 1917, después de años de lucha política que por la fuerza y la violencia, y encontrándose un gobierno debilitado por la guerra con sus vecinos, y por el reclamo violento del cambio de sistema, que se produce, primero el caos social que trajo hambre a la población, y con ello el desorden social, y posteriormente, en la locura del pueblo que exigía paz y orden -a cualquier precio- se asesino al depuesto Zar Nicolás, y a su familia, dejando de esa forma sin retorno al pasado.

Casi cien años después de caer en la trampa de la revolución, el pueblo cae en la cuenta de que el sistema político escogido es un error, y de una forma inteligente, sin violencia, desarticula al régimen, e implementa un nuevo régimen, que de una forma u otra, hace girar la  rueda de la historia y se llega a otro estatus social que mejora la condición social de la población.

En el mundo, el sistema socialista  a partir del triunfo de la revolución rusa, y en América, en 1959, Cuba con Fidel Castro al frente, se convierte en la primera nación comunista, y a esta época, se ha logrado penetrar otras varias naciones en ese sistema, (o parecidos).

Recientemente como paradoja política, CUBA, logra entenderse con los Estados Unidos, y logran establecer relaciones diplomáticas que aparentan dar por superadas las diferencias políticas que separan a las dos naciones. Entretanto, Venezuela, se hunde cada día más en un caos económico que lo lleva dando tumbos para sobrevivir.

El Salvador por su parte mantiene una incertidumbre por el rumbo a seguir, entre el modelo de Venezuela, u otros de corte socialista. Tal situación ha hecho reaccionar al partido comunista de su letargo y poca participación en la actividad del FMLN, lo cual a su vez dispara las alarmas de los políticos nacionales en una interrogante ¿hacia dónde vamos? Lo que se observa a leguas de distancia es que cada vez más frecuente se perciben los intentos de irrespetar la constitución, por medio de llamados a no obedecer lo que resuelve la Sala de lo Constitucional. Hasta ahora solo amenazas, pero hay que estar alerta, porque irrespetado el cerco, lo demás se va por inercia.