Trump, más débil por le derrota electoral republicana, afronta su proceso judicial más duro

El comité legislativo que investiga el asalto al Capitolio recomendó que Trump sea imputado en uno de los momentos políticos más difíciles del expresidente estadounidense

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Conquistó la Casa Blanca en 2016 para sorpresa de muchos y desde ese momento no ha dejado de ser foco de polémicas. Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos después de su intensa campaña basada en el Make America Great Again y el broche de su mandato estuvo marcado por el asalto al Capitolio del 6 de enero. Casi dos años después de uno de los mayores desafíos de la democracia estadounidense, el comité legislativo de la Cámara de Representantes ha determinado que el acontecimiento no hubiera tenido lugar si no hubiera sido por el expresidente. Y a dos años de la nueva contienda electoral, el republicano necesita casi un milagro para tener la popularidad de la que gozaba hace seis años. 

El comité a cargo de la investigación del asalto al Capitolio recomendó este lunes al Departamento de Justicia que Trump debería ser imputado por lo que consideran una obstrucción a un procedimiento oficial y la incitación a la insurrección. Además, le han acusado de conspirar contra el Gobierno y difundir afirmaciones falsas relacionadas con la administración de EEUU. «Todo el propósito y objetivo obvio del plan de Trump era obstruir, influir e impedir la transferencia legal del poder en Estados Unidos«, dijo el congresista demócrata Jamie Raskin, integrante de ese comité.

Cuando empezaron las investigaciones por el asalto al Capitolio, el expresidente era todavía una figura importante dentro de la política republicana. Tanto como para mostrar su apoyo a candidatos del partido de cara a las midterms, en las que se esperaba una ola republicana que acabó siendo solamente una marejadilla y en las que, además, los políticos apoyados por Trump tuvieron un apoyo residual. Antes de los comicios, los discursos del expresidente se centraron sobre todo en sus quejas sobre las elecciones de 2020 y en las investigaciones en su contra, que describe como una «caza de brujas». Un discurso que ha repetido casi hasta la saciedad desde que llegó a la arena política. 

Mucho ha cambiado la política estadounidense en ese sentido, aunque poco el comportamiento del expresidente a pesar de cargar a sus espaldas con dos procesos de impeachment y ahora una investigación por lo que ocurrió el 6 de enero de 2021. Nada frena a Trump para seguir poniendo en duda la Constitución estadounidense y justificando el comportamiento de aquellos que asaltaron el Capitolio. “Ha reivindicado el derecho a tomar propiedad del gobierno y desclasificar documentos confidenciales. Parece que la inclinación de Trump por burlarse de las normas, reglas y regulaciones no ha hecho más que crecer desde que se fue de la Casa Blanca a Mar-a-Lago”, apunta el catedrático de Liderazgo en Asuntos Globales de la Universidad de Texas, a CNN.

Los vientos no soplan a favor de Trump

La recomendación del comité legislativo no es vinculante, pero tiene una importancia simbólica porque llega en el momento políticamente más inestable de Donald Trump. El comité legislativo, a pesar de que no tiene capacidad de acusar al republicano —eso está únicamente en manos del Departamento de Justicia—, ha expuesto uno de los casos más polémicos de la historia de la política estadounidense. A través de meses y meses de entrevistas, citaciones y batallas legales han proporcionado muchas pruebas sobre lo que ocurrió en el asalto al Capitolio, aunque no tienen poder para ir más allá de recomendar que Trump sea imputado por sus actos.

En contra del consejo de muchos de sus asesores, Donald Trump anunció su candidatura a las elecciones presidenciales de 2024; justo después de la decepción republicana por no conquistar el Senado y en medio de las investigaciones en curso. Las primeras encuestas no predicen un buen resultado para Trump y, según los datos de la Universidad de Monmouth, el candidato republicano Ron DeSantis tiene una ventaja de 39% de la intención de voto con respecto al 26% de Trump. La diferencia es significativa y demuestra que DeSantis llega pisando fuerte en su carrera por conquistar la Casa Blanca después de su victoria en las midterms

Es posible que el expresidente no vuelva a ocupar el cargo, aunque promete no quedarse en silencio mientras tanto. Donald Trump ha descrito las investigaciones como un ataque en su contra y una persecución por parte del Partido Demócrata para evitar su regreso a la política. El comité legislativo que recomienda su imputación es precisamente uno de los puntos de conflicto porque está formado por siete demócratas y dos republicanos. Sin embargo, la noticia expondrá todos los cargos que se ciernen sobre Trump y será una buena manera de recordar el 6 de enero y la actitud del expresidente para desafiar el resultado de las elecciones que dieron la victoria a Joe Biden. 

Sus aliados más acérrimos

Los primeros datos las elecciones de 2024 apuntan a que los vientos políticos no soplan a favor de Trump, aunque es pronto para decir que los problemas legales van a evitar que gane la nominación del Partido Republicano de cara a las presidenciales. El precandidato tiene todavía un importante apoyo en las bases republicanas, de las cuales una parte no duda de que una presunta «muerte política» de Trump acabará en su resurrección. Russell Dye, portavoz del representante Jim Jordan, un aliado del expresidente en Ohio, calificó las conclusiones del comité como «otro truco partidista y político», dijo a The Guardian.

Por su parte, Marjorie Taylor Greene, congresista republicana de Georgia y conocida por seguir las teorías de conspiración de la extrema derecha, afirmó que la verdadera razón de la recomendación del comité contra Trump es que saben que su candidatura a la presidencia será imbatible. Joe Biden también estuvo en el foco de las críticas de manera indirecta. La congresista de IllinoisMary Miller compartió un vídeo en redes sociales de los cruces de migrantes en la frontera y afirmó que el comité legislativo del Congreso y su recomendación es una manera de desviar los problemas que afectan a la presidencia.

El alcance de este apoyo en 2024 determinará una parte del futuro de la candidatura presidencial. Hasta ahora, sin embargo, las encuestas alejan a Trump de ser el más votado y, políticamente, está en sus horas más bajas. «Ningún hombre que se comporte de esa manera en ese momento puede volver a ocupar un puesto de autoridad en nuestra nación«, dijo la republicana Liz Cheney, congresista por Wyoming. «No creo que nada pueda salvar a Donald Trump. Está decididamente en el camino de la irrelevancia», añadió Carlos Curbelo, republicano de Florida, a The New York Times.

Hace seis años, muchos votantes estadounidenses encontraron en Trump a un salvador que antepondría los intereses del país. Otros tenían curiosidad por cómo sería la gestión de un presidente con un perfil totalmente diferente al de los líderes anteriores. «Ahora Donald Trump es viejo, predecible, obviamente mezquino», concluye Curbelo.