Nuevo presidente de ANEP espera ser conciliador, pero no serán “majes” del gobierno

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El nuevo presidente de la Asociación nacional de la Empresa Privada (ANEP) Luis Cardenal, denunció este viernes en la entrevista televisiva Frente a Frente, de la Telecorporación Salvadoreña (TCS), que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) utiliza el aparato del Estado y los medios de comunicación nacionales como medios de propaganda para perseguir y atacar al empresariado salvadoreño.

Según el líder empresarial, las constantes auditorías y persecuciones policiales y de inteligencia son acciones que el Estado utiliza con el propósito de callar al tejido empresarial en su critica al mal manejo de los recursos del erario público.

“No discuten con argumentos para buscar soluciones conjuntas. Lo que el FMLN hace es descalificar… Ocupan el aparato del Estado para tratar de callarlo a uno”, aseveró Cardenal.

Cardenal recordó en la entrevista que durante la administración de Mauricio Funes Cartagena, fue interceptado por una patrulla policial que intentó revisar su automóvil a la fuerza y le amedrentó sin motivo alguno.

“Una vez, saliendo de mi oficina, por la sexta décima, se me atravesó un carro de Policía. Los agentes no tenían ONI (como acostumbran al realizar actos reñidos con la ley). Me pidieron que me bajara para revisar el vehículo. Yo me negué. Intenté hablar con las autoridades, pero no me contestaron. Entonces, ante la insistencia de ellos, les dije que iba a llamar a los medios de comunicación y a mi abogado. Les pedí sus identificaciones. Al final, me dejaron ir”, dijo el nuevo dirigente de la mayor gremial empresarial del país.

Luis Cardenal aseguró que intentará buscar acercamientos con el gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén para dialogar y llegar a acuerdos en beneficio del país. Sin embargo, el presidente de ANEP aclaró que no serán manipulados por el esquema que utiliza el gobierno de invitar a la oposición o a la empresa privada para reuniones que solo sirven para tomar la foto y hacer propaganda.

“No nos vamos a prestar a que haya diálogos en el que nos van a utilizar solo para la foto. No nos vamos ir a ver la cara de majes los unos con los otros. Si el diálogo es así, nosotros no vamos estar ahí”.

A continuación el discurso que dio cardenal la noche del jueves al aceptar el liderazgo de la mayor gremial empresarial del país.

DISCURSO DE LUIS CARDENAL EN OCASIÓN DE ASUMIR LA PRESIDENCIA DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE LA EMPRESA PRIVADA.

  1. Deseo iniciarestas palabras dando gracias a Dios por permitirme esta oportunidad de servir a mi querida patria desde la Asociación Nacional de la Empresa Privada, símbolo del esfuerzo de la iniciativa privada, el emprendedurismo, la creatividad y el trabajo de todos los salvadoreños, pero sobre todo de la férrea defensa del Sistema de Libre Empresa. Por supuesto, muchas gracias a ustedes también, por depositar en este servidor tan alta responsabilidad.

Agradezco a mi esposa y a mi familia por acompañarme y respaldarme en este enorme reto que asumo con humildad.

  1. La presidencia de ANEP como cualquier otra gremial, no debe verse como un privilegio individual o un escalón para alcanzar ventajas u objetivos personales.

Aquí no hay salario, transporte gratis, guardaespaldas y menos partidas secretas, pero sí la enorme satisfacción de contribuir a la construcción de un mejor país para todos.

  1. La presidencia de ANEP es, ante todo, una responsabilidad cívica, que requiere sacrificio, fortaleza de espíritu, tiempo, trabajo, y, sobre todo, integridad.

Estas son las características de los que me antecedieron en este cargo, y estas son las características que espero demostrar con la ayuda del Señor.

  1. La ANEP no es un poder en sí mismo. Es más bien un contrapeso del poder político, independientemente del partido en el gobierno.

Fiscalizar el poder, desde un importante espacio de la sociedad civil, requiere de valentía, pero también de la unidad de visión y acción de todos los gremios que ustedes y yo tenemos el honor de representar.

  1. Para nadie es un secreto que el pasado proceso para elegir la nueva junta directiva de ANEP, tuvo momentos desagradables, pues Jamás un evento interno de ANEP había despertado tanto interés en un gobierno. Sobre todo en momentos en que se piensa llevar adelante otras medidas que afectarán de manera negativa a los trabajadores y a los empresarios.

Por nuestra parte damos vuelta a la página, vemos hacia adelante con esperanza y optimismo y comenzamos esta nueva etapa de la Asociación Nacional de la Empresa Privada más unidos y más fortalecidos que nunca.

Preparamos con entusiasmo cambios tácticos importantes, actualizaciones, y formas más efectivas de comunicación entre nosotros y hacia la sociedad, para hacer todavía mejor el trabajo encomendado.

  1. Desde mañana, este servidor quiere ponerse a la cabeza de un nuevo esfuerzo de búsqueda de entendimientos con el gobierno.

Nadie en ANEP debe creer que la pelea con las autoridades es un “deporte” al que nos hemos aficionado. Por el contrario, me interesa enviar desde aquí un mensaje claro al gobierno:

  1. Yo soy de los que refiere construir puentes que dinamitarlos. Para mi el comité ejecutivo que esta noche me acompaña, la consigna es diálogo, búsqueda de acuerdos y propuestas de solución a los grandes problemas nacionales, pero siempre en el marco de la democracia y el respeto al sistema de libertades con el que estamos comprometidos
  1. El martes recién pasado todos hubiéramos querido contar con la presencia del señor Presidente de la República en el ENADE.

Si no tuvimos ese honor, nuestro deber es seguir invitando al presidente y demás funcionarios públicos a edificar juntos una sociedad más libre, equitativa y democrática.

Les invito a que tengamos la grandeza de no convertir un desaire, un error quizá, en un motivo para empezar este periodo peleando.

  1. Pero que nadie se engañe: ninguno de los cambios que pueda impulsar, con la ayuda y apoyo de ustedes, atentará jamás contra la defensa de los principios permanentes de esta Asociación. Estamos aquí, como brazo político de la Empresa Privada, empresarios y trabajadores, para defender la libertad económica, la institucionalidad democrática, el respeto al Estado Constitucional de Derecho y el sano equilibrio de los poderes públicos.

La ANEP no tiene y nunca ha tenido vocación para guerras destructivas.

Demasiada energía y creatividad requieren mantener en pie nuestras empresas, pequeñas, medianas o grandes, como fuentes de empleo.

Nuestra vocación es la de hacer propuestas y entregar a la sociedad aportes que beneficien el desarrollo integral de todos los salvadoreños.

  1. Defender la libertad, velar por nuestros gremios y proponer soluciones son la razón de ser de la ANEP. Pero ante gobiernos que pretendan atropellar la libertad, irrespetar los contratos, pasar por encima de la ley o hacer de la corrupción una forma espuria de gobernar, vamos a alzar nuestra voz firme y tomar las acciones que sean necesarias para preservar los valores democráticos.
  1. Si a esta parte de nuestra labor algunos gobiernos con vocación totalitaria le quieren llamar “confrontación”, pues con orgullo aceptamos el término “confrontativo”. Vergüenza nos daría no ser “confrontativos” ante gobiernos, partidos y políticos totalitarios.
  1. La tolerancia con la corrupción, por ejemplo, es simplemente inaceptable. Exigir cuentas a los servidores públicos del dinero que ponemos en sus manos no es ser “confrontativos”, sino ejercer nuestro derecho ciudadano a pedir que nuestros impuestos se conviertan en obras de beneficio social, y que no vayan a parar en los bolsillos de ningún pícaro.
  1. Aquí no aplica el modelo ideado por Daniel Ortega en Nicaragua. La fórmula “Orteguista”, que ya quisieran algunos que funcionara aquí, es la siguiente: “Dejen al gobernante hacer lo que le dé la gana en el poder político, quedarse allí para siempre y el gobernante no se meterá en sus negocios”. De manera lamentable, eso es lo que está pasando en Nicaragua.
  1. Los empresarios en El Salvador estamos hechos de otra fibra. Nosotros aquí preferimos, antes que se instaure una dictadura “paternalista” similar, dar la batalla y denunciar, aunque por eso se nos califique convenientemente de “confrontativos”. No sé ustedes, pero este servidor quiere poder ver a los ojos de sus nietos un día, y decirles, “Cuando estuve allí luché por defender nuestras libertades y construir un país mejor”.
  1. Creemos firmemente en la economía social de mercado. Aquella que se inspira en la Doctrina Social de la Iglesia y en los principios cristianos en general. Principios fundamentados en la solidaridad con los menos favorecidos y en la equidad de oportunidades. Creemos en el rol subsidiario del Estado, sobre todo en materia de Seguridad, Salud y Educación.
  1. Aspiro a que el periodo de este nuevo comité ejecutivo, esta gremial de gremiales actúe de manera más unida y colegiada. Aspiramos a una mayor cercanía con las asociaciones que la conforman para que la relación entre gobierno y empresa privada sea constructiva y beneficiosa para todos.
  1. Los gobiernos deben entender que la única forma de disminuir la pobreza, mejorar los servicios y sanear la economía pública, es estimulando y fortaleciendo el tejido empresarial, generando riqueza, empleos y oportunidades para todos.
  1. En todos los países en donde los gobiernos, lejos de acosar y vilipendiar a los empresarios y sus empresas, estimulan el emprendedurismo, invierten en educación, infraestructura y respetan los contratos, son los países en donde hay menos pobres. Son los países en donde los recursos naturales están menos contaminados y los índices delincuenciales se mantienen en niveles razonables. Quien ataca a una empresa, ataca a una familia salvadoreña que lucha por salir adelante con su propio esfuerzo.
  1. Por el contrario, en los países donde los gobiernos convierten a la empresa privada en enemigo, donde se mantiene un discurso anti empresarial y populista, donde el Estado aplasta a la sociedad civil, es allí precisamente donde hay más pobres, más contaminación ambiental, más violencia social.
  1. Es triste ver a una Venezuela. El faro de algunos, rica en territorio y recursos naturales, viviendo una especie de surrealismo económico y social.

Un país que flota en petróleo, extenso y rico en otros recursos naturales, llegar al extremo de decretar semanas laborales de dos días, y con una escasez y sufrimiento humano que conmueve.

  1. Si a los empresarios de todos los tamaños nos va bien, siempre en el marco de la ley; si se atrae inversión extranjera y se permite a la iniciativa privada crear oportunidades, habrá más empleos, se promoverá una mayor equidad y habrá menos pobreza. El gobierno recaudará puntualmente los impuestos que necesita, y si es un gobierno honrado, tendrá suficiente dinero para invertir en obras, seguridad, educación, salud, servicios básicos e infraestructura..

El empresario no quiere que al gobierno le vaya mal, pero tampoco deseamos que a unos pocos en el gobierno les vaya bien a costa de nuestro sacrificio.

  1. A la inversa, a la sociedad le irá mal si el gobierno criminaliza al empresario por el solo hecho de serlo, si lo castiga con una carga insoportable de impuestos o con una sofocante tramitología.

Y todo es peor si además el dinero de los impuestos sirve para que ciertos funcionarios se enriquezcan ilícitamente.

  1. Es entonces cuando el ciudadano tiene que pagar, además de los impuestos, seguridad privada, agua privada, educación privada, transporte privado, salud privada, o simplemente sucumbir ante la ignorancia, las enfermedades y el crimen.

Los corruptos hacen que vivir en un país pobre sea más caro que vivir en un país rico.

  1. No es nuestra idea vivir en el pasado.

Nuestra mirada está puesta en el presente y en el futuro.

Nuestra apuesta es construir juntos y en armonía un país más democrático, con instituciones fuertes, con un tejido empresarial saludable y con respeto a las libertades y al Estado de Derecho.

  1. Queremos soñar y trabajar por un país en donde todos quieran progresar y del que nadie quiera salir.

En donde los anhelos de cada uno dependan de la propia voluntad y el propio trabajo.

En donde circular por nuestras calles no sea una amenaza cotidiana.

En donde los empresarios, trabajadores, gobierno y comunidades, sin importar las ideologías, respetando nuestra pluralidad, trabajemos unidos por el país de todos, donde cabemos todos conviviendo en paz y armonía.

Los principales problemas del país nos afectan a todos. Por lo tanto, es tarea de todos generar más productividad, más riqueza y más oportunidades.

  1. La ANEP siempre estará lista para hacer lo que debe hacer.

La ANEP siempre estará abierta al diálogo constructivo, al intercambio de ideas y argumentos.

Pero la ANEP siempre estará dispuesta también a dar la batalla contra el abuso del Estado, contra la corrupción y contra las mesas de diálogo que solo sirven para la foto.

  1. Amigos todos: No puedo terminar mi intervención sin agradecer al presidente saliente, nuestro amigo Jorge Daboub, cuya valentía en tiempos difíciles es digna de admiración, respeto y gratitud.

Como alguien dijo cuando él dejó la presidencia de la Cámara de Comercio e Industria, hace cinco años, “la historia no es otra cosa que la coincidencia entre las circunstancias y el carácter”.

Y gracias a su valentía, a su integridad y a su carácter, la historia salvadoreña incluye una nueva página gloriosa en la defensa de los principios de la libertad y la dignidad humanas.

Por favor, les pido un fuerte aplauso para “Koki”.

  1. Estimados empresarios: inicia una nueva etapa en la trayectoria de nuestra asociación.

Esta noche me comprometo, ante el altar de la patria, ante la presencia física y la memoria de los líderes que me han precedido, a mantener en alto los principios de nuestra institución, y a mantener siempre ardiendo la llama de la libertad y la democracia por encima de todo.

Que Dios bendiga a nuestra patria y sus valientes emprendedores.

Y que Dios nos bendiga a todos los salvadoreños.

Muchas gracias.