Mark Zuckerberg dona 5 millones de dólares para otorgar becas a 400 estudiantes indocumentados

0
1120

Con el reconocimiento simple pero potente de que Estados Unidos es una nación fundada por inmigrantes, el presidente y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, puso su bolsillo en respaldo de sus palabras al donar junto con su esposa Priscilla Chan 5 millones de dólares a un fondo de becas universitarias para estudiantes indocumentados.

En un post en su cuenta en esa red social, Zuckerberg destacó a los jóvenes dreamers, que llegaron a Estados Unidos siendo niños, han hecho de esta nación su patria en todos los sentidos, menos en el de tener un estatus migratorio legal. Y señala que al ayudar a más inmigrantes como ellos a progresar y a tener más oportunidades, la nación entera progresará también.

Por ello, su donación servirá para dar becas universitarias a 400 estudiantes indocumentados que viven en el área de la Bahía de San Francisco (donde Facebook tiene su cuartel general). El post en el que hizo ese anuncio tenía hasta el momento de escribir este artículo 67,000 likes y más de 4,000 shares.

El fondo beneficiado es TheDream.US, creado específicamente por el ex ‘publisher’ del Washington Post y miembro de la junta de Facebook, Donald Graham, para dotar de becas universitarias a los jóvenes dreamers. Entre los requisitos para obtener uno de esos apoyos es graduarse de secundaria u obtener el GED al final del año escolar 2015-2016, tener un puntaje GPA de al menos 2.5 en una escala de 4 y ser elegible para el programa DACA o contar con el estatus TPS. Y para quienes están por graduarse del colegio comunitario y aspiran a seguir sus estudios en una universidad los requisitos son GPA de al menos 3 en escala de 4, graduarse con un grado de Asociado de un colegio comunitario y ser elegible para DACA o TPS, entre otros.

El gesto de Zuckerberg es sin duda generoso y contrasta por su lucidez con los grotescos y ofensivos comentarios que otro multimillonario, Donald Trump, hizo sobre México y los mexicanos (el origen de la mayoría de los indocumentados en el país) al anunciar su aspiración de ser candidato presidencial. Lo curioso es que mientras el sueño educativo de cientos de jóvenes indocumentados será posible gracias a esfuerzos y a apoyos como los de este joven, TheDream.US y otras entidades, no parece hasta el momento factible que Trump logre su sueño de dormir en la Casa Blanca ni aún desembolsando muchos más millones. Pero esa es otra historia.

De acuerdo a la Universidad de Texas en Austin, en Estados Unidos viven unos 2.2 millones de jóvenes estudiantes indocumentados, pero solo entre el 5% y el 10% de los alumnos indocumentados que logran graduarse de secundaria acuden a una universidad o colegio universitario. Aunque no el único, uno de los factores que contribuyen a ello es la falta de opciones de becas y ayuda financiera que sufren los indocumentados. Por ello, aportaciones como la de Zuckerberg y la que otros han hecho a fondos de becas específicamente dirigidas a este grupo es realmente útil y meritoria, máxime si se considera el muy elevado costo de la educación universitaria en EEUU.

De acuerdo al portal Fusion, no es la primera gran donación de Zuckerberg y Chan en el campo de la educación, pues previamente habían ya anunciado un compromiso de 120 millones de dólares para las escuelas públicas del área de la Bahía de San Francisco y han sido activos cabilderos en pro de políticas migratorias más liberales.

Y según CNN Money, la campaña de TheDream.US ha recaudado ya al menos 35 millones de dólares, los 5 millones de Zuckerberg y Chan, 15 millones aportados por el propio Graham y otros 15 millones por la fundación del fondo de inversión The Pershing Square. Es de esperar que ese dinero beneficie efectivamente a la mayor cantidad de jóvenes estudiantes indocumentados, y ayude también a disipar las nieblas que muchos aún insisten en tender sobre la justicia y conveniencia general de que ellos y otros indocumentados tengan acceso a una legalización y un camino a la ciudadanía.

Cada dólar invertido en esa causa vale mucho más que su peso monetario: es un vehículo de futuro.