Guatemala: Los días grises del presidente Otto Pérez

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Siglo 21 – Durante su gestión de más de tres años al frente del Ejecutivo, el presidente Otto Pérez Molina nunca había afrontado una crisis política como la actual. Su administración se encuentra salpicada por casos de corrupción que involucran a funcionarios de Gobierno, lo que ha volcado a miles de guatemaltecos a las calles para pedir su renuncia.

Todo empezó el pasado 16 de abril, día en que se desarticuló una red criminal de defraudación aduanera conocida como “La Línea”, en la cual están involucradas personas nombradas por el mandatario para dirigir la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

La investigación dirigida por el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) dejó al descubierto una red de corrupción que hacía cobros ilegales en las aduanas para el ingreso de mercadería, la cual era liderada, supuestamente, por Juan Carlos Monzón, secretario privado de la vicepresidenta Roxana Baldetti.

Desde entonces, los días han sido grises para el mandatario, ya que “La Línea” alcanzó a su más cercana colaboradora, Baldetti, quien dimitió del cargo el pasado 8 de junio, luego de que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) dio trámite a la solicitud de antejuicio en su contra por considerar que existen indicios de su implicación en el caso y ante la presión de diversos sectores de la sociedad; entre ellos, el poderoso sector empresarial.

El rechazo de la población a la gestión de Pérez, manifestado desde el pasado 25 de abril en diferentes puntos del país y el extranjero, ha sido constante, e incluso para este sábado está convocada una nueva concentración.

La crisis que, según analistas, no tiene precedentes en la era democrática del país, ha debilitado al Ejecutivo y provocado la salida de funcionarios cercanos al gobernante, entre los que se cuentan los exministros de Gobernación, Mauricio López; Energía y Minas, Érick Archila, señalados por anomalías, y Gustavo Martínez, secretario general de la presidencia.

A ello se suma una segunda investigación del MP y la Cicig, revelada el pasado 20 de mayo, en un caso de fraude en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) por la suscripción de un contrato millonario con la Droguería Pisa de Guatemala, por el cual fueron capturadas 17 personas.

Entre los aprehendidos está Juan de Dios Rodríguez, presidente de la Junta Directiva del Seguro Social, quien fue puesto en el cargo por el mandatario, y que antes fue su secretario privado.

Hoy, 56 días después, el futuro de Pérez es incierto. El Congreso debe formar una comisión pesquisidora para investigarlo por los delitos de de encubrimiento propio, asociación ilícita y falsedad por su presunta responsabilidad en los casos “La Línea” e IGSS-Pisa.