Estados Unidos ofrece USD 20.000 a cambio de información que posibilite el arresto y la condena de pandilleros de la MS-13

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Texto integro del Comunicado del Departamento de Justicia de los Estados Unidos sobre “El Crook”

Departamento de Justicia de los Estados Unidos 
Oficina de Asuntos Públicos  
Comunicado de prensa 
Miércoles 15 de noviembre de 2023  

El acusado fue miembro influyente de la Ranfla Nacional de la MS-13 que dirigió operaciones de criminalidad transnacional. 

Al final de una audiencia de traslación, un tribunal federal en Houston, Texas ordenó que Elmer Canales-Rivera, alias Crook de Hollywood, un líder de alto rango de La Mara Salvatrucha, alias MS-13, fuera trasladado bajo custodia al Distrito Este de Nueva York, donde él y otros 13 líderes de alto rango de la MS-13 fueron acusados formalmente en diciembre de 2020 por delitos de terrorismo relacionados con su conducción de las actividades delictivas de la organización de criminalidad transnacional en Estados Unidos, El Salvador, México, México y en otros lugares durante las últimas dos décadas.  

El 9 de noviembre, Canales-Rivera fue arrestado por miembros del FBI, Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y el Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos (USMS) al llegar al Aeropuerto Intercontinental George Bush en Houston, Texas. Concretamente, Canales-Rivera ha sido acusado de conspiración para prestar y ocultar apoyo material a terroristas, conspiración para cometer actos de terrorismo que trascienden las fronteras nacionales, conspiración para financiar el terrorismo y conspiración narcoterrorista. 

“Sostenemos que a Elmer Canales-Rivera, miembro fundador de los ‘Doce Apóstoles del Diablo’ de la MS-13, le cabe responsabilidad por las acciones de la pandilla a lo largo de varias décadas para aterrorizar a las comunidades, atacar a las fuerzas del orden y sembrar la violencia aquí en Estados Unidos y en el extranjero”, expresó el fiscal general Merrick B. Garland. “La detención de esta persona, que es un alto líder desde hace tiempo en la MS-13, debería servir de advertencia a otros líderes de la MS-13 para entender que el Departamento de Justicia los hará responder por sus crímenes”.  

“Este arresto deja claro que no hay ningún escondite seguro para los cabecillas de consorcios delictivos que amenazan a nuestras comunidades”, apuntó el secretario de Seguridad Nacional Alejandro N. Mayorkas. “Con la dedicación y las aptitudes de investigación de los agentes de HSI y nuestros socios en el ámbito federal, estamos enfrentando a organizaciones delictivas como la MS-13 y contribuyendo a llevar ante la justicia a todos aquellos que cometen delitos transnacionales”.  

“Con determinación y actuación coordinada, el FBI y nuestras fuerzas de seguridad y socios extranjeros lograron capturar a un criminal violento que amenazaba de manera directa la seguridad de nuestras comunidades”, señaló el director del FBI, Christopher A. Wray. “Este esfuerzo ejemplifica el compromiso del FBI de salvaguardar al público estadounidense y la promesa continua de desarticular a las redes criminales como la MS-13”.   

“La comparecencia del acusado en el día de hoy ante un tribunal federal en Estados Unidos es un paso inmenso en el proceso para que rinda cuentas por su papel clave como presunto miembro del órgano de liderazgo de la pandilla MS-13, conocido como los ‘Doce Apóstoles del Diablo’, y posteriormente renombrado Ranfla Nacional”, expresó el fiscal estadounidense Breon Peace para el Distrito Este de Nueva York. “Conforme se sostuvo, Canales-Rivera y sus coacusados actuaron como un directorio, disponiendo que se cometieran actos de violencia e intimidación y se prestara apoyo material a terroristas en El Salvador y en todo Estados Unidos, incluido el Distrito Este de Nueva York, donde en breve comparecerá ante un juzgado federal en Central Islip para responder por estos cargos”.  

Según se establece en la acusación formal, que se pronunció el 16 de diciembre de 2020 y se reveló el 14 de enero de 2021, Canales-Rivera y sus coacusados forman parte de la estructura de mando y control de la MS-13, que está conformada por la Ranfla Nacional, Ranfla en Las Calles y Ranfla en Los PenalesDesempeñan papeles importantes de liderazgo en las operaciones de la organización en El Salvador, México, Estados Unidos y en todo el mundo. En total, 27 de los máximos líderes de la MS-13 han sido acusados en el Distrito Este de Nueva York en esta acusación formal y en la acusación conexa en la causa Estados Unidos v. Arevalo-Chávez et al. 

Se sostiene asimismo que, aproximadamente en 2002, Canales-Rivera, sus coacusados y otros líderes de la MS-13 empezaron a establecer una estructura jerárquica de mando y control sumamente organizada como medio para ejecutar sus decisiones y hacer cumplir sus órdenes, incluso mientras se encontraban en prisión. Ordenaron que se cometieran hechos de violencia y homicidios en El Salvador, Estados Unidos y otros lugares, establecieron campamentos de entrenamiento de estilo militar para sus miembros y obtuvieron armas militares como fusiles, pistolas, granadas, artefactos explosivos improvisados y lanzacohetes. Además, a partir de aproximadamente 2012, Canales-Rivera y otros miembros de la Ranfla Nacional mantuvieron negociaciones con funcionarios gubernamentales de El Salvador y obtuvieron beneficios y concesiones del Gobierno de El Salvador. Con el fin de obtener esos beneficios y concesiones del Gobierno de El Salvador, la MS-13 llevó a cabo manifestaciones públicas de violencia para amenazar e intimidar a la población civil, atacó a agentes de la fuerza pública y militares del Gobierno de El Salvador y manipuló el proceso electoral en El Salvador. Canales-Rivera tuvo uno de los papeles más prevalentes en las negociaciones y acuerdos de la MS-13 con el Gobierno de El Salvador. 

A su vez, como se alega, la Ranfla Nacional dirigió la expansión de las actividades de la MS-13 en todo el mundo, incluidos Estados Unidos y México, adonde se envió a varios altos líderes a organizar operaciones, entablar contactos para obtener narcóticos y armas de fuego de carteles mexicanos de narcotráfico como los Zetas, el Cártel del Golfo, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, y participar en trata y contrabando de personas. La Ranfla Nacional también ordenó a los numerosos miembros de la MS-13 en Estados Unidos que se involucren en actividades delictivas, como tráfico de drogas y extorsión, con el fin de recaudar dinero para apoyar las actividades terroristas de la MS-13 en El Salvador y en otros lugares.  

Por último, la Ranfla Nacional y la estructura de liderazgo transnacional de la MS-13 habrían ordenado a miembros en Estados Unidos que cometieran actos de violencia, incluidos homicidios, para conseguir sus objetivos e implementar reglas que posibilitaron que la MS-13 se afianzara en partes de Estados Unidos, incluso dentro del Distrito Este de Nueva York, donde, bajo el liderazgo y las reglas de los acusados, la MS-13 ha perpetrado numerosos actos de violencia, como homicidios, tentativas de homicidio, agresiones, secuestros, tráfico de drogas y extorsión de personas y empresas, ha obstruido la justicia y ha enviado contribuciones y el producto de actividades delictivas mediante transferencias electrónicas a líderes de la MS-13 en El Salvador. Por ejemplo, la Fiscalía Federal para la División Criminal de Long Island del Distrito Este de Nueva York ha procesado a cientos de líderes, miembros y asociados de la MS-13 por cometer más de 65 homicidios en el Distrito Este de Nueva York entre 2009 y hasta el momento. 

Cuando se dio a conocer la acusación en enero de 2021, Canales-Rivera se encontraba detenido en El Salvador cumpliendo una pena de prisión, y Estados Unidos presentó una circular roja de INTERPOL y una solicitud de extradición de Canales-Rivera al Gobierno de El Salvador. Sin embargo, aproximadamente en noviembre de 2021, Canales-Rivera fue liberado de la custodia del Gobierno de El Salvador y más tarde ingresó ilegalmente en Guatemala. Canales-Rivera permaneció prófugo hasta el 7 de noviembre, cuando fue detenido por las autoridades mexicanas. 

Además de solicitar la extradición de Canales-Rivera, en 2021 y 2022, Estados Unidos solicitó la extradición de 11 de sus coacusados, incluido Borromeo Enrique Henríquez, también conocido como “Diablito de Hollywood”, quien es ampliamente reconocido como el integrante más poderoso de la Ranfla Nacional. Hasta la fecha, el Gobierno de El Salvador no ha extraditado a ninguno de esos acusados.  

Dos de las otras personas acusadas junto con Canales-Rivera —Fredy Ivan Jandres-Parada, alias Lucky de Park View y Lacky de Park View, y César Humberto López-Larios, alias El Grenas de Stoners y Oso de Stoners— y tres acusados que figuran en la acusación de Arevalo-Chávez —Jorge Alexander De La Cruz, alias Cruger de Peatonales; Juan Antonio Martínez-Abrego, alias Mary Jane de Hollywood, y Francisco Javier Román-Bardales, alias Veterano de Tribus— siguen prófugos. Se recomienda enfáticamente al público que tenga información sobre su paradero que se comunique con la línea gratuita del FBI para denuncias sobre la MS-13, 1-866-STP-MS13 (1-866-787-6713), o la línea de denuncias de HSI llamando al 866-347-2423 o a través de www.ice.gov/webform/ice-tip-form  

Juntos, el FBI y HSI han ofrecido una recompensa de USD 20.000 a cambio de información que posibilite el arresto y la condena de los fugitivos. 

Este caso fue presentado por la Fuerza Operativa Conjunta Vulcan (Joint Task Force Vulcan, JTFV), creada para combatir a la MS-13, dirigida por el fiscal federal adjunto John J. Durham del Distrito Este de Nueva York, e integrada por Fiscalías Federales en todo el país, incluido el Distrito de Nueva Jersey; el Distrito Norte de Ohio; el Distrito de Utah; el Distrito de Massachusetts; el Distrito Este de Texas; el Distrito Sur de Nueva York; el Distrito Sur de Florida; el Distrito Este de Virginia; el Distrito Sur de California; el Distrito de Nevada; el Distrito de Alaska; y el Distrito de Columbia, así como otras agencias y oficinas gubernamentales que han sido socios clave en la JTFV, incluida la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia y la División Criminal del FBI; Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI); la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA); la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF); el USMS; la Oficina Federal de Prisiones (FBOP); y la Oficina del Inspector General de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.  

La Oficina de Campo del FBI en Los Ángeles encabezó las investigaciones de la JTFV sobre los cabecillas de la MS-13, con el apoyo crítico prestado por la Unidad de Pandillas Safe Streets de la División de Investigaciones Penales, junto con la Unidad Nacional de Pandillas y Delitos Violentos de HSI y las Oficinas de Campo de HSI en Nueva York y Houston. A su vez, los agregados legales del FBI en Ciudad de México y San Salvador, la Oficina de Campo del FBI en Houston, el Agregado de HSI en Ciudad de México, el Agregado Legal del USMS en la Ciudad de México y los agentes del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos en el Aeropuerto Intercontinental George Bush en Houston prestaron apoyo crítico para el arresto, así como la Fiscalía Federal y el USMS para el Distrito Sur de Texas para coordinar la audiencia inicial en Houston. 

Fueron varios los componentes del Departamento de Justicia que contribuyeron a esta acusación, incluidas la Sección Antiterrorista de la División de Seguridad Nacional; la Oficina Ejecutiva de las Fuerzas Operativas sobre la delincuencia organizada y la represión en materia de drogas (OCDETF); la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia; y la Oficina de Desarrollo, Asistencia y Capacitación del Ministerio Público en el Extranjero de la División Penal. Además, la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de EE. UU. y la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Office of Foreign Assets Control, OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. han proporcionado asistencia valiosa para la misión de la JTFV.  

De ser condenado, Canales-Rivera se enfrenta una pena máxima de prisión perpetua.  

La acción penal es impulsada por los fiscales federales adjuntos John J. Durham, Paul G. Scotti, Justina L. Geraci, y Megan E. Farrell, de la División Penal de Long Island del Distrito Este de Nueva York, con la asistencia de los fiscales federales adjuntos James Donnelly del Distrito de Nueva Jersey, Matthew Shepherd del Distrito Norte de Ohio y Stewart Young del Distrito de Utah de la JTFV.  

Una acusación implica solamente un señalamiento. Todos los acusados se presumen inocentes hasta tanto se demuestre su culpabilidad sin lugar a duda razonable en un tribunal de justicia. 

Actualizado al 15 de noviembre de 2023 


Para ver el texto original, ir a: https://www.justice.gov/opa/pr/high-ranking-ms-13-fugitive-arrested-terrorism-charges  

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.