El cambio climático se convirtió en la campaña de los millennials contra Trump en Nevada

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Persiguiendo a las criaturas del Pokémon Go, un grupo de millenials terminó reunido en el campus de la Universidad de Nevada estatal de Las Vegas el mes pasado, y en vez de compartir estrategias para cazar a los diminutos personajes de la popular aplicación de juegos, resultó hablando de cambio climático y elecciones. Algunos de ellos incluso terminaron registrándose para votar.

Los lures, una herramienta que ayuda a los jugadores a cazar pokemones en específicas paradas llamadas Pokestops, fueron lanzados paralelamente en varios campus en siete estados de todo el país (además de Nevada, en New Hampshire, Ohio, Pennsylvania, Iowa, Illinois y Colorado) por la organización NextGen Climate que en este ciclo electoral viene haciendo campaña por un candidato: el clima.

“Nosotros somos una organización no partidista pero tenemos claro lo peligroso que es para el país que un candidato como Donald Trump que quiere ser comandante en jefe, diga que el cambio climático es una fantasía”, dijo a Univisión Noticias Adriana Arévalo, directora de comunicaciones de NextGen Climate en Nevada.

La negativa del nominado republicano a reconocer el incremento de temperaturas en el aire y los océanos, el aumento de los niveles del mar y el derretimiento de hielos y glaciares en todo el mundo, entre otros fenómenos respaldados por numerosos estudios científicos, tornó la campaña de los millenials preocupados por el medio ambiente, en otro frente anti Trump.

Sus estrategias van desde instalar mesas de registro de votantes en los campus de las universidades en Reno y Las Vegas, hasta organizar conferencias con líderes comunitarios y políticos sobre el impacto del calentamiento global en aspectos individuales como la economía y el bienestar familiar.

Para llegar a sus pares millenials, transmiten sus eventos por Facebook Live o se van a lugares de encuentro predecibles como el lanzamiento en días pasados del último libro de Harry Potter. Algunos menores de edad, que no pueden votar, les acompañan en sus jornadas pues están preocupados por el planeta en el que vivirán.

La última generación

“Podemos ser la última generación que en realidad pueda hacer algo por el planeta y la que además va a vivir en este planeta. No creo que una presidencia del Sr. Trump deje nada para futuras generaciones”, dijo Andrés Caja, un joven de 19 años de padres inmigrantes, quien hoy día es uno de los 25 voluntarios de NExtGen.

Caja entiende como pocos por qué es vital educar a la comunidad latina sobre los efectos del cambio climático en las minorías. Piensa que Trump no es “solo rechazable por el discurso de odio que está dividiendo a la nación y que quiere llevar a Estados Unidos a los años 50 donde solo los blancos gobernaban”, sino que “su desprecio por el medio ambiente puede llevarnos por caminos irreparables”.

El padre de Caja, quien también se llama Andrés, emigró de El Salvador donde trabajaba como agricultor y varias veces perdió la cosecha por la sequía de la tierra. Su madre Susana, nacida en Michoacán cruzó la frontera cuando tenía 17 años y como buena parte de los migrantes, tuvo que vivir en barrios donde no había acceso al agua potable o control alguno de la polución. Según el Departamento de Salud y Servicios Sociales los hispanos son el 60 por ciento más propensos a padecer asma, una complicación agravada por factores ambientales.

“Mis padres conocen muy bien lo que es la lucha migratoria pero yo les hablo también de la importancia de tener energía limpia sobre todo en un estado como Nevada, donde hace sol durante las cuatro estaciones y solo el 2% de las energías son renovables”, dice el joven activista, quien estudia terapia respiratoria y trabaja en su pequeño negocio familiar de limpieza de piscinas.

“Los inmigrantes son los que están trabajando por horas en los campos al aire libre, en las cosechas, haciendo lo que nadie más hace”, agrega por su parte Arévalo, quien confía en que un candidato progresista puede ayudar al país “a transicionar a una economía de energía 100% limpia y generar más puestos de trabajo que pueden ser ocupados por latinos.”

Energía limpia

Una reciente encuesta del Global Strategy Group comisionada por NextGen, encontró que un 70% de los jóvenes votantes en los estados péndulo (Nevada, Pennsylvania, Colorado, New Hampshire, Virginia, Florida, Carolina del Norte, Wisconsin, Iowa, Ohio y Arizona) considera de alta prioridad que el país transicione del uso de combustibles fósiles al de energías renovables para proteger el aire, el agua y el clima.

En su paso por las Vegas la semana pasada, la candidata Hillary Clinton celebró al senador por Nevada Harry Reid, a quien llamó “el campeón de la energía limpia y renovable en el Senado” y con quien dijo haber trabajado ocho años “siendo testigo de su lucha por el medio ambiente”.

El demócrata, quien no buscará la reelección y planea dejar su silla a Catherine Cortez Masto -quien de ser elegida se convertiría en la primera latina mujer en llegar al Senado- recientemente se metió en una pelea local al apoyar a la Alianza Bring Back Solar que quería controvertir en un referendo la decisión de la Comisión de Servicios Públicos de aumentar las tarifas de uso de energía solar. El Tribunal Supremo de Nevada negó la posibilidad de que los votantes opinaran sobre el tema.

Reid desde el Senado ha promovido enmiendas a la Ley de Modernización de Política Energética para prohibir a los reguladores cambiar la medición del consumo de quienes generan sus propias fuentes de energía renovable.

Según NextGen, desde 1999 legisladores progresistas han introducido más de 1200 piezas de legislación específicamente sobre el clima y energías limpias. Y sin embargo la gran mayoría ha sido bloqueada por republicanos en control del Congreso, razón por la cual el presidente Barak Obama “ha tenido que emitir Ordenes Ejecutivas para aprobar el Plan de Energía Limpia, el Acuerdo de París y detener el oleoducto Keystone”.

Con los verdes

Aunque para este grupo de millenials Clinton se ofrece como la mejor opción con sus promesas de reducir la generación de combustibles y de multar a las compañias que contribuyen a la polución, otros latinos en Nevada preocupados por el medio ambiente hacen campaña por la candidata del partido verde Jill Stein, y recuerdan que las políticas de la ex secretaria de Estado, no son del todo ambientalistas.

“Hillary ha venido apoyando el fracking que hacen las grandes empresas corporativas y no ha dicho que vaya a dejar de apoyarlo”, dijo a Univisión Noticias Carlos H. Silva, activista hispano quien votó en las primarias por Bernie Sanders y hoy es partidario de Stein.

“El Partido Verde está hablando de liderar un tratado mundial para detener el cambio climático, de promover la energía solar, de terminar con el fracking y de poner un moratorio a los transgénicos y pesticidas hasta que sean probados seguros. Esos no son temas de la campaña demócrata y son vitales para nuestras futuras generaciones”, agregó Silva.

Para el analista republicano Jesús Márquez, el cambio climático no es un tema que mueve a los votantes “tanto como la economía”.

En Nevada “hay mucha gente en contra de las empresas que promueven energías renovables porque fueron subsidiadas con impuestos ciudadanos, fueron insostenibles, y cerraron”, concluyó.

 

 

Univision