El Banco Central Europeo dio una lapidaria definición sobre el Bitcoin

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El Banco Central Europeo (BCE) lanzó una advertencia contundente sobre el futuro de Bitcoin (BTC), calificándolo como un «castillo de naipes» destinado al colapso.

Ulrich Bindseil, director general de Estructura de Mercado y Pagos del BCE, publicó un artículo en el que alerta sobre la fragilidad y los riesgos asociados a esta criptomoneda creada por Satoshi Nakamoto.

Bindseil sostiene que el nivel de precios de BTC no refleja su sostenibilidad y que su valor razonable sigue siendo cero, enfatizando que su capitalización de mercado representa el daño social que ocurrirá cuando el mercado colapse.

Los autores del artículo también subrayan la necesidad de que las autoridades tomen medidas para proteger a la sociedad del lavado de dinero, los delitos cibernéticos y las pérdidas financieras, así como de los grandes daños ambientales asociados al bitcoin.

Esta llamada de alerta se produce en un contexto en el que la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos ha aprobado recientemente un fondo cotizado en Bolsa (ETF) de bitcoin, lo que ha impulsado su cotización pero ha generado preocupación en el BCE.

El artículo del BCE critica duramente la criptomoneda, destacando que no genera flujo de caja ni dividendos, y que su uso para transacciones sigue siendo inconveniente, lento y costoso.

Además, señala el fracaso del intento de El Salvador de adoptar el bitcoin como moneda de curso legal. Los autores advierten que los inversores minoristas, atraídos por el miedo a perderse oportunidades, corren el riesgo de perder su dinero.

Por último, el artículo destaca el papel fundamental que las criptomonedas juegan en actividades delictivas como el financiamiento del terrorismo, el lavado de dinero y el ‘ransomware’, señalando que la demanda de este tipo de actividades está en aumento a pesar de las fluctuaciones del mercado.

Este pronunciamiento del BCE refleja una postura más dura hacia el bitcoin y las criptomonedas en general, instando a una mayor regulación y control por parte de las autoridades para proteger a los inversores y a la sociedad en su conjunto.