Bolsas de Frankfurt y Londres se fusionan por USD 30 mil millones: serán el mayor mercado del mundo

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Deutsche Boerse AG y London Stock Exchange Group Plc (LSE) acordaron combinarse en un acuerdo por 30.000 millones de dólares para crear una potencia de mercados europea que sea capaz de competir mejor contra rivales estadounidenses que están ingresando en su territorio.

Esta histórica fusión crea el mayor operador bursátil del mundo en volumen de negocios, aunque reguladores y competidores podrían llegar a impedir la operación.

Este tercer intento por vincular a las bolsas de Frankfurt y Londres podría provocar una puja luego de que Intercontinental Exchange, dueño de la Bolsa de Nueva York, afirmó que podría realizar una oferta por el grupo británico.

Casi 16 años después de que Deutsche Boerse trató de adquirir por primera vez a LSE, las bolsas de Londres y Frankfurt dijeron en febrero que estaban discutiendo una fusión que contemplaba sólo acciones. Y finalmente este miércoles confirmaron que la fusión dará a los accionistas de Deutsche Boerse un 54,4%, y a los de LSE un 45,6% de la nueva empresa.

En un comunicado conjunto, las bolsas intentaron presentar el acuerdo a sus inversores con el atractivo de posibles ahorros anuales de costos de 450 millones de euros (el equivalente a 500 millones de dólares).

También les prometieron a sus usuarios beneficios “sustanciales”, aunque no entregaron cifras. Y en un esfuerzo claro por convencer a los políticos europeos de los beneficios de una bolsa paneuropea dominante, el presidente ejecutivo de Deutsche Boerse, Carsten Kengeter, afirmó que le permitiría a Europa fortalecer sus mercados de capital.

Eso se parece a los planes de la Unión Europea (UE) de establecer una “Unión de Mercados de Capital” para fortalecer a los mercados financieros, para competir mejor contra Estados Unidos y Asia.

Sin embargo, pese a estos incentivos el acuerdo enfrenta cuestionamientos sobre lo que sucederá si Gran Bretaña vota por salir de la UE en un referéndum en junio próximo, y si los reguladores autorizarán la creación de la bolsa combinada.

La estructura prevista conducirá a “una empresa fructífera, sea cual fuere el resultado del voto sobre el Brexit”, insistió el presidente de Deutsche Börse, Carsten Kengeter, en conferencia telefónica.

LSE gestiona las bolsas de Londres y Milán, así como también la sociedad de inversión de índices estadounidense Russell Investments. Por su parte, Deutsche Börse es propietaria de la bolsa de Frankfurt, de la cámara de compensación de Luxemburgo Clearstream y de la plataforma de productos derivados Eurex.

“Tras la aprobación del consejo de vigilancia de Deutsche Börse, el directorio de Deutsche Börse ha concluido un acuerdo sobre la fusión con LSE, en forma de holding” domiciliado en el Reino Unido, anunció el grupo en un comunicado.

Deutsche Börse, con sede en Eschborn (oeste de Alemania), había fracasado en un intento de fusionarse con NYSE Euronext, que gestiona la bolsa de Nueva York así como también las de París, Ámsterdam, Bruselas y Lisboa.

Una buena operación

“Creemos realmente que se trata de una buena transacción, en el momento adecuado para cada uno de nuestros dos grupos”, se congratuló Kengeter.

Por su lado el presidente de LSE, Xavier Rolet, dijo que apoyaba la operación “al 100%”, y remarcó que esta “fusión entre iguales” creará “el mayor operador bursátil del mundo” en términos de volumen de negocios.

La fusión LSE-Deutsche Börse representa una novedad en las finanzas mundiales y catapulta la alianza germano-británica al nivel de los operadores estadounidenses CME e Intercontinental Exchange (ICE), así como de la bolsa de Hong Kong.

No obstante, Rolet admitió que no habría prima para los accionistas. Este detalle tiene su importancia ya que la fusión está amenazada por las ambiciones de otro pretendiente: el Intercontinental Exchange (ICE), que estudia oficialmente una contraoferta.

ICE no ha tomado aún una decisión, pero podría convertirse en una especie de aguafiestas del matrimonio LSE-Deutsche Börse.

Por otro lado, la UE aún debe dar luz verde a la transacción. Los problemas de “reglamentación constituyen el gran punto de interrogación” en la operación, destacaba recientemente Benjamin Goy, de Deutsche Bank.

Deutsche Börse y LSE tienen ambos un posición muy fuerte en ciertos productos derivados, lo que podría plantear problemas.