Autoridades españolas desarticulan siete clicas de la MS13

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La Justicia española procesa actualmente a varios miembros de la Mara13 que controlaban siete “clicas” desde El Salvador. Los detenidos están siendo juzgados por tráfico y blanqueo (lavado)

Pocas dudas: tráfico de drogas (cocaína y hachís) y blanqueo. Así figura en el auto de procesamiento contra los presuntos integrantes de la Mara Salvatrucha 13 (Mara S 13), una organización asentada en El Salvador que había logrado extender sus tentáculos por España.

La actuación policial cercenó hace meses sus intenciones expansionistas. Ahora, la Justicia ha procesado a los integrantes de la peligrosa trama. Pero antes, describe con precisión cirujana qué es y cómo funciona esta red delincuencial.

«La Mara Salvatrucha 13 es una organización criminal con origen en El Salvador, con carácter transnacional, que se organiza sobre la base de ‘clicas’. Cada ‘clica’ por separado, está compuesta por un grupo más o menos numeroso de personas y se encuentra asentada en un lugar geográfico determinado.

Como regla general, todas las ‘clicas’ están organizadas y jerarquizadas y se articulan en torno a una estructura rígida generalmente piramidal. Una ‘jenga’ está compuesta por un mínimo de tres ‘clicas’, las cuales, a su vez, se encuentran dirigidas por una misma persona, que es conocida en el argot marero como ‘ranflero’.

La coincidencia en el tiempo y en una determinada localización geográfica de varias ‘jengas’ ‘clicas’trabajando coordinadamente en persecución de un mismo fin compone lo que se conoce con el nombre de ‘Programa’», describe el auto de procesamiento.

Estos programas están controlados y dirigidos por lo que en el mismo argot -las maras parece que utilizan un idioma propio- se conoce como Mesa del Programa, una especie de Junta directiva (Federación). Allí están representadas las diferentes jengas yclicas asentadas en el país. Uno de los integrantes de esta Mesa es designado entre todos los representantes como el Número Uno o Corredor del programa.

A nivel mundial, las maras también tienen una Mesa de control, denominada Mesa de la Ranfla, que hace las funciones de consejo de dirección de la organización a nivel mundial. Entre los representantes de esa Mesa se elige al Ranflero del Barrio, que es el máximo responsable de toda la trama.

Cada clica tiene también su responsable. Y los integrantes de cada una de estas células son considerados soldados.

Según explica el auto, en la actualidad se tienen datos de la existencia de Programas (estructuras poderosas que están por encima de las clicas) en El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Estados Unidos y España.

En febrero de 2014, fruto de una intervención telefónica, se confirmaron las sospechas de que dentro de nuestras fronteras están creándose las estructuras de varias clicas potentes en zonas sensibles de la geografía española. El que habla sitúa a Darki, Virus, Enano, Negro y Bigman como corredores de las clicas. Su interlocutor le explica que hay ya hasta varias clicas. Y hablan de las placas (motes de las clicas): Big Crazy, Normando, Providence, Demonios, Dementes, Charlotte y Chevere.

En dicha conversación queda clara también las intenciones de controlar la estructura de España por parte de la gran mesa de poder. El número uno, El barrio, les traslada su intención de hacerles llegar dinero para que se pongan en marcha, «siempre y cuando conozcan y cumplan todas las reglas de funcionamiento de la mara», apunta el escrito elaborado por la Justicia.

Porque los propósitos de la estructura responsable de los tentáculos mundiales son claros y así lo exponen en las conversaciones intervenidas: el Programa quiere crecer y establecer con potencia la Mara en España.

El escrito describe que para formar parte de estas estructuras, para convertirse en sus soldados, «los jóvenes aspirantes a formar parte de la Mara S 13 deben haber demostrado sobradamente su valor y lealtad al grupo, deben saber manejar armas, soportar dolor físico y lidiar con situaciones peligrosas».

Una vez que se estipula que el candidato es óptimo para ingresar en la clica se le somete a un rito de iniciación conocido como los «13 segundos», que consiste en recibir golpes durante ese tiempo por parte de un grupo indeterminado de miembros de la clica. El paso a miembro de la Mara suele llamarse dar el brinco o dar el salto. Cuando uno accede y se convierte en soldado recibe un alias con el que será conocido en el grupo. Ese rito de iniciación fue observado por la Guardia Civil en Barcelona, en febrero de 2014. Un grupo de una veintena (de mareros o pandilleros) estuvo golpeando durante medio minuto a dos de los aspirantes, uno de ellos fue detenido posteriormente y es uno de los procesados.

Los miembros de las clicas y de la Mara en general poseen un acentuado sentido de la obediencia para con sus dirigentes y una total sumisión a un conjunto de «reglas» y «leyes» propias que rigen su comportamiento cotidiano, «imponiéndose severos castigos en caso de incumplimientos». Los máximos responsables de la Mara exigen a los jefes de las clicas asentadas en España el sometimiento estricto al cumplimiento de las normas ya fijadas en El Salvador, Guatemala, Honduras o México.

El auto de procesamiento desglosa el mapa en España de la Mara Salvatrucha. Explica que en Alicante estaba establecida la clica Big Crazy, integrada por, entre otros, Darking, Bigman, Terror, Guasón, Pitbull, Liro Crazy, Atún, Killer y Lucas.

Además, los jefes de la mara habían logrado también asentar otra clica en Madrid, la Providence, de la que formaban parte El Negro y Joker. Una tercera clica se había asentado en Gerona, liderada por Virus. Además, la clica Dementes Criminales había tomado fuerza en Barcelona, integrada por Enano, Blaki, Killer, Flaco, Pelirrojo y Perucho. En la Ciudad Condal existía también la clica Demonios Locos, con El Potro, Simar, Paki, Guasca, x y Soldado.

La Guardia Civil golpeó con contundencia contra todas estas tramas. Ahora, están acusados sus integrantes de tráfico de drogas (cocaína y hachís) y blanqueo de capitales.

 

 

Por Fernando Lázaro, (ElMundo.es).-