15 de enero. Dia del Milagroso Señor de Esquipulas

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Cada 15 de enero, desde hace más de 400 años, miles de peregrinos centroamericanos y de los estados sureños de México llegan en romería hasta la Basílica del Cristo Negro en el municipio de Esquipulas, 230 km al este de la capital de Guatemala y fronterizo con Honduras y El Salvador.

El crucificado Cristo Negro fue esculpido por el portugués Quirio Cataño y entregada a la comunidad el 9 de marzo de 1595. En 1996, el Papa Juan Pablo II visitó el poblado y lo bautizó como la “capital centroamericana de la fe”, debido a la multitudinaria afluencia de feligreses y turistas. El color del Cristo se atribuye al interés de Cataño por representar la piel de los indígenas chortís que habitan la región, una de las 23 etnias existentes en Guatemala y quienes pagaron el trabajo del escultor con cien tostones plata.

según el antropólogo e historiador guatemalteco, Carlos Navarrete, desde antes de la llegada de los españoles al nuevo continente, Esquipulas  era un lugar de peregrinación conocido en Mesoamérica donde se rendía culto al dios guerrero de color negro Ek Chuah  ” Es por esto que el proyecto evangelizador de La Colonia, siempre tomó una base antigua prehispánica sobre la cual se desarrolló un sincretismo al mezclar las costumbres antiguas con las nuevas creencias, de forma que los indígenas siguieran adorando o venerando al mismo dios pero con un nombre cristiano” dice Navarrete.

Entre los mayas era usual que los dioses estuviesen relacionados con el inframundo, con la oscuridad, por ejemplo Ek Chuah, al Cristo de Esquipulas. El sincretismo del Cristo de Esquipulas seguramente viene de deidades de color oscuro. Pueden ser dos: Ek Chuah, deidad de los mercaderes o Ek Balam Chuah, el puma negro de la medianoche o el puma negro de la oscuridad que está en el fondo de la tierra, ahí está su recinto. No es algo que se dé de un momento a otro, es un proceso muy largo. Al Cristo Negro por algo lo hicieron negro.

Luego de la conquista de los españoles a Esquipulas en el año 1530, los misioneros españoles iniciaron el trabajo de evangelización de los pueblos conquistados. En el año de 1594 cuando la religión católica había echado raíces, los locales aprovecharon una abundante cosecha de algodón y decidieron encargar una imagen de Jesús crucificado. Don Cristóbal de Morales contrató al escultor portugués Quirio Castaño, quien en ese tiempo vivía en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala (Antigua), para que creara dicha imagen.

El contrato original por medio del cual se encargó la obra se conservó durante mucho tiempo en la Parroquia de Quezaltepeque, hasta que Fray Andrés de las Navas, Obispo de Guatemala, ordenó que se hiciera una copia del mismo debido a su deterioro.

En la Ciudad de Santiago de Guatemala, a los veintinueve días del mes de agosto del año mil quinientos noventa y cuatro, Cristóbal de Morales, Provisor de este Obispado, concertó con Quirio Cataño, oficial de escultor, que haga para el Pueblo de Esquipulas un Crucifijo de vara y media, muy bien acabado y perfeccionado, que lo debe dar acabado el día de San Francisco, primero que viene, y se han de dar por él cien tostones de cuatro reales de plata cada uno; y para en cuenta de los dichos cien tostones confesó haber recibido adelantados cincuenta tostones de los cuales recibió realmente y él se obligó a cumplirlo, y para ello obligó su persona y bienes y lo firmó de su nombre y el dicho Provisor.

– Cristóbal de Morales – Quirio Cataño. Finalmente, la imagen llegó a Esquipulas el 9 de marzo de 1595, fecha desde la que comenzó a ser considerado por la grey católica como “Milagroso Seños de Esquipulas.

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