Trump le declara la guerra al terrorismo islámico

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WASHINGTON. Agencias.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que “derrotará al terrorismo radical islámico” y, para lograr este objetivo, dotará a las Fuerzas Armadas del país con “históricos recursos” y el “mejor equipo”.

En una intervención en la base aérea MacDill en Tampa (Florida) ante altos mandos de los comandos Central (Centcom) y de Operaciones Especiales (Soscom), a cargo de la lucha contra el terrorismo, Trump reiteró su “fuerte apoyo a la OTAN” y expresó que va a pelear por la seguridad de “todos los estadounidenses”.

Para lograrlo, dijo que su Gobierno asignará “una histórica inversión financiera” a las Fuerzas Armadas.

Trump pidió además a sus aliados en la OTAN que se sumen a este esfuerzo y hagan una contribución financiera “completa y adecuada” a la organización multilateral, al considerar que no han “pagado lo justo”.

“Ellos no lo han estado haciendo, muchos de ellos no han estado ni siquiera cerca”, precisó el mandatario, que durante la campaña electoral ya lamentó esa situación y llegó incluso a considerar a la OTAN “obsoleta” y sugirió que podría reducir el apoyo estadounidense a ese bloque transatlántico.

Trump conversó este domingo por teléfono con el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, con el que acordó “continuar una estrecha coordinación y cooperación” para enfrentar los retos a los que se enfrenta la OTAN, según informó la Casa Blanca en un comunicado.

En un nuevo paso en ese sentido, señaló que enviaba un mensaje “unificado” con la OTAN de que derrotarán a los terroristas empeñados en “atacar a nuestra patria”.

“Estados Unidos y sus aliados los derrotaremos. Los derrotaremos. Derrotaremos el terrorismo islámico radical”, expresó Trump, quien ha confirmado su asistencia a la Cumbre de la OTAN en Bruselas, prevista para mayo próximo.

Férrea defensa de medida migratoria

Y en el marco de su lucha antiterrorista, Trump defendió que su deber es “proteger” a los estadounidenses y que hacen falta “programas fuertes” para controlar quién entra al país, en aparente alusión a su veto migratorio contra los refugiados de todo el mundo y ciudadanos de siete países de mayoría musulmana.

La Corte de Apelaciones del Noveno Distrito, con sede en San Francisco (California), es la que debe decidir si restaura o no ese veto, suspendido temporalmente por orden de un juez federal desde el viernes por la noche, y había dado plazo hasta ayer al Gobierno de Trump para presentar sus argumentos.

“Como su presidente, no tengo otro deber superior que proteger al pueblo estadounidense”, enfatizó Trump en la base aérea McDill, en Tampa.

El presidente agregó que deben entrar a EE. UU. solo aquellos que “quieran amar” al país y se queden fuera los que buscan “destruirlo”.

El veto migratorio ordenado por Trump el pasado 27 de enero impide temporalmente la entrada a EE. UU. de los refugiados de todo el mundo y de los ciudadanos de Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irak, Irán y Yemen.

El objetivo declarado de esa medida es, según Trump, evitar la entrada al país de posibles terroristas.

Por esa medida, el presidente fue demandado por los estados de Washington y Minesota, quienes argumentan que restaurar el veto migratorio de Trump “desataría de nuevo el caos”