Homicidios apenas disminuyen un 9,8 % hasta agosto

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Los homicidios en el país apenas disminuyeron un 9,8 % entre enero y agosto de este año, respecto al mismo período de 2015, el año más violento en la historia reciente salvadoreña, revelaron fuentes oficiales.

En los 8 meses transcurridos de 2016, y tras el lanzamiento en abril pasado de una ofensiva estatal contra las pandillas, las muertes violentas alcanzaron 3.837 frente a las 4.253 de los 8 primeros meses de 2015, de acuerdo con un informe estadístico de la Policía Nacional Civil (PNC).

Las autoridades atribuyen esta reducción a las “medidas extraordinarias” de seguridad que lanzaron en abril y que comprenden el endurecimiento del régimen en las cárceles con pandilleros, el despliegue de un comando elite en la zona rural y de más reservistas del Ejército, sin embargo dichas medidas son exacerbadas en amplias campanas de propaganda de Estado, en un gasto millonario de recursos.

La primera disminución de los asesinatos es desde la ruptura de una criticada tregua entre las pandillas en 2014, diseñada y financiada por el gobierno del hoy perseguido ex presidente Mauricio Funes, cuando el acumulado anual de 2016 bajó un 0,20 % comparado con el 2015.

Hasta un día antes de esto, los datos de muertes violentas de 2016 se venían posicionando por arriba de los de 2015, año considerado como el más violento de la historia reciente de El Salvador y que registró un 70 % más que en 2014.

A pesar de la disminución de los homicidios, el registro de este año sigue superando a los que hubo antes y durante la tregua de las pandillas, durante la presidencia de Mauricio Funes (2009-2014).

Las muertes violentas de enero a agosto entre los años 2006 y 2014 oscilan entre las 1.555 y las 2.879, según información oficial entregada a periodistas por la Policía, por lo que 2016 se posiciona como el segundo año con más asesinatos en la historia reciente del país.

A mediados de mayo, el vicepresidente, Óscar Ortiz, se fijó 12 meses como plazo para “derrotar” a las pandillas con las “medidas extraordinarias”, lo que no da visos de cumplirse.