El círculo vicioso de Perú

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Una sangrienta  ola de protestas sacude Perú. Hay cinco razones que explican el círculo vicioso en el que vive el país andino, a saber: la desigualdad económica, el racismo, la debilidad de los presidentes, la desaparición de los partidos, y por último, la peor: la corrupción.

Los manifestantes exigen nuevas elecciones inmediatas, la dimisión de la presidenta, Dina Boluarte , y la disolución del Congreso. Esto último, sin embargo, sería un paso ilegal, como demuestra el destino del encarcelado Pedro Castillo. Por tanto, su sucesor se encuentra en entre la espada y la pared.

Las elecciones directas sugieren que los presidentes se encuentran en una posición de fuerza. Pero la realidad es otra. Ningún jefe de Estado ha tenido mayoría en el Congreso durante mucho tiempo. Esto paraliza la política. La reelección directa también está prohibida. Así que, quien llegue a la presidencia, corre el riesgo de ser un ‘pato cojo’ desde el primer día.

Por otra parte, los antiguos partidos tradicionales hace tiempo que se han convertido en sombras de lo que fueron. No es casualidad que Castillo se presentara por un partido que no se fundó sino hasta 2008, con otro nombre. La estabilidad es casi imposible.

El mayor veneno de la política peruana es la corrupción. A su vez, también es la razón del declive de muchos partidos. Casi todos los presidentes desde el final de la dictadura militar, en 1980, han sido condenados por corrupción o acusados de soborno. Un ex presidente evitó ser detenido disparándose en la cabeza con una pistola antes de que llegara la Policía. Puede que no sorprenda que la confianza en que la democracia es la mejor forma de gobierno en Perú se haya erosionado como consecuencia de todos los escándalos, y que el Congreso lleve años obteniendo índices de aprobación de dos dígitos.

Actualmente, las nuevas elecciones están previstas para 2024, pero incluso si el Congreso las convocara antes, difícilmente se rompería el círculo vicioso de Perú. Algunos temen incluso la secesión del sur, donde se encuentran las regiones conflictivas, incluidos Machu Picchu y el lago Titicaca”.

Perú y una situación marcada por la incertidumbre

«Se intensifican las protestas contra el gobierno interino», titula el periódico suizo Neue Zürcher Zeitung: «La violencia de las fuerzas de seguridad, la mayoría de la población está respaldando las protestas, que exigen la disolución del Congreso y nuevas elecciones. Según la encuestadora Ipsos, el 71 por ciento rechaza el gobierno de Dina Boluarte, e incluso el 80 por ciento rechaza al Congreso. En los últimos años, los escándalos de corrupción han derrocado presidente tras presidente y han sacudido la confianza en las instituciones. También se están llevando a cabo investigaciones por corrupción contra Castillo.

La situación actual está llena de incertidumbre, explica en una entrevista el antropólogo Javier Torres Seoane. Ni el Congreso ni el gobierno están a favor de nuevas elecciones a celebrarse rápidamente. Actualmente, nadie está dispuesto a hacerse cargo del despacho de Boluarte en medio de la crisis. Si bien Boluarte depende de los militares y del Congreso, hace tiempo que perdió su legitimidad entre la población. Torres cree que la postura rígida del Congreso ha desencadenado una espiral de protestas y la respuesta violenta del aparato de seguridad.

En diciembre, el Congreso decidió en una votación inicial sobre la sugerencia de Boluarte de adelantar las elecciones de 2026 a abril de 2024. Los medios de comunicación especulan que posiblemente se pueda llegar a un acuerdo para convocar nuevas elecciones para octubre y noviembre de este año. El antropólogo Torres Seoane aconseja actuar con rapidez: ‘Me parece imposible que el Congreso y Dina Boluarte puedan seguir así hasta mediados de 2024. Porque las protestas seguirán aumentando’”.

Boceto para el golpe en Brasil

En otro artículo, el matutino Frankfurter Allgemeine Zeitung se refiere a Brasil al informar sobre una confiscación clave para esclarecer el intento de golpe a los tres poderes en Brasil:

“La Policía Federal brasileña incautó un proyecto de decreto en la residencia del exministro de Justicia Anderson Torres, en el que se trataba de interferir en la autoridad electoral suprema y ‘corregir’ el resultado de las elecciones presidenciales.

Torres había formado parte del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro. Un decreto redactado tras la derrota de Bolsonaro, prevé la declaración del ‘estado de defensa’ en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y la creación de una comisión para examinar la ‘legalidad del proceso electoral’. El estado de defensa es una forma de estado de emergencia que otorga al gobierno poderes especiales.

Los analistas creen que las medidas propuestas en el documento equivaldrían a una conspiración inconstitucional para interferir en las elecciones.

Es probable que el descubrimiento del documento dé lugar a nuevas investigaciones. Estos también podrían apuntar hacia Bolsonaro, que se encuentra en Estados Unidos, y a otros políticos sospechosos de llevar a cabo planes de injerencia inconstitucional.

Según investigaciones de varios medios brasileños, políticos radicales cercanos a Bolsonaro habrían hecho varias propuestas al entonces presidente, en diciembre del año pasado, sobre cómo reaccionar ante la derrota electoral e impedir que Lula da Silva asumiera el cargo. Interferir con la autoridad electoral fue una de ellas. Se dice que incluso se ha discutido la detención del presidente del Tribunal Electoral. Sin embargo, la medida extrema no contó con el apoyo de personalidades clave y acabó siendo enterrada.

Reportaje original del diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ),de Fráncfort del Meno