EE.UU e Irán retoman las negociaciones en Pakistán
Steve Witkoff y Jared Kushner viajarán a Pakistán el sábado para retomar las negociaciones de paz con Irán
El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, y el yerno de Donald Trump, Jared Kushner, tienen previsto viajar a Pakistán el sábado para una segunda ronda de conversaciones de paz con Irán, según informó el viernes por la noche a ‘Fox News’ la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Los dos partirán de Washington el sábado por la mañana. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, no asistirá a la nueva ronda de conversaciones, sino que estará disponible por si su presencia fuera «necesaria», añadió Leavitt. «El vicepresidente sigue muy involucrado en todo este proceso y estará presente aquí», dijo. «Todos estarán listos para viajar a Pakistán si fuera necesario».
El viernes por la mañana, una fuente oficial en Pakistán dijo que se esperaba que el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, llegara a Islamabad el viernes por la noche, pero no dio detalles sobre con quién probablemente se reuniría.
Islamabad contaba el viernes con una fuerte presencia de seguridad, con puestos de control en toda la ciudad y cortes de carreteras en la «zona roja» que rodeaba el lugar donde se esperaba que se celebraran las negociaciones.
Pakistán se ha erigido como principal mediador en los esfuerzos por poner fin a la guerra, pero tras una primera sesión de conversaciones el 11 de abril, Teherán se ha negado hasta ahora a enviar una delegación a Islamabad para una segunda ronda.
Según una fuente oficial paquistaní, equipos de logística y seguridad estadounidenses están presentes en Islamabad. El viernes, Irán confirmó que Araghchi había mantenido conversaciones telefónicas con el jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, y con el ministro de Asuntos Exteriores, Ishaq Dar, quienes desempeñaron papeles clave en la mediación anterifor.
«Tenemos todo el tiempo del mundo»
Mientras tanto, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió a Irán que debía «llegar a un buen acuerdo, un acuerdo sensato», antes de la segunda ronda de conversaciones de paz entre Washington e Irán.
Haciéndose eco de las habituales declaraciones de su presidente, Hegseth afirmó que Washington no está «ansioso» por llegar a un acuerdo de paz: «Tenemos todo el tiempo del mundo», pese a que varias encuestas muestran que la guerra, que iba a prolongarse solo dos o tres semanas, está lastrando la confianza en parte del electorado y las bases republicanas, con pérdidas electorales relevantes en distritos como Virginia.
En declaraciones a los periodistas en el Pentágono, Hegseth dijo que el bloqueo estadounidense del transporte marítimo iraní continuará «todo el tiempo que sea necesario» para cumplir la «audaz y peligrosa» misión de Washington de poner fin a la amenaza de Teherán a la seguridad mundial.
Los funcionarios estadounidenses afirman que hasta ahora el bloqueo ha hecho retroceder a 34 buques, pero los datos de seguimiento de buques muestran que Irán aún ha podido mover parte de su petróleo sancionado. Según Lloyd’s List Intelligence, «un flujo constante de tráfico de la flota en la sombra» ha entrado y salido del golfo Pérsico, incluidos 11 petroleros con carga iraní que han abandonado el golfo de Omán fuera del estrecho desde el 13 de abril.
Hegseth también recriminó a los aliados de EE.UU en Europa por «ir por libre» al no utilizar sus propias fuerzas para abrir el estrecho de Ormuz, cerrado desde que comenzó la guerra con Irán el 28 de febrero. «No contamos con Europa, pero ellos necesitan el estrecho de Ormuz mucho más que nosotros», insistió Hegseth, quien se burló de la reciente cumbre europea en Chipre, diciendo que los aliados de EE.UU «tal vez querrían empezar a hablar menos» en lugar de celebrar «una conferencia ridícula».
La maniobra de Irán de asfixiar el estrecho ha interrumpido el suministro energético mundial, especialmente en Europa, y ha disparado los precios de la energía en todo el mundo. El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que Estados Unidos no puede quejarse de falta de apoyo «en una operación que eligieron emprender solos».