Así cayó Carlos Herrera, el primer presidente democrático de Guatemala derrocado hace un siglo

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Prensa Libre de Guatemala

Por Hernán Del Valle Pérez ( fotografías proporcionadas a la Prensa Libre de Guatemala por la familia del ex presidente guatemalteco Carlos Herrera) DL.

Carlos Herrera no quería ser presidente. Aquel 8 de abril de 1920 en que la Asamblea Nacional declaró mentalmente incapacitado al gobernante Manuel Estrada Cabrera, los dirigentes del Partido Unionista, los obreros y el embajador estadounidense deliberaron acerca de quién podía ser gobernante interino mientras el dictador estaba atrincherado y lanzaba un bombardeo desde su finca La Palma —hoy cerca del gimnasio Teodoro Palacios Flores—. La totalidad de asistentes consideraron idóneo a don Carlos.

Él se resistió; en nada le convenía. Era un potentado en lo económico, sin ánimo de figurar. Con la serenidad que le era propia, rechazó inicialmente el cargo, pero a falta de aspirantes, aceptó “por amor a Guatemala”. escribiría años después. Era la cabeza de la Casa Herrera y Compañía, dedicada, entre otras cosas, a la fabricación y exportación de azúcar.

No obstante, su posición, se caracterizaba por su actitud bondadosa. Recién acaecidos los terremotos de 1918-1919 en la capital, acudió en socorro de las víctimas y presidió el comité de auxilio que enfrentó la epidemia desatada como consecuencia de los sismos. De manera silenciosa, contribuía económicamente a sostener obras de caridad, incluido el hospital San Juan de Dios.

Cae Herrera Primer presidente democrático de Guatemala fue derrocado hace un siglo
Carlos Herrera participa como empresario en una conferencia económica en Estados Unidos, años antes de ser presidente. Foto Prensa Libre: Archive.org

Un antiguo trabajador del ingenio Pantaleón relata que su padre, peón de la finca, solía contarles que hacia 1917 llegó don Carlos, y al enterarse de las duras condiciones del trabajo del “envasado”, ordenó aliviarlas y aumentarles el jornal. Volvió un año después, preguntó a los jornaleros cuánto ganaban, y sin bajarse de la bestia, les duplicó la paga.

Lo “malo” —agregó el declarante— fue que, al día siguiente, en Santa Lucía Cotzumalguapa, le subieron el precio al octavo de licor y elevaron en un centavo y medio la libra de carne.

Durante aquella semana trágica —8 al 15 de abril de 1920 — en que Estrada bombardeó la ciudad como última resistencia a dejar el cargo, Herrera ordenó que, de su bolsillo, el Gran Hotel y varios almacenes, llevaran víveres y alimentos para el personal del nuevo gobierno. No estaba obligado, y no reclamó el reintegro.

Gobierno difícil

Asumió el cargo y recibió un Estado en crisis económica y por ello gravó la exportación de café, pese a que ello le perjudicaba pues era el principal exportador. Además, en la gaveta de su escritorio mantenía su salario para repartirlo entre personas necesitadas. Estrada devengaba 25 mil pesos mensuales de sueldo, él lo rebajó a 20 mil. Además, hacía donativos al Hospital General y obras de caridad. Incrementó el salario de los maestros y empleados públicos. Prohibió a los funcionarios públicos aceptar obsequios, y cuando él los recibía, los devolvía con una atenta nota.

Los apoyos se rompieron rápidamente. Al terminar la dictadura, la débil alianza entre clase alta y los obreros se diluyó. Eran controversias entre falsos liberales de la época anterior, y los conservadores y clericales del Partido Unionista. En lo único que coincidieron en que los “cambios” fueran sin violencia (que todo cambie para que todo siga igual).

Cae Herrera Primer presidente democrático de Guatemala fue derrocado hace un siglo
Delfina Luna Soto. Foto Prensa Libre.

Pronto comenzaron los insultos, por ejemplo, el 4 de julio de 1920 en una manifestación de la Liga Obrera.

Al siguiente día militares de alta jerarquía se presentaron a ratificarle su adhesión, pero cinco meses después intentaron un golpe de Estado. En la inauguración del Congreso Obrero Centroamericano, el dirigente obrero Francisco Ayerdi, criticó al gobierno. Don Emilio Escamilla, Secretario de la Guerra, iba a mandar a la cárcel al inoportuno orador; Don Carlos lo impidió, y pidió respetar la libre expresión sin represalias.

En julio de 1920 creció la agitación social. Varios políticos del régimen cabrerista confabulaban abiertamente y llamaban a la insurrección. Militares de alta graduación publicaban pronunciamientos, y no precisamente en apoyo al gobierno.

Los comicios fueron en septiembre y duraron tres días. Hubo tres candidatos. Herrera ganó con el 95% de los votos. Carlos Wyld Ospina dijo que las cifras respondieron a la auténtica popularidad de Herrera, quien pidió abstenerse de enviar comitivas de felicitación.

El 21 de enero de 1921 prohibió adornar las oficinas públicas con retratos de funcionarios o exfuncionarios. Continuó con la política de libertad de prensa que, de hecho, fue semilla para el surgimiento de La Hora, que fundó Clemente Marroquín Rojas en junio de 1920, y El Imparcial, inaugurado el 16 de junio de 1922, por Alejandro Córdova. En agosto de 1920, había 25 periódicos de toda línea. Difundían protestas, amenazas, apoyos, o insultos al Mandatario.

Mejora educativa

Se incrementó el presupuesto destinado a la Educación y mejoraron sus precarias condiciones; se estableció el escalafón magisterial con base en méritos y tiempo de servicio. Dotaron de útiles escolares y se auxilió a los maestros con apoyo económico en caso de enfermedad y si fallecían, se les entregaba a los deudos.

Por considerarlas lesivas a la dignidad, suprimió las calificaciones de aprobado y suspenso. Se elevó a 800 pesos mensuales, moneda nacional, los salarios de los maestros.

Premió con doble sueldo en vacaciones a los maestros que presenten notables adelantos en sus alumnos. Se fundó una Escuela Agrícola en La Aurora, que sería después la Escuela Nacional Central de Agricultura.

Se crearon plazas de inspectores técnicos para visitar los establecimientos, dictar clases modelo, vigilar el cumplimiento de la ley y aplicar métodos modernos de enseñanza. Se organizó el Servicio de Higiene Escolar.

En la Universidad se completó el número de catedráticos; se reabrió la Escuela de Ingeniería que había desaparecido; se restauraron los edificios de la Escuela de Derecho y Medicina, se instaló el observatorio Astronómico, Meteorológico y Sismológico.

El 24 de diciembre se abrió la Escuela Normal de Indígenas, única en su género en América Latina entonces. Comenzó a funcionar en febrero de 1921 con 100 alumnos becados y con sueldos decorosos a los maestros. La Escuela Nacional de Bellas Artes de Guatemala se inauguró con una exposición de cuadros de su director, Rafael Rodríguez Padilla. Los escritores y artistas tuvieron espacios y apoyo con el gobierno de don Carlos. Intensa fue la actividad artística en todas sus manifestaciones.

Se contaba con cuatro salas de cine: Europa, Renacimiento, Libertad y Variedades. En abril de 1920, había muchos obreros sin trabajo, y para ocuparlos, se impulsa la reconstrucción de edificios públicos y el descombramiento de viviendas dañadas desde los terremotos de 1917-18, Se creó la Dirección General de Caminos para mejorar las carreteras.

Se abrieron escuelas elementales en los cuerpos militares de la República.

Cae Herrera Primer presidente democrático de Guatemala fue derrocado hace un siglo
El presidente Carlos Herrera impulsó mejoras en la educación escolar y universitaria. Fotografiado junto a miembros de su gabinete. Foto Prensa Libre: Familia Herrera.

Una misión militar capacitó a efectivos en artillería e infantería. Un instructor de aviación se empeñó en establecer una escuela; el 12 de marzo de 1921 fue creada la Escuela de Mecánica de Aviación, con dos militares franceses al frente.

El 13 de septiembre de 1921 se inauguró el edificio de la Escuela de Ciencias Naturales y Farmacia de la Universidad de San Carlos, en el extremo izquierdo de la Iglesia de San Sebastián. En el lado norte de la Plaza Central.

La colonia china obsequió dos pabellones, en honor al Centenario. 1821 -1921. El Centenario de la Independencia fue festejado ampliamente. No hubo ninguna voz disonante. El discurso conmemorativo fue encomendado al licenciado Manuel Valladares Rubio, y la Municipalidad designó al literato Flavio Herrera.

Se invitó a los alcaldes de las capitales de Centroamérica para asistir a los actos organizados en la Nueva Guatemala de la Asunción. La destrucción del antiguo Palacio de los Capitanes, por los terremotos de 1917-1918, dejó un vacío en la sede física de gobierno. Se inauguró el Palacio del Centenario —conocido como Palacio de Cartón— en la parte oriental de la Plaza de Armas con capacidad para tres mil personas, de admirable y sencilla arquitectura. Un diario capitalino lo comparó con un jardín inglés. Tenía senderos de arena que convergían al vestíbulo de mármol, con árboles trasplantados donde antes hubo escombros. “Las palmeras traídas de la costa formaban abanicos”. Con estatuas de mármol junto al jardín con surtidores y juegos de luces, y técnicas acústicas para conciertos, teatro, bailes y ceremonias; constaba de tres ambientes, con anchos portones para salida de emergencia.

La noche del 14 hubo baile en el Palacio del Centenario al que asistieron más de cuatro mil personas.

También se organizaron los Primeros Juegos Deportivos Internacionales del 11 al 18 de septiembre, con dieciocho competencias y atletas de Centroamérica. Costa Rica fue campeón en fútbol. Estos juegos debieron continuarse en 1923 en El Salvador, pero el siguiente presidente, José María Orellana, no los apoyó.

Sociedad Guatemala fue el segundo país en la región —después de Costa Rica— donde se organizaron sindicatos. En 1921 se fundaron, el Sindicato de Carpinteros y el Sindicato Católico de Señoras y Señoritas Empleadas de Comercio y Talleres.

El gobierno herrerista les concedió un programa de vivienda, y en las reformas a la Constitución se consignaron beneficios.

Se redujo la jornada a ocho horas de trabajo diario. Antes, era de diez y hasta catorce. El horario de los empleados públicos en día sábado se limitó al medio día; se suprimió el trabajo forzado en apertura de caminos y se mantuvo una contribución anual para pagar salario a quienes se ocuparán de esas tareas.

En agosto de 1921, el censo informó que los habitantes de Guatemala eran 2 millones 4 mil 900. El anterior se había hecho 28 años antes, cuando había 640 mil 222 habitantes. En la capital se registraron 112 mil 86 vecinos, frente a 70 mil en 1900; este crecimiento se produjo como resultado de inmigración de provincia a causa de los terremotos de 1917-1918.

El analfabetismo ascendía al 95 por ciento y de allí el énfasis por la educación que impulsara Herrera. Con llegada al poder del golpista José María Orellana el 5 de diciembre de 1921, se estancaron estos avances y restableció el trabajo forzado, por Decreto 782.

El constitucionalista Jorge Mario García Laguardia, afirmó que, de haberse mantenido vigentes, la historia política de Guatemala habría devenido en democrática. Herrera además intentó reducir de 6 a 4 años el periodo presidencial y prohibir la reelección. El 9 de septiembre de 1921 fue decretada la Constitución Política de la República de Centro América, aprobada por diputados de Guatemala, El Salvador y Honduras.

Se señala al embajador de EE. UU. de confabular para romper ese Pacto de Unión Federal y ello explica su apoyo a los golpistas del 5 de diciembre de 1921 en Guatemala. Apenas el 14 de enero de 1922, el gobierno de Orellana terminó con el pacto de unión. En marzo de 1922, el gobierno estadounidense reconoció oficialmente al de Orellana. A pesar de los avances y aperturas, prácticamente ningún sector quedó satisfecho con el nuevo gobierno. Carlos Herrera gobernó con gente de su condición social, no incorporó en la dirigencia gubernativa alta o media, personas de otros grupos; populares, en especial, pese a que ellos habían luchado y puesto las víctimas en las barricadas del 8 de abril de 1920.

El gobierno de Carlos Herrera duró 1 año, 7 meses, y 26 días, pero hasta la fecha marca un período de aperturas, oportunidades y también utopías. Hoy hace un siglo terminó.