Asesinan a mujer y sus tres hijos y calcinan sus cuerpos

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Comandos de Salvamento rescataron los cuatro cadáveres carbonizados del fondo de una quebrada.

Una mujer y sus tres hijos, supuestos miembros de las maras, fueron secuestrados por sicarios y sus cuerpos calcinados aparecieron el viernes en Zaragoza.

Según informes de la Policía Nacional Civil (PNC), la familia había abandonado su casa debido a amenazas de una pandilla rival, pero el pasado lunes regresaron a su casa, solo para ser secuestrados.

Los cuerpos calcinados fueron encontrados la madrugada del viernes en las proximidades del río San Antonio, Zaragoza, departamento de La Libertad.

De acuerdo a la información de las autoridades, los tres hombres estaban “perfilados como miembros de la pandilla Barrio 18” y la primera hipótesis de la policía es que fueron asesinados por miembros de pandillas rivales.

La policía informó que dentro y fuera de la casa de las víctimas encontraron machas de sangre y casquillos de armas de fuego, por lo que presumen que habrían sido asesinados en el lugar y los cuerpos fueron llevados hasta las proximidades del río donde les prendieron fuego.

Esta nueva matanza se registró un día después de que presuntos pandilleros asesinaran a diez trabajadores subcontratados por una empresa distribuidora de servicio eléctrico y a jornaleros que habrían matado por presenciar el crimen en el municipio de San Juan Opico. Todos fueron amarrados de pies y manos antes de ser brutalmente asesinados.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Mauricio Ramírez Landaverde informó sobre la captura de 18 supuestos sospechosos de participar en la masacre en San Juan Opico.

Solo en los dos primeros meses de 2016, el país registró un considerable aumento de muertes violentas, las autoridades reportaron 1.399 homicidios, un promedio de 23 homicidios por día, superando cifras históricas. Registros de la policía confirman que enero cerró con 738 muertes violentas y en febrero se registraron 661, marzo aparenta superar ambos promedios mensuales de continuar los asesinatos en asenso.