86 muertos en atentado contra una marcha por la paz en Ankara

0
875

Dos terroristas se inmolaron en medio de una protesta de grupos de izquierda contra el gobierno de Recep Erdogan. El estallido dejó 186 heridos.

El ministro de Salud, Mehmet Muezzinoglu dijo a la prensa que las víctimas han sido finalmente 86, lejos de las 30 del primer balance oficial.

“Sesenta y dos personas murieron en el lugar de las explosiones y 24 más que sucumbieron a sus heridas en el hospita”, dijo Muezzinoglu.

El ministro del Interior, Selami Altinok, había informado horas antes que los muertos eran 30 y 126 heridos.

Las detonaciones se produjeron enfrente de la estación central de trenes de la capital turca y el lugar está lleno de restos de cuerpos humanos.

Toda las víctimas participaban de una manifestación contra el Gobierno bajo el lema Paz, Trabajo y Democracia. La versión oficial ha sido de inmediato que terroristas suicidas de inmolaron entre la multitud.

“Maldecimos y condenamos este ataque atroz contra nuestra democracia y la paz de nuestro país”, dijo el ministerio de Interior.

Según una fuente gubernamental turca que pidió el anonimato, lo sucedido sería un ataque “terrorista”. “Sospechamos que hay un vínculo terrorista”, declaró este responsable sin más precisiones.

El ataque tuvo lugar además a tres semanas de las elecciones legislativas anticipadas, previstas el 1 de noviembre..

“Escuchamos una explosión fuerte y otra pequeña. Hubo un gran movimiento de pánico, y luego vimos cadáveres en la explanada de la estación”, declaró Ahmet Onen, un jubilado de 52 años. “Una manifestación que debía ser por la paz se ha convertido en una masacre. No entiendo lo que pasa”, añadió con los ojos llenos de lágrimas.

La manifestación, en la que se esperaban miles de participantes, también tenía como objetivo protestar contra la escalada de la violencia en las regiones kurdas de Turquía.

Desde la ruptura de un alto el fuego entre la guerrilla kurda del ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y el ejército turco han muerto cientos de personas en ataques, atentados y enfrentamientos.

Numerosas ambulancias han llegado a la estación. La policía turca se ha visto obligada a emplear gases lacrimógenos y disparar al aire después de que algunos manifestantes atacaran un vehículo policial tras la explosión.