Políticamente Incorrecto

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Por Edgar Orellana Cordero.-

El mundo está de cabeza y para poder subsistir en un Sistema que tolera todo lo incorrecto para no herir y respetar, es necesario ser Políticamente Correcto; pero se han puesto a pensar de que estamos escribiendo, qué consecuencias tiene y a que cosas estamos renunciando para nuestras familias.

Primero que nada debemos ver el origen de la expresión y esta nace de la izquierda, así como el modo incorrecto de hablar y escribir el español, pues según ellos así es “políticamente correcto”. Recientemente el Multimillonario Donald J Trump, se atrevió a realizar un comentario “políticamente incorrecto” provocando que el hombre masa en USA y en Latinoamérica se volcaran sobre él sin el mínimo asomo de análisis, al igual que un perro azuzado por el dueño, se lanza contra el transeúnte que se le señala, sin motivo alguno de peligro o causa. Yo me considero lo suficientemente inteligente, para no sentirme ofendido de las generalizaciones hechas por Donald J Trump, quién claramente explicó que hay excepciones.

¿Qué requiere una opinión, frase o idea para ser políticamente correcta? 1.- Pretender que todos los seres humanos han contribuido positivamente y sus aportes son igualmente valiosos y de respeto. Como creer que los mareros son personas de bien y sus acciones son legítimas.

2.- Asegurar que no existe ninguna diferencia intelectual entre las razas humanas, a pesar que puedan existir diferencias de capacidad física.

3.- Evitar generalizaciones (sólo las negativas) sobre etnias, personas o circunstancias.

4.- Evitar términos como “indios” a pesar ser correctos para referirse a las minorías étnicas, por entender que son despectivos.

5.- No reconocer de ninguna manera la relación entre la inmigración masiva y el incremento de la delincuencia.

6.- Crear leyes para la protección y conservación de la identidad de pueblos, etnias, razas y culturas, excepto de los norteamericanos y europeos, ya que salvaguardar la raza blanca o la cultura occidental es propio de nazis y del imperialismo.

7.- No reconocer que los drogadictos y mareros puedan tener alguna responsabilidad en su problema, atribuyendo siempre las culpas a la sociedad, a los veinte años de ARENA, a la marginación, a la economía o a las instituciones.

8.- Catalogar como drogas el alcohol y el tabaco, para incluirlos en los Planes Antidroga junto con la heroína, la cocaína o las pastillas de diseño. Aquí se utilizaron los fondos de becas FANTEL (Fondos de la Privatización de ANTEL) por el FMLN; para atender la microempresa (sólo de bases FMLN ) dejando sin estudios a cientos de Salvadoreños.

9.- Establecer que son enfermedades todos los vicios o la falta de fuerza de voluntad (haraganería, cobro de la renta, no querer estudiar o trabajar, adicciones…)

10.- Justificar el matrimonio entre parejas del mismo sexo y el aborto.

11.- Alentar la adopción de menores por una pareja del mismo sexo sin consideraciones sicológicas, indicando que no hay diferencias a las que se darían con un padre y una madre heterosexuales.

12.- No aceptar los fundamentos biológicos de las diferencias entre hombres y mujeres, y atribuir siempre las mismas a los condicionantes culturales y educacionales.

13.- Negar que las características propias de la mujer, puedan ni deban condicionar en lo más mínimo su vida social o laboral. Es decir ni las derivadas de la maternidad.

14.- No permitir cualquier rol de género, negando que pueda haber tareas asociadas exclusivamente a un sexo, ni en el ámbito laboral, ni en el doméstico ni especialmente en el cuidado de los bebés y niños pequeños.

15.- Erradicar por machistas los comentarios sobre el atuendo, los atributos o la belleza de las mujeres.

16.- Negar o camuflar en lo posible que la violencia doméstica está íntimamente asociada a los más bajos niveles sociales y culturales, manipulando las estadísticas.

17.- Afirmar que la discapacidad de una persona no tiene porqué condicionar su vida social o laboral.

18.- Obviar las abismales diferencias intelectuales entre unas personas y otras.

19.- No tolerar el concepto de vagancia y presuponer que nadie es vago, sino que está desmotivado, poco incentivado, marginado, o que es una víctima de la sociedad.

20.- Evitar palabras, o expresiones que hagan referencia explícita a una discapacidad o usar un tecnicismo lo más oscuro posible.

21.- Evitar cualquier mención, a las desigualdades socioeconómicas entre las personas, eludiendo hablar de las clases sociales.

22.- Creer formalmente que todo puesto de trabajo es igual de digno y de importante al margen de su nivel de responsabilidad, de la relevancia social de sus funciones, o de su retribución, y de la honradez en su desempeño.

23.- Pretender defender que no existen diferencias sociales, culturales, intelectuales o de oportunidades entre los habitantes de las ciudades y del campo.

24.- Condenar toda guerra sin valorar los motivos ni las razones de cada parte.

25.- Considerar abominable que un pueblo remueva a su Presidente usando la fuerza armada, sin valorar los motivos o la posible legitimidad histórica de una violación constitucional.

26.- Creer que todo el mundo tiene una opinión válida que puede expresar y defender legítimamente en cualquier foro.

27.- Pretender obligar a la oposición a una actitud neutral, acrítica y equidistante en los debates como si todas las opiniones tuvieran el mismo peso y fundamento.

28.- No permitir expresiones, opiniones, o símbolos ideológicos, en especial si la ideología no es de izquierda radical.

Por ello Donald J Trump ha recibido el embate de los hombres masa de América. Y aquí tenemos a un Presidente que resultaría aplazado en un examen de Parvularia, pero es aplaudido y se le otorgan títulos Honoris Causa, tirando al suelo el prestigio de la Universidad Nacional.

“Dicen esas cosas en nombre de la corrección política. Yo soy políticamente incorrecto y la corrección política no es más que la mordaza que antiguamente se llamaba censura e Inquisición. Además yo hablo con palabras de escritor, no con eufemismos de personas que sólo quieren ganar votos.” Fernando Sánchez Drago (Novelista Español).