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Diario Latino

Economía

El oro se dispara un 2% hasta los 4,485.10 dólares por onza y activa la alarma del dólar

El oro se dispara un 2% hasta los 4,485.10 dólares por onza y activa la alarma del dólar
  • Publishedseptiembre 3, 2026

Los metales preciosos aceleran sus ganancias mientras el dólar retrocede y la caída de las rentabilidades de la deuda estadounidense vuelve a despertar la demanda de activos refugio

El oro volvió a enviar una señal contundente a los mercados. El metal precioso avanzaba el jueves un 2,16%, hasta 4.485,10 dólares por onza, acompañado por fuertes subidas de la plata, el platino y el paladio. El movimiento coincide con un debilitamiento del dólar y con el descenso de las rentabilidades de los bonos estadounidenses desde sus últimos máximos. La combinación es especialmente favorable para los metales: abarata su compra fuera de Estados Unidos y reduce el coste de oportunidad de mantener activos que no pagan intereses. Pero la subida simultánea de prácticamente todo el complejo de metales apunta a algo más que una simple corrección técnica.

El oro vuelve a imponer su ley

La subida del 2,16% sitúa al oro en 4,485.10 dólares por onza, un movimiento de gran intensidad para una única sesión en un activo caracterizado tradicionalmente por una volatilidad inferior a la de la renta variable.

La explicación inmediata está en los mercados de divisas y deuda. Cuando las rentabilidades de los bonos disminuyen, el atractivo relativo del oro aumenta. Al mismo tiempo, un dólar más débil permite que los compradores que operan con euros, yenes o libras necesiten menos moneda local para adquirir la misma cantidad de metal.

El resultado es un doble impulso que puede generar entradas rápidas de capital cuando ambos movimientos coinciden.

El dólar pierde una de sus principales defensas

La divisa estadounidense retrocedía hasta situarse en mínimos de seis días frente al euro, una señal especialmente relevante para las materias primas denominadas en dólares.

Un dólar fuerte suele ejercer presión sobre el oro porque encarece su adquisición para los inversores internacionales. Cuando sucede lo contrario, esa resistencia desaparece. La depreciación de la moneda estadounidense puede convertirse así en combustible adicional para unas cotizaciones que ya cuentan con el respaldo de la incertidumbre en el mercado de renta fija.

La clave estará en comprobar si la debilidad del billete verde es transitoria o anticipa una tendencia más profunda.

La plata también acelera

El movimiento no se limita al oro. La plata avanzaba un 1,73%, hasta 66,42 dólares por onza, confirmando que los inversores están aumentando su exposición al conjunto del sector.

La plata presenta, además, una particularidad. Combina su condición de activo monetario con una elevada utilización industrial, por lo que puede reaccionar simultáneamente a las expectativas financieras y a las perspectivas de actividad económica.

Aunque su subida era ligeramente inferior a la del oro, el avance cercano al 2% en una sola sesión muestra que la búsqueda de metales preciosos se está extendiendo más allá del refugio tradicional.

Platino y paladio confirman el movimiento

El platino ganaba un 1,94%, hasta 1.796,21 dólares, mientras el paladio avanzaba un 2,10%, hasta 1.362,88 dólares por onza.

Que los cuatro grandes metales registren movimientos cercanos o superiores al 2% resulta significativo. Reduce la posibilidad de que la subida responda exclusivamente a factores específicos del mercado del oro y refuerza la interpretación de que existe un reposicionamiento más amplio de las carteras.

Platino y paladio cuentan además con una importante demanda industrial, especialmente vinculada al automóvil, por lo que sus precios incorporan factores distintos a los del oro.

Los bonos cambian el cálculo del inversor

La caída de las rentabilidades de la deuda estadounidense desde sus recientes máximos representa probablemente el segundo gran catalizador de la sesión.

El oro no genera cupones ni dividendos. Por ello, cuando los bonos ofrecen mayores rentabilidades, aumenta el coste de mantener posiciones en metal. Cuando esos rendimientos bajan, sucede exactamente lo contrario.

Menores tipos de mercado, dólar más débil y mayor volatilidad forman una combinación históricamente favorable para los activos refugio. La reacción de este jueves muestra hasta qué punto los inversores siguen pendientes de cualquier señal capaz de modificar las expectativas sobre la política monetaria estadounidense.

El mensaje que dejan los metales

El verdadero dato no está únicamente en que el oro haya ganado más de un 2%. Está en que oro, plata, platino y paladio hayan avanzado simultáneamente entre un 1,7% y un 2,2%.

Ese comportamiento refleja una búsqueda generalizada de exposición a activos reales en un momento de movimientos bruscos en bonos y divisas. Si las rentabilidades estadounidenses continúan relajándose y el dólar prolonga su corrección, el respaldo técnico para los metales podría mantenerse.

Por el contrario, una recuperación rápida del dólar o un nuevo repunte de los rendimientos pondría a prueba las últimas ganancias. De momento, el mercado ha hablado con claridad: el dinero vuelve a mirar hacia los metales preciosos cuando aumenta la incertidumbre financiera.

Written By
Redacción DL