El Café salvadoreño llegó a México

0
898

Durante la decimonovena Expo Café del World Trade Center de la Ciudad de México, el aroma del grano inundó las tierras aztecas.

Por primera vez en ese sitio, en la 19 edición de dicha exposición que concluyó el sábado, participó El Salvador para promover su café, que es de excelente calidad.

Mauricio Peñate, consejero Económico, Comercial y de Turismo de la embajada de El Salvador en México, dijo al periódico EL UNIVERSAL que participar por vez primera en una feria especializada en el café es un gran logro comercial y explica que su objetivo es “promover la más grande calidad que tiene el café de El Salvador”.

Aseguró que la promoción de productos nacionales al extranjero es importante, puesto que todo el tiempo se trabaja con la finalidad de establecer relaciones comerciales con naciones vecinas, en el marco de lo cual “México siempre ha sido un negocio muy importante para El Salvador en diferentes rubros y en el comercial es de suma importancia, por eso hemos puesto la mirada aquí”.

Aunque el aromático salvadoreño no tiene aún presencia en el mercado nacional, Mauricio Peñate confía en que la calidad y variedad de productos que ofrecen logrará que los mexicanos poco a poco se conviertan en fieles consumidores.

En el stand salvadoreño se encontró un “café diferente y de calidad a nivel mundial”. Se seleccionaron 26 tipos de grano para la feria, además de que baristas de Europa y de diferentes continentes se encargaron de escoger las variedades, sacando lo mejor de la nación.

“No teman a los sabores exóticos y cítricos de El Salvador”. dijeron expertos.

El joven expone a EL UNIVERSAL que para esta feria trajeron de su país las variedades más selectas y de calidad mundial del aromático salvadoreño.

El Salvador llevó a México café Pacamara, nativo y creado “por los años 80”. Es un exótico híbrido de Pacas y Maragogipe. El resultado es un café con excelente cuerpo, aroma y acidez.

Además El Salvador llegó a suelo azteca con sabores ancestrales, con un café Bourbon, el rey de los cafés, siendo la tierra cuzcatleca el único lugar de Centroamérica donde se sigue cultivando ese tipo de grano.