Una nueva generación de narcos “ultraviolentos” que infunden el terror en México

Los hijos del Cártel de Sinaloa inauguraron un nuevo capítulo en la historia del narco que quedó representado con el “Culiacanazo”

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El 17 de octubre de 2019, un operativo fallido del ejército mexicano permitió que se diera a conocer la nueva generación de narcojuniors del Cártel de Sinaloa.

El ascenso de Joaquín y Ovidio Guzmán López, así como Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, mejor conocidos como “Los Chapitos”, representó un nuevo cambio de época en la historia criminal de México. El director de Operaciones de la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés), Mike Vigil, la definió como el paso de los “cárteles violentos a los ultra violentos”.

“Van a querer tomar el control del tráfico a como dé lugar y eso va a hacer más violenta la guerra contra Jalisco (Cártel Jalisco Nueva Generación) que, de por sí, es ultraviolento”.

En palabras del escritor y periodista español, Arturo Pérez Reverte, se trata de una “generación de narcos diferentes que no tiene ningún valor, no respetan nada y cualquier cosa la arrasan con tal de ganar dos dólares y eso ha convertido el narco de algo que podría ser interesante de seguir, en algo desagradable”.

La ofensiva feroz

Sinaloa es uno de los campos de batalla del narco.(RASHIDE FRIAS /CUARTOSCURO.COM)Sinaloa es uno de los campos de batalla del narco.(RASHIDE FRIAS /CUARTOSCURO.COM)

Ese día mujeres, niños, estudiantes y familias enteras tuvieron que refugiarse en oficinas, colegios, plazas, restaurantes y casas ajenas por la feroz ofensiva del Cártel de Sinaloa, concretamente la facción que dirigen los hijos de “El Chapo”, para liberar a Ovidio Guzmán López, el Ratón.

Una legión de jóvenes sicarios al servicio de Joaquín y Ovidio Guzmán López, así como Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, logró que el presidente Andrés Manuel López Obrador doblara las manos y ordenara suspender el operativo de arresto con fines de extradición a Estados Unidos del Ratón.

Un ejército de entre 700 y 800 civiles armados, la mayoría de ellos jóvenes, hizo retroceder a punta de plomo a los efectivos de las fuerzas del orden público en diferentes partes de la ciudad.

Se desestimó el poder de convocatoria y la capacidad de respuesta de la organización criminal”, justificó al día siguiente el Secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval.

El “Jueves Negro” dejó un saldo de nueve muertos, aunque el gobierno dijo que habían sido ocho. Entre estos había un civil, un agente de la Guardia Nacional, cinco presuntos criminales y un interno del penal de Aguaruto.

El destino de Los Chapitos y la dinastía Zambada

Cuando el Mayo Zambada ya no esté habrá un reacomodo violento en el Cártel de Sinaloa (Ilustración: Infobae/Jesús Avilés)Cuando el Mayo Zambada ya no esté habrá un reacomodo violento en el Cártel de Sinaloa (Ilustración: Infobae/Jesús Avilés)

Los Chapitos “andan como si nada, como si no tuvieran órdenes de aprehensión a pesar de que por la cabeza de cada uno pesa una recompensa de 5 millones de dólares. En este momento están celebrando porque falleciendo el Mayo ellos van a tomar sin duda el control del Cártel”, aseguró Vigil a Infobae México.

El ex agente de la DEA pronosticó que ellos tomarán el control total del Cártel de Sinaloa antes de que termine el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador siempre y cuando “no hagan estupideces”.

Del lado de la dinastía Zambada el único que era capaz de relevar a su padre, según los expertos, era Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”. Sin embargo, esa ya es una remota posibilidad debido a que ahora es un testigo protegido de los Estados Unidos.

Por otra parte, su hermano Ismael Zambada Imperial, alias Mayito Gordo”, actualmente se encuentra en ese mismo país con el beneficio de la libertad condicional y además no es percibido con la capacidad suficiente para sustituir a su padre.

Serafín Zambada Ortiz, el menor, habría quedado gravemente herido después de un accidente de auto en Sonora; y Jesús “El Rey” Zambada, hermano del capo, no sólo no tendría la capacidad sino que será testigo colaborador en el juicio contra Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad del gobierno de Felipe Calderón (2006-2012).