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Diario Latino

Nacionales

Sequía, calor y presión económica marcan el agro salvadoreño

  • Publishedagosto 9, 2026

El Salvador atraviesa una de las temporadas lluviosas más irregulares de los últimos años. Pese a estar en pleno invierno, el país acumula semanas de déficit de humedad en el suelo, temperaturas que han rozado los 43°C en zonas orientales y una canícula que las autoridades ambientales califican como más intensa y prolongada de lo habitual. Detrás del fenómeno está el fortalecimiento acelerado de El Niño en el Pacífico, un proceso que organismos internacionales como la NOAA describen como uno de los más intensos registrados en décadas, con implicaciones directas sobre la producción agropecuaria y el bolsillo de las familias salvadoreñas.

Lo que confirman las autoridades salvadoreñas

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), a través de su Dirección General del Observatorio de Amenazas y Recursos Naturales, confirmó en su Informe Especial N.° 9, publicado el 4 de agosto, que la sequía meteorológica persiste en el país en niveles de débil a moderada, afectando actualmente a cerca del 18% de las estaciones de monitoreo a nivel nacional, con mayor concentración en la franja norte y en el departamento de La Unión, donde se han contabilizado hasta 11 días secos consecutivos. El propio MARN atribuye esta condición a la convergencia de tres factores: el fenómeno de El Niño en el Pacífico central, la presencia sostenida de polvo del Sahara sobre el territorio, y la estabilidad atmosférica característica del periodo canicular.

El ministro de Medio Ambiente, Fernando López, ya había anticipado en abril este comportamiento irregular del invierno 2026, explicando que, aunque las lluvias se establecieron con normalidad entre mayo y junio, a partir de julio la influencia de El Niño provocaría una canícula más prolongada, con dos episodios marcados —uno en julio y otro de menor intensidad en agosto— y con un inicio adelantado particularmente en la zona oriental del país. El comportamiento se ha cumplido: el MARN confirmó a finales de junio el primer periodo seco de la temporada, y a inicios de agosto una segunda sequía meteorológica, coincidiendo con temperaturas máximas de entre 37°C y 43°C en San Miguel, La Unión y sectores de la zona oriental.

El respaldo científico internacional: NOAA y el “Súper El Niño”

Los datos oficiales salvadoreños son consistentes con el diagnóstico de los principales organismos climáticos internacionales. El Centro de Predicción Climática de la NOAA (CPC, por sus siglas en inglés) mantiene desde junio una Alerta de El Niño (El Niño Advisory) y estima que el fenómeno se fortalecerá hasta fin de año, con una probabilidad de 97% de persistir hasta la primavera boreal de 2027. Más relevante aún: el consenso de modelos dinámicos y estadísticos monitoreado por el International Research Institute for Climate and Society (IRI, afiliado a Columbia University y que trabaja en coordinación con la NOAA) proyecta que 23 de 26 modelos climáticos coinciden en que el evento alcanzará su punto máximo entre octubre y diciembre de 2026 como un El Niño “muy fuerte” —lo que la prensa especializada internacional ha empezado a denominar un “Súper El Niño”—, con anomalías de temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 iguales o superiores a 2.0°C.

Para Centroamérica, el Comité Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH), en un boletín climático regional citado por medios especializados, advirtió que 2026 marca una transición crítica hacia El Niño en la región, con impactos severos previstos en agua, alimentos, energía y salud, particularmente en el llamado Corredor Seco Centroamericano, la franja que atraviesa buena parte del territorio salvadoreño, hondureño, guatemalteco y nicaragüense. En la misma línea, un boletín agrometeorológico de la Universidad de El Salvador proyectó que, durante agosto, septiembre y octubre de 2026, existe una probabilidad del 70% de que las lluvias se mantengan por debajo de lo normal en el país, mientras que la probabilidad de temperaturas por encima del promedio histórico se ubica en 50%.

Monitoreo satelital: la mirada desde el espacio

A la vigilancia terrestre del MARN se suma el monitoreo satelital que instituciones de la región —con apoyo técnico de la FAO, la Agencia Espacial Europea (Copernicus) y sistemas que emplean datos de sensores como los de la NASA— utilizan para dar seguimiento a la salud de la vegetación mediante el Índice de Salud Vegetal (VHI, por sus siglas en inglés). Este tipo de herramientas, ya en uso en países vecinos como Guatemala para reforzar el monitoreo de sequía agrícola en el Corredor Seco, permite detectar zonas de estrés hídrico en los cultivos antes de que el daño sea visible a nivel de campo, apoyando la toma de decisiones preventivas. La red FEWS NET (Sistema de Alerta Temprana contra la Hambruna, financiada por la agencia estadounidense USAID y con apoyo técnico del Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS) también ha señalado desde finales de mayo que las condiciones secas se intensifican en la región centroamericana y el norte de Sudamérica, confirmando que la lluvia acumulada en gran parte del oriente salvadoreño ha estado por debajo de la media desde el inicio de la temporada.

Efectos en la producción agropecuaria

El impacto más inmediato se concentra en los cultivos de ciclo corto de la canasta básica: maíz y frijol. Según el MARN, el Índice de Disponibilidad de Humedad todavía refleja condiciones normales o adecuadas en buena parte del territorio gracias a las lluvias acumuladas previamente, lo que significa que el suelo conserva, por ahora, humedad suficiente para sostener los cultivos. Sin embargo, productores y especialistas consultados por medios locales advierten que una prolongación del periodo seco podría reducir las cosechas, especialmente en el caso del frijol durante su etapa de floración, cuando el cultivo requiere un suministro constante de agua para el desarrollo adecuado de las vainas. El propio MARN ha reportado déficit de humedad del suelo de ligero a extremo en la mayor parte del territorio nacional, con la excepción de sectores al norte de Sonsonate y al sur de Santa Ana, que mantienen condiciones más favorables.

El correlato económico: presión sobre la canasta básica

La irregularidad climática no es un asunto meramente meteorológico: tiene un correlato directo en la economía familiar. Según cifras del Banco Central de Reserva (BCR), el costo de la canasta básica alimentaria aumentó 2.7% tanto en zonas urbanas como rurales durante el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo de 2025, ubicándose en un promedio de 255.5 dólares en el área urbana y 185.57 dólares en la rural. El BCR y otras fuentes oficiales atribuyen buena parte de esta presión a la alta dependencia que tiene El Salvador de las importaciones de alimentos: el país importa cerca del 90% de las hortalizas y verduras que consume, 60% de los productos lácteos, 33% del arroz, 32% del maíz y 25% del frijol, en su mayoría procedentes de Guatemala, Honduras y Nicaragua. Esa dependencia estructural hace que cualquier afectación climática en la región —no solo en El Salvador— repercuta directamente en los precios internos, a través de las fluctuaciones de la oferta regional, los costos de transporte y la logística de importación.

El fenómeno preocupa también en el plano social: una encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana, presentada en enero de 2026, ya identificaba a la economía y al alto costo de la vida entre las principales preocupaciones de la población salvadoreña, por encima incluso de la inseguridad, un cambio de tendencia que se sostiene por segundo año consecutivo.

Lo que dicen los modelos americano y europeo para la próxima semana

Tanto el modelo estadounidense GFS (Global Forecast System, operado por la NOAA) como el modelo europeo ECMWF (Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio) —este último consultado a través de la plataforma especializada Meteored— coinciden en un patrón similar para los próximos siete días en San Salvador y buena parte del territorio nacional: un inicio de semana todavía marcado por calor intenso y escasa lluvia, seguido de un incremento notable de la inestabilidad atmosférica hacia la segunda mitad de la semana, con mayor probabilidad de tormentas.

De acuerdo con la proyección más reciente (actualizada el 6 de agosto):

  • Domingo 9 de agosto: ambiente caluroso, sin lluvias significativas. Máxima 36°C, mínima 21°C.
  • Lunes 10 de agosto: probabilidad de lluvia débil de 40%, acumulados menores. Máxima 36°C, mínima 23°C.
  • Martes 11 de agosto: aumenta significativamente la inestabilidad, con 80% de probabilidad de chubascos tormentosos y acumulados cercanos a 9.6 l/m². Máxima 35°C, mínima 22°C.
  • Miércoles 12 de agosto: se mantiene el patrón tormentoso, con 80% de probabilidad de precipitación. Máxima 32°C, mínima 21°C.
  • Jueves 13 de agosto: probabilidad de 70% de chubascos tormentosos. Máxima 34°C, mínima 21°C.
  • Viernes 14 de agosto: continúa la inestabilidad, con 80% de probabilidad de lluvia. Máxima 34°C, mínima 21°C.
  • Sábado 15 de agosto: se mantienen las condiciones tormentosas, con 80% de probabilidad de precipitación. Máxima 33°C, mínima 21°C.

Esta transición hacia un patrón más lluvioso a partir del martes es consistente con el pronóstico oficial del MARN, que ha venido señalando la influencia recurrente de ondas tropicales y del flujo del este acelerado sobre el territorio durante las últimas semanas, factores que continuarán determinando la distribución de lluvias —irregular entre regiones— durante los próximos días. No obstante, tanto el MARN como la Universidad de El Salvador coinciden en que, más allá de estos episodios puntuales de tormenta, la tendencia estacional de fondo hasta octubre seguirá marcada por el déficit de lluvia asociado a El Niño, por lo que se recomienda a los productores agrícolas mantener un monitoreo activo de la humedad del suelo y prever medidas de riego suplementario ante la posibilidad de nuevos periodos secos prolongados.


Con informaciuón de la Agencia Digital de Noticias -ADN-

Written By
Redacción DL

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