Salvadoreños en el extranjero podrán votar para elecciones del 30 de enero al 28 de febrero de 2027
Quienes tengan domicilio registrado fuera del país podrán participar en los comicios generales de 2027 mediante una plataforma en línea, siempre que mantengan actualizada la información de su DUI
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de El Salvador ha confirmado que los salvadoreños con residencia en el extranjero podrán ejercer su derecho al voto de manera remota, a través de Internet, entre el 30 de enero y el 28 de febrero de 2027.
Esta modalidad, dirigida exclusivamente a quienes cuenten con dirección en el extranjero registrada en su Documento único de Identidad (DUI), constituye uno de los principales esfuerzos del país para garantizar la participación de la diáspora en las próximas elecciones generales, en las que coincidirán los comicios presidenciales, legislativos y municipales.
Según datos oficiales publicados por el TSE, el padrón electoral salvadoreño supera los seis millones de ciudadanos habilitados para votar. De ese total, aproximadamente 1.13 millones residen fuera del territorio nacional y cuentan con DUI actualizado, lo que les permite acceder a la plataforma de voto remoto por Internet.
Esta cifra representa un crecimiento importante respecto a procesos anteriores y refleja el esfuerzo institucional por integrar a la diáspora en la toma de decisiones políticas del país.
Para participar en la votación remota, los salvadoreños en el extranjero deberán asegurarse de que su dirección en el DUI esté actualizada antes del 29 de noviembre de 2026, fecha límite establecida por el TSE.
El sistema permitirá que los electores emitan su voto utilizando una computadora, tablet o teléfono celular con acceso a internet. La institución ha asegurado que la plataforma garantiza altos estándares de ciberseguridad y que el voto será libre, directo, igualitario y secreto.
La organización de estos comicios representa uno de los mayores desafíos tecnológicos y logísticos para el TSE. El organismo ha enfrentado críticas y advertencias de expertos tras los problemas informáticos registrados en las elecciones de 2024, cuando se detectaron fallas en la transmisión de datos y la consolidación de resultados.
De acuerdo con expertos como el exmagistrado del TSE, Miguel Ángel Cardoza, y el analista Vladimir Melara, quienes recientemente participaron en una entrevista matutina, uno de los riesgos principales es garantizar la integridad y la seguridad de los sistemas informáticos, así como la transparencia en cada etapa del proceso electoral.
El TSE cuenta con la asignación de un presupuesto extraordinario de $172.1 millones para las elecciones de 2027, de los cuales $46.7 millones se destinarán específicamente al voto en el extranjero. Estos fondos cubrirán la contratación de empresas especializadas en sistemas de votación remota y electrónica, el desarrollo de software para la actualización y depuración del padrón electoral, la transmisión de resultados y auditorías independientes que fiscalizarán todo el proceso.
En las elecciones de 2024, alrededor de 331,756 salvadoreños en el exterior participaron en el proceso, la mayoría mediante la modalidad de voto por internet. El costo por cada voto emitido en el extranjero fue de aproximadamente $96.50, lo que refleja la magnitud del esfuerzo logístico y financiero que implica garantizar la participación de la diáspora.
Uno de los pilares que el TSE debe fortalecer para mantener la confianza de la ciudadanía es la transparencia, según agregaron los expertos en el espacio de entrevista. La legislación obliga a entregar el padrón electoral a los partidos políticos para su revisión y fiscalización, lo que exige sistemas capaces de garantizar la integridad y el acceso a los datos en tiempo real.
La publicación y actualización permanente del Plan General de Elecciones y del Calendario Electoral son consideradas imprescindibles para evitar espacios de desconfianza y asegurar la vigilancia de todos los actores involucrados dentro y fuera del país.
Una elección histórica
Las elecciones de 2027 serán las primeras en la historia de El Salvador en las que se elegirá un gobierno para un periodo de seis años, tras una reciente reforma constitucional.
La diáspora salvadoreña tendrá un papel protagónico, con más de un millón de ciudadanos habilitados para participar desde fuera del país. El éxito del proceso dependerá en buena medida de la capacidad del TSE para resolver los retos tecnológicos, asegurar la transparencia y mantener la confianza de todos los sectores involucrados.