¿Qué creen los iraníes que pasaría si las tropas de EE.UU. llegasen a Irán?
En las últimas dos semanas, el aumento de los ataques ha abierto el debate sobre la posible entrada de tropas terrestres estadounidenses en Irán, ¿se percibe como opción de cambio de régimen o como amenaza a la integridad territorial?
Tras una serie de ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra objetivos en distintas zonas de Irán, sobre todo en el sur del país, y a raíz de los ataques con misiles de Irán contra posiciones estadounidenses en la región, han aumentado las especulaciones sobre un posible cambio en la naturaleza de este enfrentamiento.
Al mismo tiempo, se han difundido informes sobre el refuerzo de la presencia militar de Estados Unidos en Oriente Medio, el traslado de más equipos y la preparación para distintos escenarios.
Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, ha insistido en los últimos días en que hay distintas opciones sobre la mesa respecto a Irán y al mismo tiempo ha hablado de la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
Los responsables estadounidenses, mientras subrayan los esfuerzos diplomáticos, también han destacado que Washington está preparada militarmente para responder a las acciones de Irán.
Por su parte, las autoridades de la República Islámica de Irán han advertido de que cualquier entrada de fuerzas estadounidenses en territorio iraní se encontrará con una reacción contundente. Amir Sartip Mohammad Akraminia, portavoz del Ejército iraní, ha declarado: “Si los estadounidenses ponen un pie en una de nuestras islas, sin duda les atacaremos incluso dentro de su propio territorio”.
Además, algunos responsables iraníes como Ahmad Bakhshesh Ardestani, uno de los diputados actuales del Parlamento, han amenazado con que en caso de una invasión terrestre de Estados Unidos, Teherán podría contemplar ataques terrestres contra países como Kuwait y Baréin que acogen fuerzas estadounidenses.
En este contexto, la pregunta principal es cómo ven los ciudadanos de a pie en Irán un posible escenario de entrada de fuerzas terrestres estadounidenses. ¿Lo consideran una oportunidad para cambiar de régimen o una amenaza contra la integridad territorial del país?
‘Euronews’ ha recogido en conversación con varios ciudadanos de a pie en Irán distintos puntos de vista sobre esta posibilidad. Estas entrevistas no son una encuesta amplia, sino que ofrecen una imagen limitada de una parte de la sociedad iraní, una sociedad cuyas opiniones sobre la guerra, la República Islámica y el papel de las potencias extranjeras son muy diversas. Para preservar la seguridad de las personas, los nombres utilizados en este reportaje se han modificado o se mencionan en forma de seudónimo.
“La mayoría de las personas que conozco está en contra de la guerra”
Ali, 36 años, residente en Karaj y trabajador en el sector de la irrigación, considera poco probable la entrada de fuerzas terrestres estadounidenses en Irán.
En declaraciones a ‘Euronews’, explicó: “Creo que Estados Unidos no entrará en Irán con fuerzas terrestres. Incluso si quisiera hacerlo, no podría ocupar las islas ni el sur de Irán”.
Ali, que se opone a cualquier guerra, sostiene que la población iraní será la más perjudicada por las consecuencias económicas y sociales de un conflicto armado. No obstante, considera que la continuación del bloqueo marítimo y las presiones económicas también han complicado la vida de la gente.
En un momento en que el estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los puntos sensibles de tensión entre Irán y Estados Unidos, las perturbaciones en las rutas energéticas y en el comercio marítimo han añadido una presión extra sobre la economía iraní.
Preguntado sobre qué opción prefiere entre la prolongación del bloqueo marítimo y la guerra, respondió: “Prefiero el levantamiento del bloqueo marítimo, de cualquier forma”.
Sobre el cambio de percepción de la población respecto a la guerra añadió: “La mayoría de las personas que conozco está en contra de la guerra. Antes de la guerra de cuarenta días estaban a favor, pero como esa guerra no acabó con la caída del régimen, ahora la mayoría se ha vuelto contraria a la guerra. Es decir, dicen que este sistema no caerá con una guerra y que solo las penurias derivadas del conflicto recaen sobre la gente. Yo también creo que este régimen no se derriba con una guerra”.
En cuanto a la posibilidad de que Irán ataque a países de la región si entran fuerzas estadounidenses, Ali opina: “La época de las guerras terrestres ha pasado. Su capacidad militar es más avanzada que la nuestra. Si nuestras fuerzas terrestres entran en Kuwait, serán bombardeadas desde el aire y no lograrán nada”.
“La ocupación del territorio iraní sería una derrota humillante para la República Islámica”
Jamshid, 44 años, propietario de un quiosco de prensa en Teherán, sostiene, a diferencia de Ali, que la posibilidad de entrada de fuerzas estadounidenses en el sur de Irán o en las islas del país es real.
Según él, los indicios apuntan a que Estados Unidos podría estudiar opciones militares más amplias para aumentar la presión sobre la República Islámica. Aun así, subraya que la entrada del Ejército estadounidense tendría un coste muy elevado para la población iraní.
Jamshid declaró a ‘Euronews’: “Como iraní, no hubiera querido que la situación llegara a este punto, porque si la entrada del Ejército estadounidense en Irán implica atacar infraestructuras, puentes, recursos básicos, bases y plantas petroquímicas, el país saldrá muy perjudicado. Esa situación ya no afectará solo a la República Islámica, también dañará a la población iraní”.
Al mismo tiempo, considera que si la entrada de tropas estadounidenses se produjera sin una destrucción masiva de las infraestructuras y con un objetivo de cambio político, parte de la sociedad podría valorarla de otra manera.
Jamshid apunta: “Pero si la entrada de fuerzas terrestres estadounidenses no supone destruir las infraestructuras del país y la República Islámica es derribada o recibe un golpe tal que llegue al poder un Gobierno dispuesto a acordar con Estados Unidos y que Irán se parezca a la China posterior a Mao, entonces preferiría que el Ejército estadounidense entrara en Irán”.
En las últimas semanas, a medida que continuaban los ataques cruzados entre Irán, Estados Unidos e Israel y aumentaba la presencia militar estadounidense en la región, el debate sobre la posibilidad de un conflicto de mayor alcance dentro de Irán también se ha intensificado.
La experiencia de las últimas guerras de Estados Unidos en Afganistán e Irak sigue siendo, sin embargo, uno de los principales motivos de preocupación entre parte de la sociedad iraní ante cualquier intervención terrestre extranjera.
Jamshid considera que la ocupación de parte del territorio iraní podría asestar un golpe duro a la República Islámica, aunque advierte sobre lo que podría ocurrir después.
Señala: “Si en cualquier caso se ocupa una parte de Irán, para la República Islámica sería una derrota humillante y aumentaría la probabilidad de caída del régimen. Aunque siempre que la situación no termine como en la primera guerra de Estados Unidos contra Irak, cuando los estadounidenses entraron con fuerzas terrestres en Irak pero luego retiraron sus tropas”.
Jamshid añade que entre las personas de su entorno, tras las protestas de diciembre del año pasado y la continuidad de las presiones económicas, ha cambiado la percepción sobre el futuro de la República Islámica.
“Después de los sucesos de diciembre del año pasado, ya no se reconcilian los corazones de la gente con el sistema. La mayoría de quienes conozco prefiere que el régimen caiga de cualquier forma. Entre ellos he visto tanto personas con estudios superiores como otras con menos formación”.
Aun así, asegura que no conoce a nadie dispuesto a combatir directamente junto a las fuerzas estadounidenses en caso de entrada del Ejército en Irán.
“No conozco a nadie que diga algo así. Pero el Ejército estadounidense no necesita que la gente común luche por él. Los acontecimientos de diciembre pasado fueron muy costosos y la población prefiere no volver a pagar ese precio”.
¿La entrada de Estados Unidos en Irán puede provocar la caída de la República Islámica?
Mientras algunos opositores de la República Islámica consideran que cualquier presión militar externa puede crear una oportunidad para un cambio político en Irán, otros advierten de que la entrada de fuerzas terrestres estadounidenses podría no cambiar el régimen y sí arrastrar al país a una fase prolongada de inestabilidad y conflicto.
En las últimas semanas, coincidiendo con la continuidad de los ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos, parte de la sociedad iraní ha empezado a debatir sobre los posibles escenarios tras un hipotético enfrentamiento terrestre. Algunos creen que debilitar las estructuras militares y políticas de la República Islámica podría abrir la puerta al cambio, mientras otros insisten en la experiencia de Irak y Afganistán y alertan sobre las consecuencias de una ocupación militar.
“Quizá la ocupación del territorio iraní lleve a un acuerdo”
Laleh, profesora de sociología en uno de los institutos de Teherán, considera que la eventual entrada de fuerzas estadounidenses en territorio iraní no implicaría necesariamente la caída de la República Islámica.
En declaraciones a ‘Euronews’, afirma: “Creo que Estados Unidos ocupará algunas islas o zonas del sur de Irán. Si eso ocurre, me parece que la República Islámica no tendrá fuerza para recuperar las partes de Irán que se hayan ocupado. Incluso puede que esa situación lleve a un acuerdo entre la República Islámica y Estados Unidos. Pero la ocupación de partes de Irán no hará caer a la República Islámica, y el régimen incluso justificará de algún modo la ocupación del territorio iraní ante sus partidarios. Al final, sin embargo, se verá obligada a acordar para recuperar las zonas ocupadas del país”.
En su opinión, la experiencia de las últimas décadas demuestra que la estructura de la República Islámica ha sabido mantenerse en situaciones de crisis e incluso convertir ataques externos en una herramienta para reforzar su propio relato interno.
“Estoy a favor de la presencia del Ejército estadounidense en Irán”
En cambio, algunos opositores de la República Islámica consideran que incluso los riesgos de una presencia militar extranjera podrían ser preferibles a la continuidad de la situación actual.
Parichehr, abogada de 46 años, no ve muy probable que entren fuerzas terrestres estadounidenses en Irán, aunque asegura que si se produjera podría abrirse una oportunidad de cambio.
Explica: “Me parece poco probable que fuerzas terrestres estadounidenses entren en Irán. Creo que el Gobierno de Estados Unidos no desplegará su Ejército en un país tan extenso. Ahora mismo, cuando mueren cuatro soldados estadounidenses, la sociedad reacciona y la muerte de esos soldados es muy importante para el presidente. Por eso veo poco probable que el Gobierno estadounidense exponga a sus tropas a un peligro en el que puedan perder la vida con tanta facilidad”.
Preguntada sobre si la entrada del Ejército estadounidense podría abrir el camino a la caída de la República Islámica, responde:
“Creo que en ese caso se derrumbaría Irán, no la República Islámica. Es decir, quedaría un sistema defectuoso y a medias mientras muchas partes del país se verían destruidas”.
Parichehr, que alude a la experiencia de la presencia militar estadounidense en Afganistán e Irak, insiste en que no es fácil juzgar un escenario así:
“No tengo una visión clara de la situación posterior a su presencia. El Ejército estadounidense ha entrado antes en Afganistán e Irak. Cuando hablamos con afganos, muchos están descontentos con el periodo de presencia estadounidense en su país, aunque una minoría está satisfecha. Personalmente he hablado con afganos, pero no con iraquíes. En cualquier caso, basándome en su experiencia no puedo pronunciarme con rotundidad sobre si estoy a favor o en contra de la presencia del Ejército estadounidense en Irán. No sé hasta qué punto se vería realmente afectada la independencia del país ni cuánto descontento generaría. Pero ahora mismo, en sí misma, estoy a favor de que el Ejército estadounidense esté presente en Irán”.
Explica así el motivo de su postura: “El pueblo de Irán lleva 50 años viviendo bajo las condiciones de este país en el marco del Gobierno de la República Islámica y, con todos sus altibajos, hemos intentado acompañar al Estado y al sistema. Pero cuando todas las vías para mejorar la situación actual están cerradas, uno piensa que quizá sea mejor probar otra opción. Aunque no seas plenamente consciente de las consecuencias de emprender ese nuevo camino, sigues prefiriendo no repetir el camino ya recorrido y buscar la forma de salir por otra vía”.
“Mi familia y yo lucharemos para que nuestro país no sea ocupado”
En el otro extremo, algunos ciudadanos consideran que incluso con su descontento con el régimen, la entrada de fuerzas militares extranjeras es una línea roja.
Morteza, 38 años y mecánico en Teherán, cree poco probable una ofensiva terrestre estadounidense contra Irán, aunque de producirse la percibiría como una amenaza contra todo el país.
Afirma: “En mi opinión, una ofensiva terrestre de Estados Unidos es imposible. Como mucho, Estados Unidos podría atacar Teherán con bombas y misiles, como en los días anteriores al Año Nuevo. No elevará el nivel de la guerra más allá de eso. Pero si entrara por tierra y ocupara partes del sur de Irán, entonces Irán atacaría Kuwait y Dubái con misiles de tal forma que causaría enormes daños y destrucción”.
Considera que la presencia estadounidense en el territorio iraní no provocaría la caída del régimen:
“Irán es nuestra casa y la conocemos mejor. Es como si alguien entrara por la fuerza en tu hogar, harás todo lo posible para echarlo”.
En cuanto a la situación política, Morteza concluye: “Con esta situación económica, creo que por ahora es mejor que la República Islámica continúe, porque si se va, no se sabe en manos de quién acabará nuestro país. No es tan sencillo que caiga la República Islámica y lleguen al poder personas capaces de garantizar la alimentación y el vestido de los ciudadanos. Si la República Islámica cae en estas condiciones, todo empeorará en lugar de mejorar”.
Añade: “Estoy en contra de la entrada de fuerzas terrestres estadounidenses en Irán porque la situación del país empeorará. Si el Ejército estadounidense entra en Irán, sin duda me uniré a las fuerzas terrestres iraníes para defender mi país y a mi familia”.
Una sociedad dividida entre el deseo de cambio y el miedo al futuro
Los testimonios de estos ciudadanos muestran que la visión de la sociedad iraní sobre una posible entrada de fuerzas terrestres estadounidenses no es homogénea.
Para parte de los opositores a la República Islámica, la intervención externa puede ser una oportunidad para poner fin a una situación política y económica agotadora. Para otros, incluso entre los críticos del régimen, el riesgo de fragmentación, inestabilidad o destrucción de las infraestructuras del país es la principal preocupación.
Aunque estos relatos solo reflejan la opinión de unos pocos ciudadanos, junto a otros factores mediáticos y al espacio de las redes sociales ofrecen una imagen, aunque limitada, de la complejidad de la mirada de la población y la sociedad iraní en un momento en el que se enfrentan al mismo tiempo a presiones económicas, la guerra, las sanciones y un futuro político incierto.
Con información de euronews
