«Medicina Amarga» avisada por Bukele golpearía más a 1,92 millones de salvadoreños

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El Salvador de encuentra frente la posibilidad de que el gobierno de Nayib Bukele eleve o genere nuevos impuestos ante los ajustes económicos que deben ser tomados para sanear una economía que busca desesperadamente una inyección de «efectivo» a través de un crédito blando del Fondo Monetario Internacional (FMI) y así pueda el Estado mantener su política de gasto, catalogada por erxpertos como un «barril sin fondo».

La creación de nuevos impuestos y otras acciones fiscales afectaran, sin lugar a dudas, a los sectores más vulnerables en un país con casi un tercio de su población en la pobreza.

Las inexistentes políticas económicas del actual Gobierno, han llevado al país a una deuda pública de más de 30 mil millones de dólares y una desaceleración del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).

Según el expresidente del Banco Central de la Reserva (BCE) Carlos Acevedo, los aumentos de impuestos son muy posibles, aunque ante la descalificación de dichas medidas económicas por parte de diputados como Suecy Callejas y Christian Guevara, es claro que la decisión será del presidente Nayib Bukele y ellos no harán mas que «puyar el botón» cuando así se les instruya.

El presidente Bukele, durante su discurso de investidura el 1 de junio pidió el respaldo de sus compatriotas, luego de amenazar a la población en general con una «medicina amarga».

«En este nuevo tratamiento para sanar la economía quizás también haya que tomar medicina amarga (…) el país ya se curó de las pandillas y ahora quiere curarse de la mala economía», dijo el mandatario e hizo jurar a una multitud en la Plaza Cívica. El mandatario demándo de sua partidarios defender «incondicionalmente» el «proyecto de nación siguiendo al pie de la letra» y sin quejarse las próximas decisiones.

Al menos cinco medidas que podría tomar Bukele y que se considerarian como «medicina amarga», según Acevedo serían:

1-Aumento del impuesto a la Renta.

2- Reducción de la plantilla de empleados públicos con el despido de al menos 18 mil trabajadores para disminuir el gasto en salarios.

3- Aumentar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), algo que es una constante en las condiciones del FMI para dar préstamos.

4- Alza de los impuestos para los más ricos en un dos por ciento.

5- La adopción de un nuevo gravamen predial para cobrar un monto por los inmuebles que posea una persona en El Salvador. «Somos el único país que no tiene impuesto predial… por justicia tributaria debería haber», advirtió ya.

La “Medicina Amarga” que planea impulsar el gobierno golpearían especialmente a los 1,92 millones de salvadoreños que enfrentan una situación de pobreza, el índice más alto desde 2018.