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Diario Latino

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Lluvias por onda tropical darán alivio temporal al calor extremo y la sequía en El Salvador

  • Publishedagosto 15, 2026

El ingreso de humedad y el paso de una onda tropical favorecerán lluvias y tormentas durante los próximos días. El oriente, particularmente Usulután, permanece entre las zonas más vulnerables por el déficit de precipitaciones y las temperaturas extremas

Después de varias semanas marcadas por temperaturas excepcionalmente altas y períodos prolongados sin lluvias, una nueva incursión de humedad asociada al paso de una onda tropical favorecerá un aumento de las precipitaciones en El Salvador durante los próximos días.

El escenario representa un alivio para amplias zonas del territorio, pero los especialistas advierten que varios episodios de lluvia no significan necesariamente el final de la sequía meteorológica, especialmente en los sectores donde el déficit acumulado de precipitaciones continúa siendo considerable.

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) ya había advertido que el segundo episodio de sequía meteorológica de 2026 comenzó el 13 de julio y que la situación había sido particularmente severa en el norte y oriente del país. A inicios de agosto, el 18 % de las estaciones de monitoreo todavía presentaba condiciones de sequía débil o moderada.

La situación ha sido especialmente complicada en el oriente, donde además se han registrado temperaturas extremas. El MARN reportó valores superiores a los 40 °C y una ola de calor que comenzó durante los primeros días de agosto.

La onda tropical cambia temporalmente el escenario

El comportamiento atmosférico previsto para los próximos días favorece un incremento de la humedad sobre Centroamérica y, con ello, mayores posibilidades de lluvias y tormentas en El Salvador.

El antecedente inmediato muestra que las ondas tropicales y las vaguadas han producido episodios de precipitaciones capaces de interrumpir temporalmente las rachas secas. Sin embargo, el propio MARN ha señalado que estos eventos no necesariamente eliminan las condiciones de sequía cuando las lluvias son irregulares o insuficientes para compensar el déficit acumulado.

Las imágenes satelitales de NOAA/GOES permiten además observar en tiempo casi real la evolución de nubosidad y sistemas convectivos sobre Centroamérica, una herramienta fundamental para el seguimiento de estos episodios.

La presencia de humedad favorecerá un ambiente menos extremo en algunas horas del día, aunque el calor no desaparecerá. Después de las precipitaciones, la combinación de humedad elevada y temperaturas todavía altas puede mantener una sensación térmica considerable.

Usulután, entre el calor y la falta de agua

Uno de los territorios que merece especial atención es Usulután, departamento históricamente asociado con la producción agrícola y conocido durante décadas como “el granero de El Salvador”.

La importancia agrícola de esta zona hace que la distribución de las lluvias tenga consecuencias que van más allá de las condiciones meteorológicas.

Una lluvia aislada puede aliviar temporalmente el estrés hídrico de los cultivos y reducir las temperaturas del suelo y del ambiente. Pero para recuperar niveles adecuados de humedad en el suelo y favorecer las actividades agrícolas se necesita continuidad y acumulación de precipitaciones, no solamente tormentas puntuales.

El oriente salvadoreño ha sido precisamente una de las regiones más afectadas por el comportamiento seco de las últimas semanas. En julio, la escasez de lluvias y las altas temperaturas fueron particularmente marcadas en esta zona, de acuerdo con el resumen climatológico del MARN.

Municipios y localidades de Usulután, además de sectores de San Miguel, La Unión y Morazán, han enfrentado condiciones que incrementan la presión sobre las actividades agropecuarias.

La lluvia no significa todavía el fin de la sequía

Existe una diferencia fundamental entre lluvia y recuperación hídrica.

Una tormenta puede producir precipitaciones intensas durante unas horas, pero si el suelo permanece deficitario después de semanas secas, buena parte del agua puede escurrirse rápidamente, especialmente en terrenos compactados o con poca cobertura vegetal.

Para que la situación cambie de manera significativa se requiere que las lluvias se distribuyan durante varios días y que los acumulados permitan recuperar progresivamente la humedad del suelo, las fuentes superficiales y otros componentes del sistema hídrico.

Por ello, el episodio previsto debe interpretarse como un alivio meteorológico temporal, no como la desaparición automática de la sequía.

¿Qué se puede esperar durante la próxima semana?

Con la información meteorológica disponible al 15 de agosto, el escenario apunta a una semana con mayor presencia de nubosidad, lluvias y tormentas en diferentes sectores del país, aunque con una distribución irregular.

Sábado 15 y domingo 16 de agosto

La humedad disponible y la influencia de sistemas tropicales favorecerán lluvias y tormentas principalmente durante la tarde y noche, con mayor probabilidad en sectores montañosos, norte y algunas áreas de la franja costera.

El oriente también podrá recibir precipitaciones, aunque la distribución será irregular y no todas las localidades recibirán acumulados suficientes para revertir el déficit existente.

Lunes 17 y martes 18

Se espera que continúe la posibilidad de lluvias y tormentas asociadas al flujo de humedad proveniente del Pacífico y al comportamiento de ondas y vaguadas sobre Centroamérica.

La actividad podría concentrarse nuevamente durante las horas de mayor calentamiento diurno y extenderse hacia la noche.

Miércoles 19 a viernes 21

El patrón continuará dependiendo de la evolución de las ondas tropicales y de la humedad disponible en la región. Es probable que persistan episodios de lluvia, pero no existe garantía de precipitaciones uniformes en todo el territorio.

En el oriente, donde el déficit ha sido mayor, cualquier disminución de las lluvias volvería a favorecer rápidamente el aumento de las temperaturas y la continuidad de las condiciones secas.

El calor seguirá siendo un factor de riesgo

La llegada de lluvias no debe interpretarse como el final del episodio de calor.

Los registros recientes muestran que la zona oriental ha experimentado temperaturas excepcionalmente elevadas. Santa Rosa de Lima, por ejemplo, permaneció durante varios días entre las localidades con las temperaturas máximas más altas del país.

Además, NOAA informó recientemente que El Niño se ha desarrollado en el Pacífico tropical y se espera que se fortalezca, un elemento de gran relevancia para el comportamiento climático regional durante los próximos meses.

Esto obliga a mantener la vigilancia sobre la evolución de las lluvias y las temperaturas, especialmente en las zonas agrícolas.

El granero necesita algo más que una tormenta

Para Usulután, la llegada de las lluvias representa una oportunidad, pero también una advertencia.

El departamento conserva una enorme importancia para la producción agropecuaria salvadoreña. Sin embargo, un período prolongado de calor extremo y precipitaciones insuficientes puede afectar la disponibilidad de agua, el desarrollo de los cultivos, la producción pecuaria y las condiciones de trabajo en el campo.

Una tormenta puede devolver temporalmente el color verde a los campos, pero no necesariamente restablece el balance hídrico perdido durante semanas.

La atención, por tanto, deberá concentrarse en lo que ocurra después de esta onda tropical: cuánto llueve, dónde llueve, cuánto permanece el agua en los suelos y si las precipitaciones mantienen continuidad durante las siguientes semanas.

Para un país agrícola como El Salvador, y particularmente para el histórico “granero” de Usulután, esa diferencia puede determinar si las lluvias representan solamente un respiro frente al calor o el comienzo de una verdadera recuperación de las condiciones productivas.

Written By
Redacción DL

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