Indicadores muestran mejoras de la economía en El Salvador
La economía salvadoreña cerraría el año con señales alentadoras. Los más recientes indicadores publicados por el Banco Central de Reserva (BCR) y organismos internacionales reflejan un repunte sostenido en la actividad productiva, baja inflación y mayor confianza empresarial, lo que marca un punto de inflexión tras años de crecimiento moderado.
El Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) registró un crecimiento interanual de 5.5% en agosto y alcanzó un 7.8% en septiembre, la cifra más alta del año. El dinamismo estuvo encabezado por el sector construcción, que reportó un incremento de 29.8%, impulsado por proyectos de infraestructura pública y privada.
El BCR estima que el Producto Interno Bruto (PIB) cerrará 2025 con un crecimiento de entre 3.5% y 4%, superando el promedio regional. A la par, la inflación acumulada se mantiene en 1.19% a octubre, una de las más bajas de Centroamérica, lo que fortalece el poder adquisitivo de los hogares y genera estabilidad en los precios de alimentos y servicios.
Entre las razones que explican esta mejora destacan:
- El llamado “dividendo de seguridad”, que ha incentivado la inversión y el consumo.
- La inversión en infraestructura, con proyectos carreteros, energéticos y de vivienda que han multiplicado empleo y consumo.
- El flujo constante de remesas familiares, que continúa sosteniendo la demanda interna.
- La estabilidad de precios, que ha permitido que el crecimiento no se vea erosionado por presiones inflacionarias.
No obstante, persisten desafíos estructurales. Organismos como la CEPAL y el Banco Mundial advierten que el crecimiento salvadoreño, aunque positivo, sigue siendo moderado frente a países vecinos, con estimaciones de entre 2.5% y 3%. La informalidad laboral, la baja productividad y la dependencia de remesas continúan limitando el potencial de desarrollo. Además, el déficit fiscal ronda el 4.4% del PIB, lo que restringe el margen de maniobra para nuevas inversiones públicas.
El desempeño de 2025 marca un cambio de tendencia: El Salvador combina crecimiento sostenido, baja inflación y confianza empresarial. El reto hacia 2026 será consolidar esta coyuntura positiva en un ciclo de desarrollo inclusivo, diversificando la base productiva, fortaleciendo la institucionalidad económica y aprovechando oportunidades en energías renovables y turismo internacional.
En conclusión, los indicadores de noviembre 2025 muestran que El Salvador ha logrado estabilizar su economía y generar un crecimiento más robusto que en años anteriores. El desafío ahora es transformar esta recuperación en un desarrollo sostenible y equitativo.
