Estados Unidos e Israel lanzan ofensiva militar contra Irán
Una escalada militar sin precedentes en el Medio Oriente se desató el sábado tras el lanzamiento de una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, marcando uno de los enfrentamientos más graves entre potencias desde el inicio del conflicto regional en 2023.
En las primeras horas del día, fuerzas militares israelíes y estadounidenses llevaron a cabo una serie de ataques aéreos y con misiles contra objetivos estratégicos en diversas ciudades iraníes —incluidas Teherán, Isfahán, Qom, Karaj y Kermanshah— con el objetivo declarado de neutralizar capacidades militares, infraestructuras de defensa y líderes clave del régimen.
El Departamento de Guerra de Estados Unidos bautizó las acciones bélicas contra Irán iniciadas el sábado como «Operación Furia Épica», según indicó en la red social X.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que las fuerzas armadas iniciaron “operaciones de combate mayores” contra Irán, en lo que calificó como una respuesta necesaria para eliminar amenazas inmediatas vinculadas al programa nuclear y misilístico iraní, así como a actividades consideradas agresivas en la región. Israel, por su parte, calificó la acción como preventiva frente a un supuesto peligro existencial.
Respuesta iraní e impacto regional
El gobierno iraní condenó los ataques y respondió con una serie de misiles y drones dirigidos contra objetivos militares en Israel y en múltiples bases estadounidenses estacionadas en países del Golfo Pérsico, incluyendo Bahréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Las autoridades iraníes, a través de la Guardia Revolucionaria, declararon que todos los activos militares estadounidenses e israelíes en la región eran “objetivos legítimos” en respuesta a la agresión.
Países del Golfo han cerrado su espacio aéreo y reportado interceptaciones de misiles, además de expresar condenas a las hostilidades y preocupaciones por daños civiles. El conflicto también ha generado cierre de rutas aéreas y navales, lo que amenaza con interrumpir mercados energéticos globales.
Reacciones internacionales
La respuesta global ha sido inmediata pero dividida. Rusia emitió una fuerte condena al ataque, calificándolo de un acto de agresión peligrosa que puede desestabilizar aún más la región y con potenciales consecuencias humanitarias y económicas graves. China ha llamado a respetar la soberanía iraní y a detener la escalada. Líderes europeos han urgido a todas las partes a ejercer máxima contención y volver al diálogo diplomático.
Organizaciones internacionales y agencias humanitarias han advertido sobre el riesgo de una crisis humanitaria regionaly una posible propagación del conflicto más allá del Medio Oriente, con impactos significativos en civiles y en la estabilidad global.
Antecedentes de tensión
Este estallido de hostilidades ocurre tras meses de tensiones derivadas de negociaciones fallidas entre Irán y potencias occidentales para limitar el programa nuclear de Teherán, que finalizaron sin acuerdo días antes de los ataques. La región ya había experimentado enfrentamientos significativos y episodios de violencia militar en 2025 y 2024 en el marco del prolongado conflicto entre Irán e Israel.
