FMI y BM advierten riesgos estructurales en la economía salvadoreña
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) mantienen bajo estrecha observación la evolución económica de El Salvador, señalando una combinación de avances en estabilidad macroeconómica y persistentes vulnerabilidades estructurales.
En sus evaluaciones más recientes, ambos organismos destacan que el país ha logrado mantener cierta estabilidad en indicadores clave como inflación controlada en términos generales y crecimiento moderado. Sin embargo, advierten sobre riesgos significativos:
- Alta deuda pública, que limita el margen de maniobra fiscal.
- Bajo crecimiento potencial, insuficiente para reducir pobreza de forma sostenida.
- Dependencia de remesas, que representan más del 20% del PIB.
- Exposición a choques externos, como variaciones en precios internacionales o desaceleración en Estados Unidos.
El FMI ha subrayado la necesidad de avanzar en reformas estructurales, incluyendo mejoras en gobernanza, fortalecimiento institucional y políticas que incentiven la inversión privada.
Por su parte, el Banco Mundial enfatiza la importancia de aumentar la productividad, especialmente en sectores clave como agricultura, manufactura y servicios, así como mejorar el capital humano mediante inversión en educación y salud.
Analistas locales coinciden en que el principal desafío para El Salvador es transitar hacia un modelo de crecimiento más sostenible, menos dependiente de factores externos y con mayor capacidad de generación de empleo formal.
