Cumbre por la Democracia fue para combatir gobiernos autoritarios y corruptos

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“Summit for Democracy” fue la convocatoria internacional del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a los líderes de más de 100 países del mundo.

Los 110 países respondieron al llamado del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y este jueves se reunieron de manera virtual en la Cumbre por la Democracia, la iniciativa para debatir formas de proteger los derechos humanos y responder a las amenazas que traen consigo gobiernos autoritarios y corruptos alrededor del mundo. 

“Hoy albergo la primera Cumbre por la Democracia. Estamos reuniendo a líderes de más de 100 gobiernos, junto con activistas, sindicalistas, expertos y otros miembros de la sociedad civil para unirnos y reafirmar el compromiso compartido de mejorar nuestras democracias”, señaló Biden a través de Twitter.

Los ausentes

Este inédito encuentro, que el hoy presidente planeó desde que era un candidato, no podía escapar a la polémica, en este caso por cuenta de los países que no fueron invitados a la cita y cuyos gobiernos no han pasado por alto el desplante de Washington.

China, Rusia, Hungría, Turquía, Irán, Corea del Norte, Arabia Saudí, Banglades, Marruecos, Honduras, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Cuba (Venezuela hizo presencia con el llamado presidente interino Juan Guaidó) son los países que se quedaron fuera del “Summit for Democracy”, ante lo cual no han guardado silencio. 

Para China, enfadada también con la administración de Biden por el reciente anuncio de un boicot diplomático en los Juegos Olímpicos de Invierno a realizarse en Pekín no existe un modelo definitivo de democracia, al tiempo que no reconoce a Washington como el mejor ejemplo de una. De acuerdo con el gobierno chino, que además resintió la invitación hecha a Taiwán, el presidente de Estados Unidos está en una campaña hacia una nueva “Guerra Fría”, buscando avivar la confrontación ideológica y creando mayor división. ¿Cuál es el mensaje de la iniciativa?

De acuerdo con Biden, la convocatoria no busca imponer la idea que alguna de estas democracias “es perfecta o tiene todas las respuestas”, sino que pretende hacer críticas constructivas  y compromisos concretos para fortalecerlas. 

El presidente, predicando con ejemplo, como él mismo anunció en la apertura de la reunión, resaltó proyectos propios de gobierno como el Plan de Rescate y la ley de infraestructura bipartidista, así como los avances en materia de justicia racial y la próxima aprobación de la ley “Build Back Better”, con la cual aspiran expandir la red de seguridad social.

Biden también hizo un llamado para sumar esfuerzos en contra de los gobiernos autoritarios que continúan expandiendo su influencia en el mundo buscando incrementar la división y avivando la polarización ideológica, haciendo alusión directa a los excluidos de la reunión.

Aunque está pendiente de la aprobación del Congreso, la administración Biden busca conseguir fondos por hasta US$ 224 millones para llevar a cabo un programa que han llamado de “gobernanza  transparente y responsable”.

De acuerdo con las declaraciones de Biden, estos recursos le darán luz verde al Estado y la USAID para apoyar a sus “socios” que trabajan por defender la democracia en todo el mundo.