Expresidente Saca recuperó su libertad tras diez años de prisión
Su orden de excarcelación estaba vigente desde el 27 de octubre
El expresidente salvadoreño Elías Antonio Saca (2004-2009) quedó en libertad tras cumplir una condena de diez años de cárcel por peculado y lavado de dinero y activos. Saca se presentó el jueves al Juzgado Segundo de Vigilancia Penitenciaria, en el Centro Judicial Isidro Menéndez de San Salvador, acompañado de su abogado, Mario Machado, para completar los trámites de su excarcelación.
Según la Fiscalía General de la República (FGR), la orden de libertad estaba vigente desde el martes 27. Saca, de 61 años, llegó a los tribunales acompañado de Élmer Charlaix, su exsecretario privado, condenado en el mismo proceso. Abordado por periodistas, evitó extenderse. “Ya estoy desacostumbrado a dar declaraciones”, respondió. Añadió que daba gracias a Dios “porque ya estamos en libertad”.
Saca había sido detenido el 30 de octubre de 2016, durante la boda de uno de sus hijos en Antiguo Cuscatlán. En septiembre de 2018, el Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador lo condenó a cinco años por peculado y otros cinco por lavado de dinero y activos, además de ordenarle pagar unos 260,7 millones de dólares de responsabilidad civil. Fue el primer expresidente de la etapa democrática del país sentenciado por corrupción cometida desde el cargo. La FGR sostuvo en el caso, conocido como “Destape a la Corrupción”, que unos 301 millones de dólares fueron sacados de Casa Presidencial mediante transferencias a cuentas particulares. Durante el juicio, Saca admitió que se aprovechó de los escasos controles y que el dinero pasó por trece cuentas de Charlaix y de otros dos empleados de la Presidencia.
La condena se dictó mediante un procedimiento abreviado, en el que el acusado reconoce los hechos a cambio de una pena pactada. Saca y cinco de sus seis excolaboradores procesados optaron por esa vía. Pablo Gómez, quien no se acogió, recibió 16 años de cárcel, y Charlaix, diez. Por ley, los jueces no pueden imponer una pena mayor a la acordada. Los reportes de la época indicaron que los acusados buscaban penas mínimas y evitar condenas que, según la justicia salvadoreña, podían llegar a 30 años. Su abogado dijo entonces que sabían que habría condena. Saca no ha explicado públicamente sus razones, y este jueves no se refirió a ellas.
El tiempo de detención desde octubre de 2016 se descontó de la pena, lo que fijó la fecha de cumplimiento en octubre de 2026. En septiembre de 2019, Saca recibió una segunda condena, de dos años, por cohecho, tras admitir que pagó 10,000 dólares a una empleada judicial a cambio de información sobre un proceso civil. Esa pena se declaró cumplida con el tiempo que ya había pasado en prisión preventiva.
La FGR, dirigida por Rodolfo Delgado, afirmó en un comunicado del miércoles que las empresas, inmuebles, vehículos y otros bienes sujetos a medidas estatales seguirán bajo custodia. También atribuyó la estructura del caso y el acuerdo de la pena al entonces fiscal general Douglas Meléndez, y dijo haber identificado y desarticulado un plan atribuido a él para que Saca saliera antes de cumplir la mitad de la condena. La Fiscalía no detalló en qué consistía ese plan ni presentó pruebas. En 2018, cuando se dictó la sentencia, el ahora prófugo Meléndez defendió el acuerdo y la calificó de histórica.
La salida de prisión no extingue las deudas. Además de los 260,7 millones de responsabilidad civil, que la Sala de lo Penal confirmó en diciembre de 2019, un proceso por enriquecimiento ilícito lo obliga a devolver 3,892,698,71 dólares. Hasta el 14 de abril de 2026, según la FGR, había abonado 5,845.75. Su esposa, Ana Ligia Mixco de Saca, fue condenada a pagar 589,608.42 dólares en ese mismo proceso. El 11 de marzo, la Fiscalía informó de una resolución de extinción de dominio sobre 25 inmuebles y ocho productos financieros, valorados en unos 9,6 millones de dólares. Su traslado definitivo al Estado depende de que la sentencia quede firme.
Saca gobernó bajo la bandera de ARENA y llegó a la Presidencia como uno de los políticos más populares del país. Antes fue locutor deportivo y empresario de medios.