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Ciencia

Virus oculto en casi el 90% de las personas podría causar daños neurológicos y vasculares graves de activarse

Virus oculto en casi el 90% de las personas podría causar daños neurológicos y vasculares graves de activarse
  • Publishedoctubre 5, 2026

Una revisión de la Universidad de Colorado publicada en Nature Reviews Disease Primers reveló que el patógeno frecuente en todo el planeta puede provocar estos trastornos sin anunciar su presencia con la erupción cutánea característica, complicando el diagnóstico oportuno

Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Colorado identificó que más del 90% de la población mundial porta el virus de la varicela-zóster (VVZ) en estado latente, y que su reactivación puede provocar trastornos neurológicos, vasculares y sistémicos —que afectan órganos y tejidos del cuerpo— además de la varicela y el herpes zóster, informó Medical Xpress, portal especializado en ciencia y salud. El problema puede pasar inadvertido cuando no aparece la erupción cutánea característica, lo que dificulta el diagnóstico y el tratamiento.

Tras superar la varicela —la infección primaria por VVZ—, el virus permanece de por vida en las células nerviosas. Los cambios del sistema inmunitario vinculados con la edad, una enfermedad o determinados tratamientos médicos pueden favorecer su reaparición.

De acuerdo con la investigación, publicada en Nature Reviews Disease Primers, al menos una de cada tres personas portadoras de la infección tendrá una reactivación a lo largo de su vida. Aunque el herpes zóster es su manifestación más frecuente, el virus puede afectar nervios sensitivos, vasos sanguíneos y distintos órganos.

El daño neurológico y vascular más allá del herpes zóster

El herpes zóster suele producir ampollas llenas de líquido en un solo lado de la cara o del cuerpo. Puede dejar neuralgia posherpética, un dolor persistente e incapacitante que figura entre las causas más frecuentes de suicidio en adultos mayores con dolor crónico.

La reactivación también puede causar el síndrome de Ramsay Hunt, que combina lesiones en el oído con parálisis facial en un lado de la cabeza. Entre sus posibles consecuencias figuran accidente cerebrovascular, pérdida de visión, parálisis y dolor abdominal, con o sin lesiones en la piel.

La neuralgia posherpética genera un dolor persistente que figura entre las causas frecuentes de suicidio en adultos mayores

Incluso quienes presentan el cuadro clásico de herpes zóster —con ampollas visibles— tienen un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, eventos cardiovasculares y demencia. La enfermedad puede repetirse, en particular entre personas con alteraciones no diagnosticadas del sistema inmunitario.

Los niños con varicela tampoco están exentos de estas complicaciones. Hasta un tercio de los accidentes cerebrovasculares isquémicos arteriales pediátricos —ACV por bloqueo de arterias cerebrales en niños— se atribuye al VVZ.

El dolor unilateral sin lesiones visibles

La doctora Maria Nagel, profesora de neurología y oftalmología de la Facultad de Medicina Anschutz de la Universidad de Colorado y autora responsable de la revisión, advirtió que el virus puede actuar sin señales visibles: “El VVZ es un virus extraordinariamente sigiloso porque puede causar enfermedad en lugares de todo el cuerpo sin necesariamente anunciar su presencia con una erupción”.

Esto ocurre porque, al reactivarse en agrupaciones de nervios, el virus puede avanzar hacia la piel y producir herpes zóster, desplazarse hacia el interior del organismo para afectar vasos y órganos, o seguir ambas rutas.

Esa forma interna de propagación puede volver más difícil reconocer, diagnosticar y tratar la infección. Nagel identificó como una de las manifestaciones menos detectadas el denominado “herpes zóster interno”: el paciente presenta un dolor intenso, ardiente y unilateral, aunque los estudios por imágenes sean normales.

“Hasta que se establece el diagnóstico de infección por VVZ, la causa subyacente del dolor del paciente no recibe tratamiento”, señaló la especialista. La varicela suele reconocerse por ampollas extendidas, mientras que el herpes zóster se asocia habitualmente con una erupción localizada en un solo lado del cuerpo.

La reactivación del virus incrementa el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular o desarrollar demencia

Ese escenario plantea un desafío particular para los clínicos. “Cuando alguien presenta una afección neurológica o sistémica desconcertante que afecta un lado del cuerpo, el VVZ debe considerarse una posible causa, incluso cuando no hay signos evidentes de herpes zóster”, explicó Nagel.

Herramientas disponibles y desafíos pendientes

Ante la sospecha de infección, los médicos pueden requerir análisis especializados de sangre o de líquido cefalorraquídeo para buscar señales del virus. Los antivirales se utilizan para tratarla, mientras que los cuadros graves o diseminados pueden requerir tratamiento antiviral intravenoso.

La vacunación contra la varicela y la vacuna recombinante contra el herpes zóster pueden reducir el riesgo de infección y reactivación. Antes de aplicarlas, deben evaluarse posibles contraindicaciones, como un episodio activo de herpes zóster u otras condiciones médicas.

Pese a la amplia presencia mundial del virus, persisten vacíos en el conocimiento y el tratamiento de sus manifestaciones. Nagel señaló que existe una escasez crítica de profesionales e investigadores especializados en las consecuencias neurológicas y sistémicas del VVZ.

Las principales incógnitas abarcan la contribución del virus a enfermedades vasculares y neurodegenerativas, los mejores métodos para diagnosticar infecciones sin erupción y el desarrollo de tratamientos más eficaces para los casos graves o atípicos.

Written By
Redacción DL