Impulsan en Alemania prohibición de redes sociales a menores de 14 años
El partido conservador del canciller Friedrich Merz lidera una iniciativa que busca prohibir el acceso a las redes sociales para menores de 14 años y reforzar los controles de edad para adolescentes en Alemania, en un contexto de creciente preocupación por la salud mental infantil y la protección digital. La moción fue aprobada recientemente durante la conferencia nacional de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en Stuttgart.
La propuesta —respaldada también por el socio de coalición, el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD)— insta al Gobierno federal a establecer una edad mínima legal de 14 años para el uso de plataformas como TikTok o Instagram, y a contemplar medidas de protección “especiales” en el entorno digital hasta los 16 años.
“El Estado no puede permanecer neutral cuando los modelos económicos de las redes sociales están orientados a captar la atención de nuestros hijos, activar sus emociones y controlar su comportamiento”, señala parte de la moción aprobada por los conservadores, que además exige multas severas a las plataformas que no apliquen sistemas fiables de verificación de edad.
Una propuesta con alcance europeo
Además de la iniciativa nacional, la CDU aboga porque este umbral de edad se armonice en toda la Unión Europea, con el fin de evitar que los menores eludan las normas utilizando servicios registrados en otros países. El documento también contempla que, para quienes tengan entre 14 y 16 años, el acceso a redes sociales esté condicionado a procedimientos específicos de verificación de edad a través de tecnologías como carteras digitales (“wallets”).
Si bien la propuesta busca entrar en vigor en Alemania a principios de 2027, se reconoce que la regulación de medios y contenido digital recae en parte en los Estados federados, por lo que deberán alcanzarse acuerdos federales para una implementación uniforme.
Motivaciones y argumentos de los promotores
Los líderes del proyecto citan el impacto de las redes sociales en la atención, la salud mental y la exposición de menores a contenidos dañinos, incluida la desinformación y los efectos de algoritmos que prolongan la navegación. Tenencia de datos de estudios internos indica que los jóvenes de 14 años pueden pasar más de cinco horas diarias en plataformas digitales, lo que, según proponentes, justifica la intervención legal.
Merz comparó la propuesta con otras restricciones sociales en Alemania, sugiriendo que, así como existen límites de edad para el consumo de alcohol o la conducción, se deben establecer barreras claras para el acceso temprano a entornos digitales complejos.
Críticas y resistencia interna
La iniciativa, sin embargo, no ha sido unánime dentro del espectro conservador. La Unión Social Cristiana (CSU), partido aliado de la CDU en Baviera, se mostró crítica con la idea de imponer un límite estatal rígido, argumentando que una prohibición total podría desconectar a los jóvenes de habilidades digitales esenciales y que la educación y la alfabetización mediática deberían enfatizarse como herramientas prioritarias para enfrentar los riesgos en línea.
Reacciones de adolescentes y opinión pública
Entre adolescentes alemanes, las reacciones son diversas. Algunos estudiantes consideran la propuesta “justa”, pero sostienen que la decisión de permitir o restringir el uso de redes sociales debería estar en manos de los padres, más que del Estado. Otros señalan que prohibiciones de este tipo podrían alterar rutinas de socialización que muchas veces giran en torno al uso de aplicaciones como Snapchat o Instagram.
Contexto internacional
Alemania se suma a una tendencia más amplia en Europa y otros países, donde gobiernos y legisladores buscan mecanismos para limitar el acceso de menores a redes sociales o imponer controles de edad más estrictos, siguiendo ejemplos recientes como el de Australia, que ha implementado prohibiciones similares para menores de 16 años.
Expertos en políticas digitales advierten que, de aprobarse, estas medidas podrían reconfigurar no solo la manera en que los jóvenes interactúan con las plataformas tecnológicas, sino también cómo las firmas de redes sociales gestionan sus sistemas de verificación y protección de datos. Las discusiones legislativas continuarán en los próximos meses, conforme el proyecto avance hacia posibles leyes federales y europeas.