Bitcóin en El Salvador… ¿acabó la luna de miel?

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SAN SALVADOR enero 10 (Sputnik) — Los problemas con la billetera electrónica gubernamental y la falta de liquidez esfuman el entusiasmo inicial de los salvadoreños que recibieron con optimismo la llegada del bitcóin, en septiembre pasado.Ni siquiera la espectacularidad de los proyectos futuristas que anuncia el presidente Nayib Bukele convence del todo a una población demasiado agobiada por la inflación y frustrada con el vaivén de la criptomoneda y el robo en sus Chivo Mallet.

Muchos usuarios denuncian en redes sociales irregularidades como la realización de transacciones no autorizadas a nombre de Chivo S.A. de C.V, la empresa que desarrolla la aplicación, y que por ser privada no está obligada a ciertas rendiciones de cuentas. Según tales denuncias públicas, casi todas acompañadas por capturas de pantalla, los fondos en bitcóin desaparecidos de la mencionada billetera van desde los 100 hasta los 16.000 dólares, sin que las autoridades se pronuncien sobre el problema.

Este es apenas un nuevo problema asociado al bitcóin, que comenzó a circular como moneda de curso legal en El Salvador el pasado 7 de septiembre, pues desde sus inicios se sucedieron las denuncias de robo de identidad y datos. A su vez, esto propició una avalancha de estafas digitales, y de bots que ofrecen una falsa atención al cliente, y que mediante enlaces a formularios o sitios web falsos buscan robar los datos de los usuarios o, directamente, acceder a sus monederos electrónicos.

Cortina de humo

“Hey maje [amigo], esto es pura paja” (expresión salvadoreña que significa ‘cortina de humo’ o ‘mentira’), comenta a la Agencia Sputnik un parroquiano que observa en un concurrido centro comercial la soledad de un cajero Chivo y el asesor a su cargo, jóvenes con más disposición que gente para ayudar.

Distribuidos por todo el país, y con un costo estimado de instalación cercano al cuarto de millón de dólares, estos cajeros aspiran a facilitarle la vida a los salvadoreños, sobre todo en lo tocante al envío y cobro de remesas sin pagar comisiones.

Para convencer a una nación donde el 70% de la población carece de servicios financieros o bancos tradicionales, la administración Bukele pagó un bono de 30 dólares a quienes se instalaron Chivo Wallet (y, a la vez, entregaron todos sus datos biométricos).Tuitero sagaz e irreverente, Bukele ha sabido vender su proyecto, que algunos veneran como visionario y futurista, y otros como una superproducción insostenible, con la que se enriquecerán unos pocos a costa del erario público y el dinero ajeno.