Julián Castro, el único candidato latino a la presidencia de los Estados Unidos inicia campaña

0
1107

El único candidato Latino sale de la contienda presidencial. La ironía es que en este 2020 los Latinos serán la minoría electoral más grande del país,superando a los afroamericanos. Otros niños seguirán su ejemplo

UNIVISION- Hace algunas semanas, la campaña del secretario Julián Castro estaba en un momento decisivo: debían recaudar $800,000 en 10 días, o si no, Castro quedaría fuera de la campaña presidencial. Quienes siguen la contienda de Julián, sabían que su partida sería una pérdida para el país.PUBLICIDAD

Sus seguidores le cumplieron y al final, lograron su objetivo. La campaña de Julián Castro aún sigue en pie, y a pesar de las encuestas y de las especulaciones de analistas políticos, quienes dicen que su final está cerca, el mexicano-americano no piensa darse por vencido.

Todo lo que representa Julián Castro nos hace falta en la contienda presidencial del 2020: Su nombre acentuado y el apellido que heredó de su abuela y de su madre, su voz progresista y pragmática, su valentía, su inteligencia, y aquella actitud de “¡Me vale!” que tenemos millones de mexicanos y latinos al enfrentar un obstáculo.

No sabemos como ni cuando, pero con trabajo y dedicación, siempre lo logramos. Esta es la actitud que la campaña de Castro ha presentado desde que se lanzó para presidente en el 2020.

Su campaña presidencial no es convencional, ya que Julián mismo no es un candidato convencional. Aún sin ser electo, el tejano ha logrado lo que muchos políticos prometen: poner los intereses de los pobres y de los marginados al frente y cuestionar procesos sistemáticos que discriminan a las comunidades de color, tanto en la sociedad como en la política.

Cuando otros candidatos demócratas prefieren ser recatados al defender los derechos civiles de ciertos grupos, Castro ha alzado la voz. “¿Si los demócratas no elevamos a los electores de color (…) entonces por qué diablos nos llamamos demócratas?”, le dijo a la revista Rolling Stone.

Recientemente, anunció una propuesta comprensiva para ayudar a las personas con capacidades diferentes, la cual fue aplaudida por grupos de activistas y de derechos civiles por ser una de las más extensas de todos los candidatos demócratas.

También volteó el proceso electoral de cabeza al declarar que la votación de los estados primarios de Iowa y New Hampshire no representa la diversidad del país entero. Estos dos estados influyen la elección de la persona nominada a la presidencia.

La población de ambos estados es 90% blanca, y el proceso de las votaciones del caucus es difícil para los votantes que tienen capacidades diferentes o que trabajan largas horas. El director del Partido Demócrata en Texas, Gilberto Hinojosa, se unió a Castro y a decenas de líderes políticos y analistasdeclarando que el caucus en los estados primarios es, “u n proceso que ha sido establecido por tradición. La tradición hoy no funciona”.

Al verse como el candidato sin la ventaja del legado, dinero y raza, Julián ha logrado crear su propio camino y en efecto, proponer ideas distintas. Las personas como Julián, cuyos inicios han sido humildes, pueden tener una visión de sí mismos que es fuerte y ambiciosa, y poseen una cualidad que es casi espiritual.PUBLICIDAD

Imaginarse lo que es posible de entre las sombras del margen y la desventaja le permite a dichas personas a pensar más audaz y diferente de lo que se ha logrado. Para mí, ese es el ethos de la campaña de Julián. Él
y su equipo están creando un mapa no solo para futuros candidatos latinos y de color, sino para campañas presidenciales futuras. Han construido un patrón que enseña como se debe mantener el enfoque en la gente a la que el gobierno debe servir, no en la política.

Desde el primer día, la campaña de Julián se ha centrado en las voces de quienes son ignorados por la sociedad y por el gobierno. Por mera virtud de hablar de estos temas, alumbrando las historias de estos individuos, y presentando propuestas para remediar estas desigualdades, Julián esta forzando a los demás candidatos a enfrentar a personas y temas que usualmente barren debajo de la alfombra.

Julián ha visitado a los olvidados: en los túneles en Nevada en donde se refugian cientos de personas sin hogar, una realidad incómoda en el país más rico del mundo; una cárcel en Washington, D.C., para hablar sobre las reformas de prisión, y una iglesia en donde reside Edith Espinal, una mujer indocumentada que ha vivido allí en los últimos dos años.

Espinal invitó a todos los candidatos demócratas a visitarla durante el debate en Ohio y Julián fue el único en aceptar. Queda claro que mientras siga en la campaña, Julián no va a dejar de empujar a sus colegas demócratas a hacer lo correcto.

Antes del debate de noviembre, varios reporteros escribieron notas criticando el porcentaje bajo de Julián en las encuestas y la noción de que los latinos no lo están apoyando como debían. El enfoque no debería estar solo en las encuestas.PUBLICIDAD

Deberíamos reconocer que la visión tan intrépida y ambiciosa que representa la campaña de Julián no es solo una visión para elegir a un candidato. Es una creencia en que nuestro país es inclusivo, que debemos enfrentar los temas más difíciles de la nación con un lente multifacético, y que es necesario centrarse en las voces de la sociedad que a menudo son silenciadas.

Es la misma creencia que le da vida a la posibilidad de que un niño mexicano criado en un barrio en San Antonio pueda crecer con tan poco y soñar con tanto, y que en vez de que esta experiencia sea una anomalía, sea una realidad que es posible para todos.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.