Secretaria de Inclusión relata drama de adolescentes violadas por parientes

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La Secretaria de Inclusión Social de la Presidencia, Vanda Pignato, reveló este miércoles a un medio de información el drama y la vulnerabilidad que enfrentan las adolescentes que son víctimas de violación así como la valiosa colaboración que recibe de las instituciones de Seguridad y del Ministerio Público .

Según la nota periodística de un matutino impreso, el mayor drama que deben enfrentar las menores que son violadas con mayor frecuencia por parientes cercanos, estas deben retornar al lugar donde viven y seguir compartiendo el hogar con sus agresores.

La señora Pignato cita para la nota el caso de una adolescente que vive con su tía y que fue violada sexualmente por su tío, su primo, y un amigo de su primo.

Según la Secretaria de Inclusión, a la adolescente le quebraron el brazo y tuvo que ser llevada a un hospital.

La creadora del proyecto social “Ciudad Mujer” asegura que la víctima se niega a denunciar la violación porque, si lo hace, su tía ya no le dará dónde vivir. De manera resumida, este es uno de tantos dramas que viven las mujeres víctimas de violencia sexual en El Salvador.

La secretaria de Inclusión Social, relata que a pesar de que ella fue a visitar personalmente a la adolescente en el hospital para convencerla que denunciara a sus agresores, no lo pudo conseguir.

Según Pignato, la mayoría de los delitos sexuales ocurre contra adolescentes y “muchas de ellas no tienen otra opción: tienen que regresar a vivir con el agresor y eso es aterrador; eso ya no se puede permitir”, dice.

La nota periodística asegura que entre enero y agosto de 2015, la Policía Nacional Civil (PNC) registró 597 casos de violación sexual, 165 de agresión sexual y 361 de estupro. Agrega que en total la PNC recibió 1,123 denuncias. El departamento con más casos de delitos sexuales es La Unión (209), seguido de La Libertad (126), San Miguel (119) y Cabañas (114).

Hasta mayo de 2015 había 812 denuncias recibidas, y en 672 de esos casos, las víctimas fueron niñas y adolescentes hasta 17 años.

Un dato importante que revela la nota periodística es que los delitos sexuales también se cometen contra mujeres de la tercera edad. Según el reportaje entre enero y mayo se registraron ocho víctimas mayores de 61 años, y cuatro de entre 51 y 60 años.

“La violencia contra la mujer, incluso violencia sexual, no es solo con adolescentes y mujeres de la edad de 45 a 50 años. Tenemos agresiones mujeres de 80 años. Hubo un hijo que violó a su mamá de 80 años. Esa mujer vino a Ciudad mujer y pudimos atenderla”, relata Pignato.

De acuerdo a la Secretaria de Inclusión, todo el personal que labora en Ciudad Mujer está capacitado para detectar cuando una mujer es víctima de violencia, razón por lo cual se han dado casos en los que una usuaria llega por uno de los servicios del programa y luego es remitida al módulo de Atención y Prevención de Violencia.

Como resultado de esa actividad “Muchas mujeres llegan a Ciudad Mujer siendo víctimas de violencia y salen como empresarias”, asegura la señora Pignato.

“Hay muchas mujeres que son violadas y la mayoría no denuncia porque tienen temor, tienen miedo. Tenemos casos que la mamá llega aquí y dicen que no van a denunciar porque la única manera de sobrevivencia económica de esa familia es el agresor, prefieren vivir con esa realidad. Eso no es verdad, en Ciudad Mujer nosotros le enseñamos a las mujeres que ellas pueden solas, pueden desarrollarse económicamente”, explica.

Otro dato importante que revela la nota periodística, es que para para dar una atención integral a las víctimas de violencia, Ciudad Mujer firmó un convenio con la Corte Suprema de Justicia (CSJ) lo que hizo posible que todas las sedes cuenten con una oficina del Instituto de Medicina Legal (IML).

“Porque el entorno de Ciudad Mujer es mejor, porque la mujer después que fue violada, golpeada, se trata y puede ir a salud sexual y reproductiva, a autonomía económica, se puede ocupar de más servicios”, asegura.

De acuerdo a lo manifestado por la Secretaria de Inclusión, Ciudad Mujer cuenta además con un baño para que las víctimas de violencia sexual puedan asearse, una camilla para descansar, atención en crisis, asesoría legal, terapias psicológicas, así como grupos de apoyo y autocuido.

Además del IML, también son parte del módulo de Atención y Prevención de Violencia la PNC, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Procuraduría General de la República (PGR).