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Viaducto de Los Chorros supera 50 % de avance, pero enfrenta retrasos y ajustes técnicos

  • Publishedfebrero 22, 2026

La obra de construcción del viaducto Francisco Morazán y la ampliación de la carretera Panamericana en el tramo de Los Chorros —proyecto considerado estratégico para la conectividad entre el occidente del país y el Área Metropolitana de San Salvador— continúa su ejecución con progresos visibles, pero también con desviaciones respecto a la planificación original y desafíos técnicos que han alterado los tiempos proyectados de entrega.

Según informes oficiales del Ministerio de Obras Públicas y de Transporte (MOPT) y reportes del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), la ampliación vial y las obras asociadas han superado el 50 % de avance físico global, especialmente en la parte correspondiente a la ampliación de la carretera, mientras que el **viaducto —la parte más compleja de la obra— seguiría proyectado para culminar hasta 2027.

Las autoridades ya han informado la colocación de vigas encargadas de sostener uno de los puentes que comprende el proyecto

Desviaciones respecto al cronograma original

El proyecto inició con la apertura de licitaciones en 2022, con la intención de ampliar la actual carretera a varias secciones de seis y ocho carriles y construir un viaducto de más de un kilómetro de longitud para robustecer la infraestructura en una zona de riesgo por desprendimientos de tierra y frecuentes cierres viales.

Originalmente, autoridades del MOPT y fuentes del sector de infraestructura proyectaban completar la obra a mediados o fines de 2026, con la mayor parte de la carretera ampliada y el viaducto en construcción avanzada. Sin embargo, la fase crítica de diseño estructural y la revisión técnica de planos requirieron procesos adicionales que generaron ajustes al cronograma original. En octubre de 2025, el ministerio indicó que contrataría una consultoría especializada para revisar el diseño del viaducto antes de proseguir con fases más delicadas de construcción, lo cual implicó tiempo extra y replanteos técnicos.

Atrasos y retos técnicos

A diferencia de otras infraestructuras, la zona de Los Chorros presenta condiciones geotécnicas especialmente exigentes por el tipo de suelo y los taludes inestables que históricamente han afectado la transitabilidad y la seguridad vial en temporadas de lluvia. Por esta razón, además de la construcción ordinaria, la obra incorpora la estabilización de taludes, instalación de sistemas de drenaje complejos y muros de contención, factores que han extendido los tiempos de ejecución más allá de lo inicialmente estimado.

En 2025, el tramo estuvo cerrado intermitentemente por labores de estabilización y riesgo de derrumbes, medidas que el MOPT explicó como necesarias para garantizar la seguridad de usuarios antes de cualquier habilitación total de la vía.

Avances constructivos concretos

Además del reporte general de progreso, las autoridades han destacado que ya se han colocado vigas de acero clave para los puentes asociados al proyecto, señal de avance en la infraestructura estructural principal. Estas colocaciones, junto a labores de pavimentación en concreto hidráulico y drenajes, apuntan a que la ampliación pueda concluir en 2026 aunque el viaducto completo, en su fase más compleja, seguiría activos hasta 2027.

Ejecución presupuestaria y financiamiento

El proyecto de Los Chorros es financiado principalmente por préstamos del BCIE, que en conjunto suman más de $411 millones, con desembolsos escalonados conforme avanza la obra. Hasta septiembre de 2025, el organismo multilateral ya había entregado $136.8 millones, correspondientes a cerca de un tercio del financiamiento, destinado a la ejecución de contratos de construcción, supervisión, obras auxiliares y consultorías especializadas.

El cronograma financiero del MOPT contemplaba $191.2 millones para 2025 y otros $110.1 millones para 2026, principales recursos que se usarán para mantener la continuidad de las obras, particularmente en la estabilización de taludes y pavimentación.

Impacto y perspectivas

El viaducto Francisco Morazán y la ampliación del tramo a ocho carriles buscan transformar una de las vías más transitadas del país, que registra un alto flujo de vehículos diariamente y que en el pasado ha sufrido múltiples interrupciones por derrumbes. Las autoridades sostienen que, aunque los tiempos de ejecución han requerido ajustes técnicos y revisiones de diseño, los beneficios en términos de seguridad, reducción de tiempos de viaje y mayor resiliencia vial justifican la complejidad y el financiamiento del proyecto.

No obstante, el hecho de que el viaducto principal tenga su culminación proyectada dos años después de lo estimado inicialmente pone sobre la mesa el debate sobre la planificación de grandes obras públicas en contextos geográficos desafiantes y la necesidad de equilibrar rapidez con seguridad estructural.

Written By
Redacción DL

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