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Diario Latino

Mirador Político

Vamos se quiebra por dentro: Claudia Ortiz denuncia intento de expulsión en plena disputa por el partido

  • Publishedseptiembre 4, 2026

La única diputada de la fracción acusa al Tribunal de Honor de tener vínculos con la planilla rival, mientras las encuestas muestran que 4 de cada 10 salvadoreños ni siquiera conocen al partido

Una disputa interna que se arrastra desde julio llegó esta semana a su punto más álgido en el partido Vamos: la diputada Claudia Ortiz, única legisladora propietaria de esa fuerza política, denunció que el Tribunal de Honor y Disciplina del partido abrió en su contra un proceso que podría terminar en su expulsión, justo en medio de la campaña que ella misma encabeza para disputar la secretaría general de la organización.

Según el comunicado que Ortiz dirigió a la militancia, el tribunal partidario suspendió de forma cautelar sus derechos como afiliada, lo que la aparta temporalmente de su cargo en el Consejo Ejecutivo Nacional y la excluye de participar en las elecciones internas en curso. “Hoy se ha cruzado una línea que no estoy dispuesta a normalizar”, escribió la legisladora en sus redes sociales.

La diputada cuestionó la imparcialidad del órgano que la investiga, al que describió integrado por apenas dos personas con vínculos directos a la planilla rival, encabezada por la actual secretaria general del partido, Cesia Rivas, quien es además su diputada suplente en la Asamblea Legislativa. Una de esas dos personas, según Ortiz, compitió en el pasado como fórmula de Rivas; la otra es cónyuge de una candidata de esa misma nómina. “Si quieren ganarnos esta elección, que sea con votos, no intentando sacarnos de la competencia”, declaró.

El Tribunal de Honor y Disciplina respondió sin referirse al fondo del caso. En un comunicado, la instancia sostuvo que una denuncia admitida no equivale a una declaración de culpabilidad y que la parte señalada conserva el derecho a la defensa y a un proceso imparcial. El órgano añadió que, por respeto a las partes involucradas, no dará detalles públicos sobre el contenido de los expedientes mientras estén bajo su conocimiento, y pidió a la militancia abstenerse de difundir información que interfiera con el procedimiento.

El conflicto no es nuevo. Desde comienzos de julio, Ortiz ha cuestionado públicamente el diseño de las elecciones internas de Vamos: primero fueron los criterios de evaluación de candidaturas, que calificó de no consensuados; después, una depuración del padrón de afiliados sin reglas claras, y finalmente la implementación de un sistema de votación digital remota que, según denunció, dejó a militantes sin poder votar durante buena parte de la jornada del 12 de julio pese a que el proceso estaba anunciado desde las ocho de la mañana. El secretario de la Comisión Electoral Permanente del partido, Fredy Blanco, respondió entonces que la votación virtual sí había arrancado a las nueve y permanecido abierta hasta las seis de la tarde, argumentando que el mecanismo buscaba facilitar el voto de salvadoreños en el exterior. Vamos reconoció después fallas técnicas, aunque insistió en que la militancia continuó votando con normalidad.

Ortiz respaldó también una carta firmada por dirigentes y afiliados que exigió convocar cuanto antes a elecciones para renovar a las autoridades del partido, con el argumento de que el período de la actual dirigencia venció el pasado 25 de septiembre de 2026. Vamos calificó esos señalamientos de desinformación y sostuvo que solo la Comisión Electoral Permanente tiene facultad para convocar comicios internos.

Un partido pequeño que crece más lento de lo que necesita

La pugna interna ocurre en un momento en el que Vamos intenta consolidarse como la principal alternativa opositora de cara a las elecciones generales del 28 de febrero de 2027, en un escenario dominado ampliamente por el oficialismo. Según una encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, divulgada en junio, Vamos se ubica como el tercer partido en preferencias legislativas, por delante del histórico FMLN, aunque muy por detrás de Nuevas Ideas y Arena.

Esa misma medición, sin embargo, expone el techo bajo el que se mueve la organización: en preferencia de voto presidencial, Vamos apenas alcanza un 0.5%, y un 37.8% de los salvadoreños consultados dijo no conocer al partido, mientras que otro 30.6% afirmó no asociarle ninguna idea concreta. Al preguntar espontáneamente qué les venía a la mente sobre Vamos, solo un 0.7% de los encuestados mencionó a Claudia Ortiz, pese a ser su rostro más visible y su única diputada en el Legislativo.

El fenómeno no es exclusivo de Vamos. Las encuestas de opinión pública en El Salvador muestran de forma consistente que la competencia partidaria tradicional ha perdido peso frente a la figura del presidente Nayib Bukele: mediciones de CID Gallup ubican la aprobación presidencial por encima del 90% durante buena parte de 2026, con Nuevas Ideas oscilando entre 33% y 38% de preferencia partidaria y el resto de fuerzas políticas, oficialistas y opositoras, repartiéndose porcentajes de un solo dígito. Es en ese margen estrecho donde Vamos disputa espacio con Arena y el FMLN, y donde una fractura interna como la que hoy enfrenta Ortiz puede pesar de forma desproporcionada sobre las posibilidades electorales del partido.

Written By
Redacción DL

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