San Salvador acogió la alfombra de sal más grande de Centroamérica en Semana Santa
Más de mil voluntarios trabajaron durante más de 48 horas para extender, sobre la calle Rubén Darío del Centro Histórico de San Salvador, la alfombra de sal más extensa de toda la región centroamericana: una obra de aproximadamente 1.7 kilómetros de longitud estructurada en once módulos temáticos independientes, en los que conviven representaciones de la Pasión de Cristo, figuras de la historia nacional y el retrato de monseñor Óscar Romero.
Al caer la tarde del Viernes Santo, la megaalfombra —que se extendió desde la plaza Libertad hasta la plaza Simón Bolívar— se convirtió en el camino solemne de la procesión del Santo Entierro, acompañada por penitentes encapuchados, marchas fúnebres y miles de fieles en silencio. El alcalde de San Salvador Centro, Mario Durán, quien supervisó la obra desde su inicio, la describió como «la alfombra de sal más grande de toda Centroamérica».
La jornada religiosa había comenzado a las 7:00 de la mañana con el viacrucis desde la iglesia San Esteban hasta El Calvario, y culminó entrada la noche con el cortejo del Santo Entierro, en lo que autoridades y organizaciones religiosas calificaron como una de las celebraciones de Semana Santa más concurridas de los últimos años en la capital salvadoreña.
