Popularidad imparable de Bukele choca con creciente desaprobación por la economía
A pesar de mantenerse como el presidentes más respaldado en la historia reciente de El Salvador, la popularidad del mandatario Nayib Bukele refleja, según encuestas recientes del IUDOP y LPG Datos, una combinación de apoyo amplio por su gestión general y una crítica cada vez más marcada en torno al manejo de la economía.
La última encuesta de LPG Datos, la unidad de investigación social de La Prensa Gráfica, ubica la aprobación de Bukele al cierre de 2025 en un 91.9 %, uno de los niveles más altos registrados en el país y superior al 85.2 % observado a mediados del año pasado. Según el estudio, la mayoría de los salvadoreños aprueba al presidente principalmente por la percepción de mejoras en la seguridad pública y en la reducción de la violencia en el país.
Asimismo, únicamente 5.9 % de los encuestados expresó desaprobación general de su gestión, un porcentaje que se mantiene bajo en comparación con la alta aprobación global.
El IUDOP, el Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, ofreció datos complementarios recientemente: la población otorgó al mandatario una nota de 8.39 sobre 10 en su evaluación del desempeño durante 2025, consolidando un respaldo social sólido tras seis años en el gobierno.
Economía: el talón de Aquiles del respaldo ciudadano
Sin embargo, los datos de ambas encuestas dejan al descubierto una laguna significativa en la percepción ciudadana sobre la gestión económica.
Según IUDOP, los temas económicos —incluido el alto costo de la vida, la inflación y el desempleo— emergen como las principales preocupaciones de los salvadoreños, con el 44.9 % de los encuestados identificando problemas económicos como el mayor desafío del país. Más de la mitad de los hogares consideró que su situación económica familiar se mantuvo igual o empeoró en 2025, y una significativa mayoría consideró que el aumento de precios en productos básicos ha afectado su poder adquisitivo.
Este contraste entre respaldo general y críticas económicas se percibe también en la evaluación de instituciones: mientras la confianza en el presidente y las fuerzas de seguridad se mantiene alta, otras áreas vinculadas al bienestar económico familiar tienen valoraciones más moderadas.
Además, a nivel de análisis más amplio, encuestas como las de CID Gallup han mostrado en 2025 una ligera caída en algunos indicadores de percepción positiva hacia el liderazgo del mandatario, especialmente si se considera el rumbo general del país y la situación económica familiar.
Analistas políticos señalan que el fenómeno de alta popularidad, a pesar de críticas económicas, se explica en parte por la priorización que otorgan los salvadoreños a la seguridad ciudadana y la estabilidad, dos ejes que han dominado la gestión del presidente Bukele desde su llegada al poder. No obstante, advierten que si la percepción negativa sobre la economía se profundiza, podría erosionar el respaldo ciudadano en el mediano plazo, particularmente si el crecimiento económico no se traduce en mejoras tangibles para el bolsillo de las familias.
El gobierno, por su parte, ha defendido sus políticas económicas destacando indicadores macroeconómicos favorables y la atracción de inversión, aunque aún enfrenta el reto de revertir la percepción ciudadana de dificultades en el costo de la vida y el empleo.
En pleno inicio de 2026, Nayib Bukele continúa con una popularidad excepcional en El Salvador, impulsada por la seguridad y la estabilidad, según las encuestas de IUDOP y LPG Datos. Sin embargo, la desaprobación y las preocupaciones sobre el manejo de la economía emergen como una sombra creciente dentro del respaldo ciudadano, un fenómeno que podría cobrar mayor peso en la agenda política del país en los próximos meses.
