La canasta básica urbana marca un récord de USD 269.15
Los precios de los alimentos presionan cada vez más el presupuesto de siete de cada diez hogares salvadoreños
La Canasta Básica Alimentaria (CBA) urbana de El Salvador alcanzó USD 269.15 en septiembre de 2026, su nivel más alto desde que la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos (ONEC) inició el registro en enero de 2001, cuando costaba USD 128.40. El encarecimiento de los alimentos ya obliga a recortar gastos a 71.2% de la población, según una encuesta del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de El Salvador (INVE).
El dato oficial confirma que la inflación dejó de ser una preocupación estadística para convertirse en una restricción cotidiana: comprar el mismo conjunto mínimo de alimentos cuesta USD 18.33 más que en enero, cuando la canasta urbana se ubicó en USD 250.82. En términos porcentuales, el aumento acumulado en nueve meses fue de 7.31%.
Un alza sostenida, no un repunte aislado
La ONEC reportó que la CBA urbana subió USD 4.42 en septiembre frente a agosto, cuando costaba USD 264.73. El incremento mensual fue de 1.7% y el interanual, de 7.4%, al compararlo con los USD 250.71 de septiembre de 2025.
La canasta urbana agrupa 11 grupos de alimentos —entre ellos tortillas, pan francés, arroz, frijoles, carnes, huevos, leche, frutas, verduras y azúcar— y añade un 10% adicional por concepto de cocción. Corresponde a una familia urbana promedio de 3.73 integrantes, por lo que no equivale al gasto real de todos los hogares, pero sí mide el costo de una referencia mínima de alimentación.
En la zona rural, la CBA llegó a USD 191.03 en septiembre, USD 1.40 más que en agosto. Frente a enero, cuando promedió USD 183.26, acumula un aumento de USD 7.76. La ONEC advierte que la canasta rural incorpora menos grupos de alimentos y raciones más pequeñas, por lo que ambas cifras no son directamente comparables.
Verduras, huevos y frutas, los más golpeados
Los mayores aumentos porcentuales de 2026 se concentraron en productos frescos y proteínas básicas. La ración de verduras subió 20.55%, de USD 0.226 en enero a USD 0.272 en septiembre; los huevos aumentaron 10.48% y las frutas, 9.78%.
También se encarecieron la leche fluida (8.96%), el pan francés (7.83%), las carnes (6.12%), las grasas (4.53%), las tortillas (3.59%), el azúcar (2.14%) y los frijoles (2.06%). El arroz fue el único rubro con descenso, de apenas 0.12%.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) general llegó a 135.60 puntos en septiembre, frente a 134.99 en agosto, según el Banco Central de Reserva (BCR). Con base diciembre de 2009 igual a 100, el nivel actual implica que los bienes y servicios cuestan 35.6% más que al inicio de la serie metodológica vigente.
La inflación anual se ubicó en 3.60% en septiembre, por encima del 3.19% de agosto. Dentro del índice, los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron una inflación interanual de 4.44%, superior al promedio general de precios.
Crecimiento económico sin alivio en el bolsillo
La encuesta del INVE, elaborada con 354 respuestas digitales de participación voluntaria, encontró que 96.6% de los consultados percibe que los alimentos fueron los productos que más se encarecieron en el último año, mientras que 62.4% mencionó la energía. El 71.2% dijo haber reducido gastos en bienes o servicios básicos durante los últimos doce meses.
El economista Rafael Lemus sostuvo que el crecimiento económico de 5.1% registrado por El Salvador en el segundo trimestre de 2026, según el BCR, no se ha traducido en una mejora equivalente del poder adquisitivo. Su advertencia es especialmente relevante para trabajadores informales y hogares de un solo ingreso, que enfrentan mayores dificultades para cubrir el costo de la alimentación básica.
La presión es mayor porque la CBA urbana supera en más de USD 82 al salario promedio nacional, según el cálculo difundido por El Diario de Hoy con datos oficiales. Aunque la canasta no incluye vivienda, transporte, educación, salud ni servicios públicos, su evolución reduce el margen disponible de los hogares para esos rubros.
Factores externos y riesgo agrícola
El encarecimiento se explica en parte por un entorno internacional adverso. El conflicto en Medio Oriente elevó los precios del petróleo desde marzo, con efectos en costos logísticos, transporte y fertilizantes derivados de productos petroquímicos, insumos clave para la producción agrícola.
A ello se suma la influencia de El Niño, que ha afectado la producción agrícola regional y presiona los precios de alimentos frescos. Para los próximos meses, la combinación de menores lluvias, transición hacia la época seca y costos logísticos más altos podría mantener la volatilidad en verduras, frutas y productos perecederos.
Qué significa para las familias
Para una familia urbana, los USD 18.33 adicionales mensuales de la canasta equivalen a un gasto extra anualizado de cerca de USD 220 solo en alimentos básicos. Ese monto puede representar la diferencia entre mantener el consumo de proteínas, frutas y verduras o sustituirlos por alimentos más baratos y menos nutritivos.
La cifra también tiene implicaciones sociales: la CBA es un insumo para calcular niveles de pobreza, porque representa el requerimiento mínimo calórico de una persona para desarrollar una actividad laboral. Su récord histórico sugiere que, aun con inflación anual moderada, el costo de la seguridad alimentaria sigue avanzando más rápido que la capacidad de gasto de una parte importante de la población.
Claves del reporte
- CBA urbana, septiembre: USD 269.15, máximo histórico desde 2001.
- Alza mensual: USD 4.42, equivalente a 1.7%.
- Alza acumulada 2026: USD 18.33, o 7.31%.
- CBA rural, septiembre: USD 191.03, con alza de USD 1.40 frente a agosto.
- IPC nacional, septiembre: 135.60 puntos; inflación anual de 3.60%.
- Hogares que recortaron gastos: 71.2%, según la encuesta del INVE.
