Israel y EE.UU incrementan sus golpes aéreos contra objetivos críticos de la guerra
Por primera vez desde el inicio de la ofensiva, son atacados depósitos de petróleo del régimen iraní
La estratégica industria petrolera de Irán ha entrado en el abanico cada vez más amplio de objetivos marcados en la ofensiva iniciada hace nueve días. Israel y Estados Unidos han intensificado los golpes aéreos contra activos, sedes, efectivos y aparatos del régimen, sin descartar una operación terrestre quirúrgica de fuerzas especiales para tomar el control de los más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60%.
Objetivos como los cuarteles generales de la Fuerza Espacial y de la Fuerza Aérea de la Guardia Revolucionaria, alcanzados en las últimas horas, o uno mucho más sensible y trascendental: el del nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei. Horas antes de la confirmación de la elección de la Asamblea de Expertos del hijo de Ali Jamenei, muerto en la apertura del ataque israelí-estadounidense el pasado 28 de febrero, el ejército israelí había anunciado la muerte del secretario de la oficina militar del ayatolá, designado como nuevo jefe de su gabinete tras el fallecimiento del anterior.
Israel comunicó también la muerte de sus dos primeros soldados en combate con Hizbulá en el sur del Líbano, en un frente cada vez más activo y con mayor intensidad de fuego, mientras varios ciudadanos resultaron heridos en una de las andanadas de misiles contra Tel Aviv a cargo de Irán, que también atacó infraestructuras energéticas en Bahrein. Manama acusó a Teherán de atacar una de sus plantas de desalinización, instalaciones clave para el suministro de agua potable en los países del Golfo, donde gran parte del consumo depende del tratamiento de agua marina. El día anterior, Irán había denunciado a su vez un ataque contra una instalación similar en la isla de Qeshm, lo que eleva el temor a que la escalada alcance infraestructuras críticas para el abastecimiento de agua en una de las regiones más áridas del planeta.
Teherán se despertó este domingo tras las enormes columnas de fuego y humo que dieron a la noche anterior una imagen apocalíptica. «Cuatro depósitos de petróleo y un centro de transporte de productos petroleros en Teherán y en Alborz fueron atacados por aviones enemigos», anunció el presidente ejecutivo de la compañía nacional iraní de distribución de productos petroleros, Keramat Veyskarami, según la agencia estatal IRNA, tras el bombardeo israelí en el que murieron cuatro personas.
La Organización de Protección Ambiental del país pidió a los ciudadanos permanecer en casa ante la nube tóxica y algunos charcos negros de combustible que aparecieron con las breves lluvias en la capital.
Israel, que no atacó refinerías de petróleo ni depósitos de combustible en la guerra de los Doce Días en junio, alega que estas instalaciones son utilizadas por el Ejército y la Guardia Revolucionaria para su maquinaria bélica. «Se trata de un paso adicional para profundizar el daño a la infraestructura militar del régimen iraní», reaccionó el Ejército tras el ataque. «Fueron ataques israelíes dirigidos contra depósitos de combustible», aclaró el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright. Su ejército expresó a Israel sus reservas sobre una amplia acción militar contra estos objetivos señalando que no era una buena idea, según el Canal 12 israelí.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, envió un doble mensaje dirigido a dos puntos sensibles para el presidente estadounidense, Donald Trump. Por un lado, apeló al impacto económico, al recordar el aumento de los precios del petróleo y advertir que «si la guerra continúa así, no habrá forma de vender petróleo ni capacidad para producirlo». Por otro, apeló al orgullo nacional, al insinuar que esta guerra sirve a «las ilusiones de Netanyahu» en detrimento de los intereses de EE.UU., reiterando la acusación de que Washington fue arrastrado al conflicto por su aliado israelí.
Si este sector es fundamental para el régimen de los ayatolás y para el país, el plan nuclear es vital para el inicio y el desenlace de la guerra. Según Axios, Estados Unidos e Israel han discutido cómo confiscar los 450 kilos de uranio enriquecido al 60% (con un margen muy rápido para alcanzar el 90% necesario para obtener armas nucleares), sin descartar una incursión de fuerzas especiales. Este material está guardado en contenedores sellados bajo tierra en las instalaciones nucleares de Isfahán, Fordow y Natanz.
El sucesor de Khamenei
Lo que no es especulación es el deseo israelí de acabar con el sucesor de Ali Khamenei. «Tras la eliminación del tirano Jamenei, el régimen iraní está tratando de reorganizar sus filas y elegir un nuevo líder, ya que se espera que la Asamblea de Expertos, que no se reúne desde hace 40 años, vuelva a convocarse pronto en Qom», indicó el portavoz militar Avichai Adraee, antes del anuncio de Mojtaba advirtiendo que «el largo brazo de Israel perseguirá al sustituto de Khamenei» y alcanzará a cualquiera que participe en esa reunión.
Irán no había dado su nombre «por motivos de seguridad», según un miembro de la asamblea. Trump avisó ayer que «no durará mucho» en el cargo si su elección no es consensuada con él.Lo que se puede considerar victoria de la Guardia Revolucionaria confirma su rechazo a «cualquier interferencia en los asuntos internos».
Cada vez más acorralada, Irán sigue siendo capaz de lanzar drones y misiles contra Israel y sus países vecinos. Los Emiratos Árabes Unidos informaron del ataque iraní con 17 misiles y 117 drones.
En una jornada en la que EE.UU e Israel atacaron cientos de objetivos en su territorio, Irán protagonizó una decena de andanadas, con pocos misiles balísticos -y algunos de fragmentación- en cada una de ellas, lo que obligó a casi los 10 millones de israelíes a refugiarse en búnkeres y habitaciones selladas. Los restos de metralla de un misil interceptado por la Cúpula de Hierro hirieron gravemente a un israelí en Tel Aviv.
Los ataques de Hizbulá son más constantes, aunque también más limitados en alcance. Con casi 30 sirenas tras el lanzamiento de drones y proyectiles desde Líbano, la noche del sábado al domingo fue la peor en el norte de Israel desde la tregua de noviembre de 2024.
El grupo proiraní carece del poderoso arsenal previo a la escalada regional iniciada el 7 de octubre de 2023, pero dispone de suficientes recursos para afrontar semanas de confrontación ante Israel que intensifica sus ataques habiendo provocado ya el desplazamiento de cientos de miles de habitantes.
¿E Irán cuánto tiempo? El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Ali Mohammad Naini, asegura que pueden sostener «al menos seis meses de guerra intensiva con el actual ritmo de operaciones». Según dijo a la agencia Fars, la Guardia Revolucionaria ha atacado más de 200 objetivos estadounidenses e israelíes en la región.
