El Servicio Geológico de Colombia reportó más de 60 réplicas tras el terremoto
Miles de colombianos no pudieron dormir la noche del lunes 10 y madrugada del martes 11 de de agosto de 2026 en varias regiones de Colombia, y en especial en la Pacífica y la Andina, donde se encuentran ubicados los cinco departamentos más afectados por cuenta del terremoto de 7.4: Antioquia, Chocó, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca.
De acuerdo con lo que señaló el visor de sismos en tiempo de real del Servicio Geológico Colombiano (SGC), dos de los movimientos telúrico que más se reportaron por parte de la ciudadanía fueron:
- A las 4:52 a. m. se presentó un sismo de 2.7 a 214 km de profundidad en jurisdicción del municipio de Aranzazu (Caldas).
- A las 4:31 a. m. se reportó otro movimiento telúrico con intensidad de 2.9 en Sipí (Chocó), a 98 km de profundidad.
Los otros sismos recientes ocurrieron pasadas las 4:03 a. m. en el océano Pacífico con magnitud de 3.1 y una profundidad superficial (menor a 30 km), y que se localizó a 107 km del municipio de Mosquera (Nariño).
El otro sismo se reportó en el municipio de Istmina (Chocó), cuya intensidad fue de 3.2 y que se presentó a las 2:52 a. m. a una profundidad de 109 km a 33 km de Sipí (Chocó).
Mientras que San José de Palmar (Chocó), que fue el epicentro de la tragedia el lunes 10 de agosto, también volvió a sentir otro movimiento de telúrico. Esta vez fue a las 12:54 a. m. del martes, con magnitud de 3.0 a 21 kilómetros de Nóvita (Chocó), a 95 kilómetros de profundidad.
Por qué tiembla tanto en Colombia: las claves según el Servicio Geológico Colombiano
Colombia experimenta una elevada actividad sísmica debido a su ubicación sobre varias placas tectónicas y fallas activas, lo que genera miles de sismos al mes, según explicó Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional de Colombia del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
De acuerdo con lo expuesto por Tovar, el país se sitúa en una de las regiones geológicamente más complejas del mundo, donde confluyen la placa de Nazca y la placa Suramericana.
“Allí lo que ocurre es un proceso de subducción, es decir, una de esas placas se hunde por debajo de la otra. Cuando tenemos este proceso, empieza a generarse una fricción y una acumulación de energía que año a año se va acumulando, acumulando y llega un punto donde se libera. Esta liberación es lo que conocemos como un sismo”, afirmó el experto.
Uno de los aspectos que destaca el vocero del SGC es que, aunque muchos movimientos telúricos no resultan perceptibles para la población, el país registra aproximadamente 2.500 sismos mensuales.
Según Tovar, la mayor parte de estos eventos solo son detectados por las más de doscientas estaciones que conforman la Red Sismológica Nacional.
“La gran mayoría de ellos no son percibidos por la población, pero tenemos eventos como este que ocurrió el día de hoy, donde con la magnitud tan alta es altamente percibido por la gran mayoría de las personas del país”, detalló el funcionario.
El experto hizo hincapié en que, en casos de temblores de alta magnitud, como el reciente sismo de 7,4, la energía liberada logra atravesar la corteza terrestre y afectar extensas zonas, incluso si el sismo no es superficial.
“Una magnitud tan alta como esta hace que la energía, así sea profundo, no se disipe totalmente en el viaje hacia la superficie. Gran parte de esta energía llega a la corteza superficial y es lo que sentimos a lo largo de todo el territorio nacional”, detalló el funcionario del Servicio Geológico Colombiano.
Consultado sobre la posibilidad de anticipar estos fenómenos, Tovar recalcó que la predicción de sismos y réplicas sigue siendo una limitación para la ciencia. “A hoy la ciencia no nos ha permitido tener algún concepto, alguna teoría o método que nos permita hacer esto”, reconoció el coordinador de la Red Sismológica Nacional.
El monitoreo constante de la actividad sísmica es una de las tareas principales del SGC, que, a través de su red nacional, notifica cualquier evento relevante al Sistema Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres
El país cuenta, además, con antecedentes de movimientos telúricos de impacto histórico, algunos de los cuales han dejado huella en la memoria colectiva.
En relación con otros fenómenos naturales, Tovar distinguió entre los procesos que ocurren bajo los volcanes y aquellos que tienen origen en la subducción de placas, y precisó que, mientras los episodios recientes bajo cráteres volcánicos han presentado actividad sísmica a profundidades menores, el sismo más reciente se originó a unos 103 kilómetros bajo la superficie, por un mecanismo distinto.
“En este momento no tendría ninguna relación directa un evento geológico con el otro”, aclaró el coordinador de la Red Sismológica Nacional de Colombia.
