El Salvador digitaliza la asistencia al campo con AgroConecta
Se trata de un nuevo puente entre productores y especialistas que permitirá a agricultores y ganaderos consultar a técnicos, solicitar visitas y recibir orientación por teléfono y WhatsApp. La iniciativa forma parte del proyecto MERIAN, financiado por la Unión Europea y ejecutado con apoyo de FAO y la UIT
El Salvador dio el miércoles un nuevo paso hacia la digitalización de sus servicios de extensión agrícola con el lanzamiento de AgroConecta, una plataforma que permitirá a productores de todo el país solicitar asistencia técnica por teléfono y WhatsApp, además de coordinar visitas presenciales de especialistas cuando una consulta requiera atención directa en el terreno.
El sistema, presentado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), busca combinar la asistencia tradicional de los técnicos del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal Enrique Álvarez Córdova (CENTA) con herramientas digitales, contenidos audiovisuales y una plataforma apoyada por inteligencia artificial.
La propuesta llega en un momento especialmente sensible para el agro salvadoreño, que enfrenta problemas de productividad, acceso a tecnología y asistencia técnica, además de una creciente exposición a períodos de sequía, lluvias irregulares y otros efectos asociados a la variabilidad climática.
El viceministro de Agricultura, Óscar Domínguez, explicó que AgroConecta permitirá recibir consultas de los productores, canalizar sus necesidades y determinar cuándo es necesario enviar personal técnico al territorio. La directora ejecutiva del CENTA, Odette Varela, señaló que el sistema permitirá complementar —no sustituir— el trabajo que realizan los especialistas en campo.
Los productores podrán comunicarse gratuitamente al 912 o mediante WhatsApp al 7748-6792, de lunes a viernes, entre las 7:30 y las 15:30. El servicio está dirigido a productores de granos básicos, hortalizas, frutales, ganadería y especies menores.
Una consulta que puede terminar en una visita de campo
La principal novedad del modelo está en que una consulta remota no necesariamente termina con una respuesta telefónica.
El sistema está diseñado para que los técnicos puedan identificar la naturaleza del problema y, cuando sea necesario, coordinar una visita al lugar donde se encuentra la explotación agrícola o pecuaria.
Esto puede resultar especialmente relevante para productores pequeños que tienen dificultades para trasladarse hasta una agencia de extensión o que necesitan una respuesta rápida ante una plaga, una enfermedad, problemas de fertilización, manejo del agua o alguna otra contingencia productiva.
La plataforma también contempla el uso de mensajes, videos y aplicaciones como parte de la transferencia de conocimientos. El propósito es que la asistencia técnica deje de depender exclusivamente de la visita periódica de un extensionista y pueda mantener una comunicación más continua con el productor.
El modelo, sin embargo, no elimina la necesidad del diagnóstico presencial.
Una fotografía o una descripción proporcionada por teléfono puede orientar una primera evaluación, pero problemas fitosanitarios, enfermedades animales, deficiencias nutricionales o condiciones particulares del suelo pueden requerir observación directa y análisis especializado. Precisamente por ello, el esquema anunciado contempla la articulación entre la atención remota y las visitas de campo.
La inteligencia artificial entra al servicio de extensión
Uno de los elementos más novedosos de AgroConecta será el uso de una herramienta de inteligencia artificial especializada en el sector agropecuario.
Según el MAG, las consultas serán atendidas con participación de profesionales en agronomía y la tecnología permitirá ampliar la capacidad de respuesta del sistema. El Ministerio también ha explicado que la información generada a partir de las interacciones podrá contribuir al fortalecimiento de la herramienta.
La diferencia es importante: la IA se presenta como un instrumento de apoyo dentro del sistema de extensión, mientras que la atención técnica seguirá vinculada a profesionales y especialistas del CENTA.
La experiencia internacional muestra que las tecnologías digitales pueden ampliar considerablemente la cobertura de los servicios de extensión, pero su utilidad depende de la calidad de los datos, la conectividad, la alfabetización digital y la capacidad institucional para verificar las recomendaciones en el terreno.
En El Salvador existe una base tecnológica importante para intentar esa transición. Según datos del Censo de Población y Vivienda 2024 citados por FAO durante el lanzamiento, 93 % de los hogares cuenta con al menos un teléfono celular y 77 % de las personas utiliza un teléfono inteligente.
Eso no significa, sin embargo, que todos los productores tengan las mismas posibilidades de conectividad, ni que disponer de un teléfono inteligente sea equivalente a tener acceso estable a internet, capacitación digital o recursos para aplicar una recomendación técnica.
AgroConecta es la nueva fase de un proyecto que comenzó antes
El lanzamiento de AgroConecta está vinculado directamente con MERIAN, el proyecto denominado Fortalecimiento de capacidades de CENTA y ENA para la investigación, extensión y educación digital agrícola.
La iniciativa comenzó en 2024 y está prevista hasta 2027. FAO señala que su objetivo es incrementar la productividad de pequeños productores mediante asistencia técnica virtual y contribuir a la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios.
La Unión Europea financia el proyecto y la FAO participa en su ejecución, en coordinación con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y las instituciones agrícolas salvadoreñas. El CENTA y la Escuela Nacional de Agricultura (ENA) constituyen piezas centrales de la iniciativa.
El programa fue concebido para alcanzar aproximadamente 150,000 productores agropecuarios mediante un nuevo modelo de extensión que combina atención presencial y herramientas digitales.
La dimensión del programa es considerable frente a la cobertura tradicional de la extensión agrícola. El propio CENTA incluye entre los objetivos de MERIAN la ampliación de la asistencia técnica, la formación digital de extensionistas e investigadores y el desarrollo de tecnologías sostenibles.
Del extensionista con libreta al sistema híbrido
El cambio que propone MERIAN no consiste únicamente en poner un número telefónico a disposición de los agricultores.
El proyecto contempla una transformación más amplia del sistema de extensión: capacitación de técnicos, herramientas digitales para productores y estudiantes, innovación tecnológica y modernización de los mecanismos mediante los cuales el conocimiento generado por investigadores llega al campo.
FAO y Naciones Unidas describieron el modelo como una combinación de asistencia presencial, información técnica y tecnologías digitales, mientras que la ENA deberá incorporar herramientas tecnológicas dentro de sus procesos de formación.
La UIT también figura como socio del proyecto. Su participación resulta relevante porque la digitalización de la agricultura no depende únicamente de desarrollar una aplicación: requiere infraestructura de telecomunicaciones, capacidades digitales y sistemas que permitan que la información llegue efectivamente a los usuarios rurales.
En ese sentido, AgroConecta representa más la entrada de El Salvador en un modelo híbrido de extensión agrícola que la creación de una simple plataforma de consultas.
Una herramienta que llega en un momento difícil para el agro
El lanzamiento ocurre además cuando la agricultura salvadoreña enfrenta desafíos que van más allá de la falta de información técnica.
La irregularidad de las lluvias, los períodos secos, las temperaturas elevadas, las enfermedades y plagas y el encarecimiento o volatilidad de algunos insumos han aumentado la necesidad de que los productores puedan tomar decisiones con mayor rapidez.
En ese contexto, una herramienta de consulta remota puede ser particularmente útil para advertir sobre problemas fitosanitarios, ajustar programas de fertilización, identificar deficiencias, mejorar prácticas de manejo de agua o determinar si un problema requiere la intervención directa de un técnico.
Pero la digitalización tampoco resuelve por sí misma las restricciones estructurales del campo.
El productor necesita además semillas adecuadas, financiamiento, acceso a mercados, infraestructura de riego, caminos, almacenamiento, información climática y capacidad para absorber las recomendaciones recibidas.
Por eso, el verdadero resultado de AgroConecta no podrá medirse únicamente por el número de consultas recibidas o mensajes contestados, sino por su capacidad para mejorar decisiones productivas y traducir conocimiento técnico en mayores rendimientos, menores pérdidas y una mayor capacidad de adaptación del agricultor.
El reto será convertir tecnología en resultados
La FAO ha planteado que la transformación digital puede contribuir a construir sistemas agroalimentarios más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles. Esa es también la lógica que sustenta MERIAN.
Para que esa expectativa se materialice, el desafío será mantener el equilibrio entre tecnología y presencia territorial.
Un productor puede recibir una respuesta inmediata sobre una enfermedad de una planta, pero si la recomendación no considera las condiciones específicas de su parcela, la variedad cultivada, el estado fenológico, el clima local o los productos disponibles, la información puede resultar insuficiente.
La experiencia que comienza ahora tendrá, por tanto, una segunda dimensión: determinar hasta qué punto la inteligencia artificial y las herramientas digitales pueden multiplicar la capacidad de los extensionistas sin sustituir el conocimiento acumulado de quienes trabajan directamente en el territorio.
AgroConecta parte de una premisa sencilla: en un país donde la mayoría de los hogares tiene acceso a un teléfono celular, el dispositivo que el productor ya lleva consigo puede convertirse también en una puerta de entrada al conocimiento agrícola.
El resultado dependerá de lo que ocurra después de esa primera llamada o mensaje: si la consulta recibe una respuesta técnicamente sólida, si el caso se sigue hasta su solución y, cuando sea necesario, si el especialista llega finalmente al terreno.
Ese será el verdadero examen de la nueva agricultura digital salvadoreña.
