El órgano del cuerpo humano poco conocido que anticipa el riesgo de enfermedades y mortalidad
Su buen estado se relaciona con una mayor esperanza de vida y menor aparición de patologías graves. Por qué es relevante y cómo estudian potenciar su función
El timo es un órgano pequeño ubicado en el pecho, detrás del esternón. Su función principal es ayudar a desarrollar y educar las células T, esenciales para el sistema inmunológico.
Hasta hace poco, pocos imaginaban que el timo podía influir tanto en la salud y la longevidad. Científicos de los Estados Unidos, Países Bajos, Alemania, Dinamarca y Reino Unido sugieren que la salud de ese órgano está asociada a vivir más años y a tener menos riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares.
Las implicaciones van más allá de la prevención: la salud del timo también parece tener un papel en la respuesta a tratamientos innovadores como la inmunoterapia.
La investigación fue publicada en la revista Nature. Fue llevada a cabo por científicos del Programa de Inteligencia Artificial en Medicina de Mass General Brigham y la Escuela de Medicina de Harvard, el Departamento de Oncología Radioterápica del Hospital Brigham and Women y el Instituto Dana-Farber de Cáncer, Estados Unidos.
También colaboraron investigadores de la Universidad de Maastricht, en Países Bajos, la Universidad Goethe de Frankfurt, Alemania, el Hospital Universitario de Aarhus, en Dinamarca, y el Colegio Universitario de Londres y el Instituto Francis Crick, en el Reino Unido.
Contaron con el financiamiento de los Institutos Nacionales de Salud, el Consejo Europeo de Investigación y la Fundación DFG de Alemania.
La importancia del timo después de la infancia
Durante años, el timo se consideró fundamental solo en la niñez porque produce y educa células T, que defienden al cuerpo de infecciones. Después de la pubertad, el timo se encoge y pierde actividad, y por eso se pensaba que su función en adultos era irrelevante.
Pero el nuevo estudio desafió esa idea. Los investigadores quisieron saber si el estado del timo en adultos podría influir en la salud general, la longevidad y la respuesta a terapias avanzadas como la inmunoterapia.
Partieron de la hipótesis de que la diversidad de células T disminuye con la edad y que eso podría estar ligado al deterioro inmunológico.
Hasta ahora, la mayoría de los trabajos en adultos se basaban en análisis de sangre con grupos pequeños, lo que limitaba sus resultados.
Esa investigación analizó a decenas de miles de personas con el objetivo de comprobar si la salud tímica tiene un papel central en la protección frente a enfermedades y en la calidad de vida.
El objetivo central fue diseñar una forma confiable y no invasiva de medir la salud tímica en adultos, usando tomografías computarizadas.
Luego, correlacionaron ese resultado con datos de salud y longevidad en cohortes de gran tamaño.
Cómo se midió la salud tímica
Los investigadores crearon un modelo de inteligencia artificial que analiza imágenes de tomografías y calcula un puntaje de salud tímica.
El sistema examinó el tamaño, la forma y la composición del órgano en más de 25,000 adultos del ensayo nacional de tamizaje de cáncer de pulmón y más de 2,500 del Estudio Framingham del Corazón.
A quienes tenían un puntaje alto se los asoció con cerca del 50% menos riesgo de muerte, 63% menos riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares y 36% menos riesgo de desarrollar cáncer de pulmón respecto de quienes tenían un puntaje bajo.
“Estas asociaciones se mantuvieron significativas luego de ajustar por edad y otros factores de salud”, detallaron los investigadores.
El análisis mostró que la inflamación crónica, el tabaquismo y el exceso de peso se relacionan con una peor salud tímica.
Los resultados sugieren que el estilo de vida y la inflamación sistémica pueden influir en la capacidad del sistema inmune para enfrentar amenazas durante la vida.
En otra etapa, los investigadores analizaron a más de 1,200 pacientes con cáncer tratados con inmunoterapia. En este grupo, quienes tenían mejor salud tímica presentaron 37% menos riesgo de progresión del cáncer y 44% menos riesgo de morir.
Los resultados sugieren que el timo podría ser un factor no considerado al evaluar la respuesta a la inmunoterapia.
Sugirieron que mejorar la comprensión y el monitoreo de la salud tímica podría ayudar a los médicos a valorar el riesgo de enfermedades y decidir tratamientos.
Perspectivas para la salud tímica
Tras los resultados, los investigadores recomendaron prestar más atención a la salud tímica en adultos y explorar nuevas formas de proteger este órgano.
Aclararon que, aunque ciertos factores de vida se asociaron con la función del timo, no se probó si cambiar hábitos mejora su salud. Por eso, deberían hacerse más investigaciones.
El equipo ya estudia si la exposición involuntaria a radiación en tratamientos de cáncer de pulmón afecta la función tímica.
