El Estado salvadoreño ha tomado $5 mil millones de los ahorros de los trabajadores desde 2019
La deuda del Estado con los fondos de pensiones supera los $11,520 millones y crece más de $5,000 millones desde 2019
La deuda del Estado salvadoreño con los fondos de pensiones administrados por las AFP alcanzó los 11,520.42 millones de dólares al cierre de abril de 2026, una cifra récord que refleja la creciente dependencia gubernamental de los ahorros previsionales para financiar obligaciones públicas y que convierte al Gobierno en el principal deudor de los trabajadores cotizantes.
Los datos del Banco Central de Reserva (BCR), elaborados con información del Instituto Salvadoreño de Pensiones (ISP), muestran que el saldo aumentó 279.29 millones de dólares entre diciembre de 2025 y abril de 2026, equivalente a un crecimiento de 2.48 % en apenas cuatro meses.
La magnitud de la deuda resulta más evidente al compararla con los recursos acumulados por los trabajadores en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Según cifras oficiales y estimaciones citadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), los activos administrados por las AFP rondan los 15,000 millones de dólares, por lo que la deuda previsional del Estado equivale aproximadamente al 77 % de todos los ahorros acumulados por los cotizantes salvadoreños.
La deuda aumentó más de $5,000 millones desde 2018
La evolución histórica muestra un crecimiento sostenido del endeudamiento previsional.
Al cierre de 2018, antes de la llegada de Nayib Bukele a la Presidencia en junio de 2019, la deuda del Estado con los fondos de pensiones rondaba los 6,400 millones de dólares. Para abril de 2026, el saldo ascendió a 11,520.42 millones, un incremento aproximado de 5,100 millones de dólares en siete años y medio.
Lo anterior significa que la deuda previsional creció cerca de un 80 % respecto al nivel existente al finalizar la administración de Salvador Sánchez Cerén.
Si bien el endeudamiento con los fondos de pensiones comenzó décadas atrás, durante los gobiernos de ARENA y del FMLN, las cifras muestran que el Estado ha continuado recurriendo a los recursos previsionales como una de sus principales fuentes de financiamiento.
El Gobierno sigue siendo el principal deudor de los trabajadores
Actualmente, el Estado concentra la mayor parte de las inversiones realizadas con los ahorros de los cotizantes.
El FMI ha señalado que alrededor del 89 % de los activos administrados por las AFP permanecen invertidos directa o indirectamente en instrumentos vinculados al sector público, una de las concentraciones más elevadas observadas en sistemas previsionales de América Latina.
Esto significa que buena parte de las futuras pensiones dependen de la capacidad financiera del Estado para cumplir con sus obligaciones de largo plazo.
Los nuevos certificados impulsan el crecimiento de la deuda
El aumento observado durante 2026 fue impulsado principalmente por los Certificados de Obligaciones Previsionales (COP), instrumentos creados tras la reforma previsional aprobada por la Asamblea Legislativa en diciembre de 2022.
El saldo de estos títulos pasó de 2,846.94 millones de dólares en diciembre de 2025 a 3,126.86 millones en abril de 2026.
Por su parte, los Certificados de Financiamiento de Transición (CFT) registraron un saldo de 8,393.56 millones de dólares, prácticamente sin cambios respecto al cierre del año anterior.
Entre enero y marzo de este año, el Gobierno obtuvo aproximadamente 236.5 millones de dólares adicionales mediante emisiones de deuda previsional adquiridas por las AFP conforme a lo establecido en la legislación vigente.
Más de $3,000 millones desde la reforma de 2022
Las estadísticas oficiales muestran una aceleración del endeudamiento previsional desde la entrada en vigencia de la reforma impulsada por el Gobierno.
En enero de 2023, la deuda previsional total ascendía a 8,444.62 millones de dólares. Tres años después, el saldo había escalado hasta 11,520.42 millones, un incremento de 3,075.8 millones de dólares.
Si se toma la diferencia entre los aproximadamente $6,400 millones de deuda previsional de 2018 y los $11,520 millones de abril de 2026, el aumento de unos $5,100 millones equivale a un crecimiento promedio cercano a $1.8 millones diarios durante el período comprendido entre enero de 2019 y abril de 2026. Ese cálculo puede utilizarse en un recuadro o análisis complementario para ilustrar la velocidad con que ha crecido el endeudamiento previsional.
Economistas y organismos internacionales han señalado que esta tendencia refleja una creciente utilización de los recursos previsionales para financiar compromisos estatales, aunque el Gobierno sostiene que la reforma permitió mejorar las pensiones, reducir costos financieros y fortalecer la sostenibilidad del sistema.
Las advertencias del FMI
El Fondo Monetario Internacional ha manifestado preocupación por la elevada exposición de los fondos de pensiones a la deuda pública salvadoreña.
En sus informes más recientes, el organismo advirtió que la concentración de inversiones en títulos estatales limita la diversificación de los portafolios de inversión y aumenta la dependencia del sistema previsional respecto a la capacidad futura de pago del Gobierno.
Asimismo, el FMI observó que el sistema comenzó a utilizar recursos de la Cuenta de Garantía Solidaria (CGS), un fondo común destinado originalmente a respaldar a afiliados cuyos ahorros individuales resultan insuficientes para financiar sus jubilaciones.
Reforma pendiente
El crecimiento de la deuda previsional coincide con el retraso en la presentación de una nueva reforma al sistema de pensiones comprometida por el Gobierno dentro del acuerdo financiero suscrito con el FMI.
Aunque el plazo originalmente previsto para presentar la propuesta venció en febrero de 2026, las autoridades aún no han dado a conocer públicamente los cambios que contemplan para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema.
Mientras tanto, los datos oficiales muestran que la deuda previsional continúa aumentando y que el Estado mantiene una dependencia creciente de los recursos administrados por las AFP.
Con más de 11,520 millones de dólares adeudados, equivalentes a cerca de tres cuartas partes de todos los ahorros previsionales acumulados por los trabajadores salvadoreños, los fondos de pensiones se han convertido en uno de los principales acreedores del sector público, manteniendo abierto el debate sobre el futuro de las jubilaciones y la sostenibilidad de las finanzas estatales.
