EE.UU y Honduras firman acuerdo para corredor logístico entre el Caribe y el Golfo de Fonseca
El gobierno de Honduras firmó un acuerdo bilateral con Estados Unidos para impulsar la construcción y desarrollo de un corredor logístico que conecte el Caribe hondureño con el Golfo de Fonseca, una iniciativa que podría alterar el equilibrio del comercio regional y generar efectos económicos y estratégicos para El Salvador.
El proyecto busca articular puertos, carreteras, ferrocarriles y centros logísticos desde la costa atlántica hondureña hasta el Pacífico, creando una ruta interoceánica más corta para el transporte de mercancías entre Asia y la costa este de Estados Unidos, así como para el comercio regional.
Autoridades hondureñas han señalado que el corredor pretende aprovechar la posición geográfica del país para convertirse en un nodo logístico clave en Centroamérica, facilitando el tránsito de carga entre el Caribe y el Pacífico a través de infraestructura moderna y servicios portuarios ampliados.
Analistas regionales advierten que el desarrollo de este corredor podría generar efectos negativos para El Salvador, especialmente en el ámbito portuario y logístico.
Uno de los principales riesgos es la pérdida de competitividad del puerto de La Unión, una infraestructura estratégica salvadoreña ubicada también en el Golfo de Fonseca, que desde su construcción ha enfrentado dificultades para atraer tráfico comercial sostenido.
Si Honduras logra consolidar puertos y centros logísticos eficientes en su litoral del golfo, podría captar buena parte de la carga regional que eventualmente podría haber transitado por territorio salvadoreño.
Asimismo, el nuevo corredor podría fortalecer la posición de Honduras como hub logístico regional, desviando inversiones y flujos comerciales hacia su territorio.
La iniciativa hondureña se inscribe en una creciente competencia entre países centroamericanos por atraer proyectos de infraestructura logística capaces de conectar los océanos Atlántico y Pacífico.
El corredor propuesto busca complementar los puertos de Puerto Cortéz, en el Caribe hondureño, con el Puerto de San Lorenzo en el Golfo de Fonseca, una zona estratégica compartida por Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Expertos en comercio regional señalan que, si el proyecto avanza con respaldo financiero y técnico de Estados Unidos, podría acelerar el desarrollo logístico hondureño y reposicionar al país dentro de las cadenas de suministro internacionales.
Para El Salvador, el acuerdo plantea un desafío estratégico en momentos en que el país busca dinamizar su infraestructura portuaria y atraer inversiones en logística.
Especialistas consideran que el gobierno salvadoreño podría verse presionado a reactivar planes de desarrollo para el puerto de La Unión y fortalecer su red logística interna, con el fin de evitar quedar rezagado frente a iniciativas impulsadas por Honduras.
De concretarse plenamente, el corredor hondureño podría redefinir el mapa del comercio regional en el Pacífico centroamericano, reduciendo el margen de participación salvadoreña en una de las zonas más estratégicas para el transporte marítimo en la región.
