Quince establecimientos de Cerdeña participarán de un programa piloto de un mes que reemplaza las pantallas por juegos y actividades diseñadas por pediatras
Cerdeña pondrá en marcha la próxima semana un programa sin precedentes: 15 restaurantes de la isla italiana invitarán a las familias a dejar sus teléfonos móviles y cualquier dispositivo electrónico durante las comidas. La medida, que regirá a lo largo de un mes, busca recuperar el diálogo entre padres e hijos en momentos donde las pantallas suelen acaparar la atención de todos los comensales.
La iniciativa, bautizada A tavola senza schermi (en la mesa sin pantallas), fue impulsada por Anna Cau, defensora de los derechos de la infancia en la región, según informó The Guardian. El proyecto forma parte de una estrategia más amplia para reducir la exposición digital de los menores y estimular la convivencia familiar en los espacios gastronómicos de la isla mediterránea.
Juegos y dibujos diseñados por pediatras reemplazarán a los celulares
La dinámica es directa: al ingresar al local, cada integrante del grupo familiar deberá entregar de forma voluntaria su teléfono al personal del establecimiento. A cambio, recibirán un “kit de reencuentro” con actividades lúdicas y de dibujo elaboradas por la Federación Italiana de Pediatras. Los materiales están pensados como disparadores de conversación, especialmente entre los menores de 18 años y sus progenitores.
El kit incluye también un folleto con información sobre los riesgos de la sobreexposición a las pantallas y recomendaciones para gestionar el consumo de redes sociales en el hogar. “Los restaurantes ofrecerán una actividad alternativa en forma de juego destinada a fomentar la interacción”, explicó Cau en declaraciones recogidas por el diario británico. Las propuestas recreativas, precisó, están estructuradas con límites de tiempo adaptados a la duración habitual de un almuerzo o una cena.
La defensora de la niñez subrayó que el objetivo no se limita a prohibir, sino a generar entornos donde el contacto humano ocurra de manera orgánica, sin depender exclusivamente de la voluntad individual de cada padre o madre.
La exmagistrada que diseñó el plan no quiere depositar toda la carga en las familias
Cau, exmagistrada de menores, concibió el programa con una premisa clara: evitar que las restricciones sean la única herramienta y no trasladar toda la responsabilidad a los adultos. “La idea es que nuestro entorno más amplio apoye a los padres en su rol y ayude a los menores a integrarse con los demás”, señaló la funcionaria al medio británico.
Para la ombudsman infantil, esta intervención constituye un paso dentro de un enfoque integral frente a lo que describió como un “problema de gran complejidad”. Su planteo apunta a que los espacios públicos —en este caso, los locales gastronómicos— se conviertan en aliados activos de la crianza, en lugar de escenarios donde la tecnología profundiza el aislamiento entre quienes comparten la misma mesa.
“Necesitamos contextos reales que fortalezcan y acompañen la vida tanto de adultos como de niños”, agregó la funcionaria, quien destacó que esta acción representa apenas un eslabón de un plan mucho más abarcador.
Los gastronómicos detectaron un patrón preocupante: el silencio digital en las mesas
El proyecto contó con la colaboración de la filial sarda de Fipe-Confcommercio, la asociación que nuclea a los sectores de gastronomía, turismo y entretenimiento en Italia. Emanuele Frongia, presidente de la federación en la isla, reveló que los 15 establecimientos aceptaron participar sin dudarlo y que la intención es ampliar la experiencia de forma voluntaria tras la prueba piloto.
El dirigente gastronómico describió la tendencia que motivó la adhesión del sector: “Cada vez observamos más que, durante estos momentos, la conversación animada se reemplaza por períodos de silencio mientras las personas miran sus dispositivos”. En la misma línea añadió que, con frecuencia, son los propios progenitores quienes les entregan un celular a sus hijos para mantenerlos tranquilos.
Los locales adheridos, según la visión del sector, cumplen un papel central en la construcción de intimidad familiar. Si la prueba arroja resultados positivos, Cerdeña podría posicionarse como un referente europeo en políticas de desconexión digital orientadas a la infancia.